Aval al aborto en el DF
Ricardo Alemán
No sólo era batalla perdida para el PAN; en amplios sectores panistas apoyan la medida
La Corte deja el camino libre a los congresos estatales para legislar en la materia
Es muy probable que hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelva el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la CNDH y la PGR a la reforma que despenaliza la interrupción del embarazo en las primeras 12 semanas de gestación, en el Distrito Federal.
Sin embargo, a estas alturas es un hecho que el Máximo Tribunal del país avalará la constitucionalidad de una reforma que —promovida en su momento por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal— coloca a la capital en la punta de libertades democráticas básicas, en especial de las mujeres, que podrán interrumpir un embarazo de manera legal si acuden a las instituciones en una fecha menor a 12 semanas de gestación.
Y cuando aseguramos que la Corte dará su aval mayoritario a la despenalización no es porque pretendamos adivinar la intención del voto o los argumentos de los ministros. Es más elemental. Resulta que tanto la dirigencia nacional del PAN, como el gobierno de Felipe Calderón, no sólo saben que una mayoría de ministros están convencidos de la importancia que tiene para la salud pública esa reforma, sino que la legal interrupción del embarazo es bien vista e incluso practicada por amplios sectores del panismo.
Y quienes tengan dudas podrían preguntarse: ¿Por qué no están las huestes de Germán Martínez o de Mariana Gómez del Campo, dirigentes nacional y del DF del PAN, haciendo campaña para influenciar a los ministros? Lo cierto es que la despenalización del aborto en el DF —y sus repercusiones en el resto del país— son para el PAN lo más cercano a una batalla cultural perdida.
Pero tampoco será una novedad que la Corte ratifique la legislación. En Itinerario Político del pasado 30 de junio nos referimos al tema: “Más allá de la histórica y a veces interminable polarización de grupos conservadores de derecha y liberales de la izquierda —en un tema de muy alta complejidad y controversia—, lo cierto es que entre los ministros —por lo menos entre una mayoría—, prevalece un criterio universal a favor de la despenalización de la interrupción del embarazo dentro del margen de 12 semanas, a pesar de que el colegiado de ministros ha sido motejado como un puñado de conservadores”.
Pero fuimos más a fondo: “Es altamente probable que al final del proceso una mayoría de ministros se pronuncien a favor de ratificar la constitucionalidad de la reforma, lo que sin duda abrirá la puerta para que los congresos locales hagan lo propio. En realidad quienes impugnan la reforma lo que pretenden impedir es que se convierta en una tendencia de alcance nacional”.
Por lo pronto, en su sesión de ayer, los ministros de la Corte aprobaron por una aplastante mayoría —cercana a la unanimidad—, que la Asamblea Legislativa sí cuenta con las facultades constitucionales para legislar en torno de la legalización de la interrupción del embarazo. Esa fue la primera parte de una tendencia que, como lo dijimos el pasado 30 de junio, se convertirá en una tendencia nacional. Es decir, que los Congresos estatales no tendrán ninguna dificultad en procesar sus respectivas reformas para despenalizar el aborto.
Y claro, una reforma como la que despenaliza la interrupción del embarazo podría no ser promovida y menos aprobada por gobiernos y congresos conservadores como los de Guanajuato y Jalisco, pero sí podría pasar en aquellos con influencia liberal, como Veracruz, Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, por citar algunas. En todo caso, cada sociedad y gobierno tendrán la libertad para decidir lo que creen prudente. Hoy veremos el desenlace final que, sin embargo, podría arrojar una votación cerrada.
EN EL CAMINO
Primero aclaramos que, en efecto, ayer confundimos “homicidio culposo” por “doloso”. A Guillermo Zayas le inventaron “homicidio doloso” y en las próximas horas, como lo expusimos ayer aquí, dejará la prisión y seguirá su proceso por “homicidio culposo” en libertad. Segundo, ayer se confirmó que —como lo dijimos aquí el 19 y 21 de agosto—, José Luis Santiago Vasconcelos no sólo era parte de la terna para ocupar el cargo de secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad Pública —que será el enlace en la materia entre los tres órdenes de gobiernos y los Tres Poderes de la Unión—, sino que fue designado por el presidente Calderón como el hombre clave de la seguridad pública… Y tercero, que mañana jueves, en el Fondo de Cultura Económica, César Nava Vázquez presentará su libro La División de Poderes y de Funciones en el Derecho Mexicano Contemporáneo. Comentarán el libro la diputada perredista Ruth Zavaleta, el ministro José Ramón Cossío y el doctor Héctor Fix Zamudio.
