Itinerario Político

ABC: ¿justicia o linchamiento?

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Las tragedias suelen desatar pasiones, como la venganza, el ojo por ojo y el linchamiento. Y lo ocurrido en la guardería ABC no es —y no tendría por qué ser—, la excepción

En una muestra de salud social, todos reclaman justicia en el caso de la guardería, el fin de la impunidad y la reparación del daño. Otros tantos prefieren llamar a una suerte de venganza, linchamiento y vergonzoso “ojo por ojo”. Ante ese dilema, nos alejamos de la justicia, vamos de nuevo a la polarización social y se convoca a la intolerancia que vimos en julio de 2006, con su linchamiento “al que piensa diferente”.

Viene a cuento, porque hoy, lo políticamente correcto es pedir las cabezas del director y ex director del IMSS, del gobernador de Sonora —junto con una veintena de burócratas más de los tres órdenes de gobierno—, y aplaudir la ponencia del ministro Arturo Zaldívar. Seguir esa línea argumental es lo más parecido a un comportamiento progresista.
Sin embargo, pensar diferente, proponer una hipótesis en otro sentido —que es maniqueo sostener que el director de una empresa es culpable de todo lo que pasa en la empresa—, o aventurar que el ministro Zaldívar no busca la verdad histórica en el caso ABC, sino la venganza callejera es —para no pocos— sinónimo de quién sabe qué conspiración perversa del gobierno de Calderón, para salvar el pellejo del Presidente y sus leales.

Está claro que un presidente municipal, gobernador, o el Ejecutivo federal son responsables política y éticamente de todo lo que pasa en sus áreas de influencia. Pero esa responsabilidad política y ética no los convierte en culpables de las torpezas, desatinos, errores o tragedias que ocasionen sus subordinados. También es cierto que, por razones morales, éticas y de principios, en culturas orientales la cabeza de un gobierno o empresa que falló suele renunciar a su cargo. ¡Hasta por vergüenza!

Lo curioso en la tragedia de la guardería ABC —y de la ponencia del ministro— es que pocos han reparado en el tema de fondo: en la mecánica del accidente. ¿Qué quiere decir eso? Todo, que la ciencia forense moderna no busca responsables políticos, éticos, morales o administrativos en una tragedia como la de ABC. Lo importante es el origen —causa y efecto— del incendio. Resuelto ese dilema, vienen las responsabilidades.

Es decir, la Corte, el ministro Zaldívar y sus sabuesos pudieron encontrar un desorden absoluto en las guarderías del IMSS, perversidades en la subrogación y miles de fallas. Pero ninguna de ellas provocó el incendio y menos la muerte y las lesiones de los niños. ¿En dónde se originó el fuego? Fuera de la guardería. ¿Por qué culpan de eso al IMSS? ¿No parece un linchamiento? Mañana, las razones políticas.

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