Ricardo Alemán
Alianzas: mentiras y engaño
Sería absurdo —y hasta contranatura— negar la legitimidad, legalidad y eficacia de las alianzas electorales. Sin duda, son instrumentos clave en todo proceso democrático, de alternancia y acceso al poder
El problema no está en la decisión de azules y amarillos de aliarse en contra del PRI. Tampoco que los aliados sean “agua y aceite”, porque esa es la esencia de las alianzas; la unidad de contrarios contra un enemigo común. No, lo cuestionable es el argumento mentiroso, engañabobos, que ofende la razón y el sendito común y que abusa de la amnesia colectiva y la desmemoria de los electores.
Y es que las alianzas del PAN y PRD no es más que un recurso electoral de supervivencia de partidos políticos que, en rigor, han fracasado en la lucha por acceder al poder.
¿Y cuáles son las principales mentiras empleadas por los líderes de PAN y PRD para justificar su yunta?
1.- Que las alianzas serían el instrumento para echar del poder a lo más corrupto del PRI. 2.- Que los gobiernos surgidos de las alianzas serán la panacea de la eficacia y la felicidad, y, 3.- Que algunos candidatos de las alianzas son priístas, por eso, porque fueron echados por el autoritarismo de los gobernadores tricolores. Entre muchos otros argumentos y mentiras.
En efecto, entre lo más corrupto del PRI están los gobiernos de Ulises Ruiz y Mario Marín. Pero vale la pregunta, en el caso Oaxaca. ¿Qué no eran igual de corruptos gobiernos como los de Diódoro Carrasco y José Murat? Viene a cuento porque Gabino Cue fue subsecretario de Gobierno, y alcalde de Oaxaca, con Diódoro, al que acompañó como subsecretario de Gobernación. ¿Y qué decir de Murat? ¿A poco Gabino no fue parte de esa corrupción?
En Puebla, sin duda Mario Marín es impresentable. ¿Pero que no es igual de impresentable la profesora Elba Esther Gordillo? Viene a cuento porque Rafael Moreno Valle ganó gracias a la señora Gordillo. En suma, que en Oaxaca y Puebla salieron de Guatemala y van “a Guatepeor”. ¿O no? Pero, además, PRI y PAN prometen mundos ya vividos y rechazados por los ciudadanos. ¿Cuáles?
Hace nueve años, Pablo Salazar llegó al gobierno de Chiapas en alianza PAN-PRD. Su gestión fue de horca y cuchillo, cuyo procurador hoy está en prisión por corrupto, criminal y narco. Hace nueve años, llegó al gobierno de Yucatán, en alianza PAN-PRD, Patricio Patrón, gestión de corrupción que manejó la justicia a su antojo y provocó el regreso del PRI. Hace 12 años llegó al gobierno de Nayarit, en alianza PAN-PRD, Antonio Echavarría, gestión corrupta que provocó el regreso del PRI. ¿Por qué Perdió Amalia García en Zacatecas? Porque hizo lo mismo que Marín y Ulises. ¿Quién cree las mentiras de Nava y Ortega? Pues sí, muchos. Pero en tres años cada cual estará en su lugar. Al tiempo.
