La degradación de suelos afecta producción de alimento

Con motivo del Día de la Conservación del Suelo, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) exhorta al cuidado de este recurso natural, debido a que la pérdida de un centímetro de suelo puede tardar 200 años en recuperarse y su degradación afecta la producción de alimento.México anualmente pierde hasta 150 toneladas de suelo por hectárea en zonas con altos índices de degradación, lo que refiere que por cada hectárea erosionada es una hectárea que deja de producir alimento. Asimismo, la problemática se intensifica al haber menos superficie cultivada y un crecimiento demográfico que necesita más comestibles.
Los estados con suelos más fértiles son Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y la región del Bajío, son, actualmente los mayores productores de alimento en el país mientras que zonas como la Montaña en el estado de Guerrero o la Mixteca en Oaxaca por la que a causa de la degradación de su suelo la capacidad de su producción disminuyó considerablemente provocando pobreza y migración.
En el mundo, Rusia, Argentina y Estados Unidos poseen los suelos más fértiles, sin embargo África tiene los suelos más degradados en el planeta, lo que ha desencadenado una fuerte escasez de alimentos, pobreza y hambre.

Protección de los suelos mexicanos

Un manejo forestal sustentable garantiza reservas de suelos fértiles. Los árboles evitan la pérdida de suelo al impedir que el agua o el viento lo arrastre, además de que los bosques retienen el dióxido de carbono, mitigan el cambio climático y detienen calentamiento glob la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR articulalas acciones y programas enfocados a atender la problemática del ámbito forestal desde el punto social, económico y ambiental, y de acuerdo a los lineamientos del Gobierno Federal encabezado por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
Uno de los objetivos de la CONAFOR es sensibilizar a la población sobre la dimensión del problema. Para que un suelo pueda producir alimento debe tener un grosor de 20 centímetros, si éstos sufren de erosión, se requieren miles de años para que vuelvan a ser fértiles.
Pero programas de restauración forestal como el que se ha aplicado en cuencas hidrográficas prioritarias han sido casos de éxito en esta lucha: las microcuencas de Cutzamala y La Marquesa; Patzcuaro-Zirahuén; Chichanautzin, Izta-Popo, Nevado de Toluca, Pico de Orizaba, Cofre de Perote, Lerma Chapala y la Meseta Purepecha, a través de técnicas como las obras de restauración de suelos, han recuperado ciclos hidrológicos y mejorado la calidad de su superficie.
Algunos de los objetivos del programa es la restauración y conservación de áreas degradadas de alto impacto para la población, detener y revertir la deforestación y degradación forestal, así como mitigar la erosión del suelo, azolve de cuerpos de agua, incrementando la infiltración, la calidad de agua para las principales zonas urbanas aledañas.
El suelo es la base del sustento de los recursos naturales y el medio ambiente, en la medida que se tengan recursos forestales, el suelo está protegido y la cantidad y calidad de alimentos será abastecida para toda la población. ASICh

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