Mirena Mollinedo /ASICh
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- Organismos en defensa de la niñez y la infancia, llaman a revisar todos los albergues de Chiapas, tanto públicos como privados, para prevenir se repita la historia de la Gran Familia, del albergue de Mamá Rosa, en Michoacán.
Al respecto, Jennifer Aza Gutiérrez, directora de Melel Xojobal, señaló que al desconocerse como operan estos albergues, al desconocerse quienes están al frente de los mismos y si cumplen las condiciones mínimas en términos de infraestructura, salud y educación, al desconocerse toda esta información, está en riesgo el bienestar los menores.
En entrevista, afirmó que el caso de Mamá Rosa, es muestra de una gran ausencia del estado mexicano y ejemplo de ello es que fueron años de omisión, de ignorancia de las autoridades en todos sus niveles, porque ante sus ojos pasaron generaciones de niños que vivieron con la Gran Familia.
“Lo que pasa con Mamá Rosa, es un llamado para el estado de Chiapas, donde también se cuenta con un albergue para niños víctimas de violencia y otros albergues para niños migrantes, pero por un lado está la escasez de espacios, la sobrepoblación”, manifestó.
Aza Gutiérrez, aseveró que la situación de la Gran Familia, es la realidad de muchos albergues en todo el país, ante la falta de un sistema integral de garantías de niñas, niños y adolescentes.
Reiteró que es de suma importancia vigilar que estos espacios de cuidado alternativo cuenten con las condiciones para el desarrollo y bienestar de los pequeños que ahí viven.
La activista apuntó que existe la necesidad de espacios públicos que den alojo a los menores, pero también es necesario vigilar a los que ya operan, entre estos, los albergues privados, para ver si están cumpliendo con la normatividad, porque se desconoce cuántos niños viven en estos espacios.
Opinó que la medida adoptada por la Secretaría de Gobernación, para iniciar una revisión en albergues de menores, es una buena iniciativa, pero debe estar apegada a los lineamientos internacionales, referente a como se tendrían que vigilar estos espacios, tiene que contar con un protocolo apegado a los derechos humanos.
“Frente a este descontrol, está en riesgo que pueda pasar cualquiera de las cosas que pasan en el albergue de Mamá Rosa”, consideró. ASICh
