Investigación para el control de la garrapata

Berenice Moreno /ASICh

En climas tropicales como el de Chiapas, las garrapatas son un problema común que se acrecienta con el uso continuo e indiscriminado de garrapaticidas, situación que afecta la economía de los productores y contamina el ambiente. Con el objetivo de conocer el grado de esta problemática en la entidad y generar alternativas de control, investigadores de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) realizan estudios en esta materia.
La doctora en Ciencias de la Producción y Salud Animal, por la UNAM, Gabriela Aguilar Tipacamú, profesora de tiempo completo de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNACH desde el 2002, e integrante del cuerpo académico Producción Animal Tropical Sostenible, afirma que “la garrapata es un problema grave para el trópico porque tiene el medio ambiente y la población animal para su propagación”.
Añade que esta situación se complica por el uso continuo e indiscriminado que algunos productores ganaderos hacen de los garrapaticidas y que propician resistencia del parásito, particularmente de las cepas Boophilus microplus y la Amblyomma cajennense, las dos más comunes en nuestro estado.
Los daños que ocasiona su presencia impactan la economía del sector ganadero pues disminuyen la ganancia de peso, generan anemias en los animales, dañan las pieles, además de transmitir enfermedades como la babesiosis y la anaplasmosis bovina, pues la garrapata sirve como vector.
Ante esta problemática, desde el 2002, la UNACH ha realizado estudios en torno a las garrapatas con el objetivo de detectar a qué productos químicos son resistentes, debido al uso inadecuado de los garrapaticidas, así como concientizar a los ganaderos en torno a las prácticas de control que realizan, y ofrecer alternativas más efectivas y menos agresivas a la naturaleza.
La doctora Tipacamú realizó hace algunos años, en coordinación con la Universidad de Yucatán, una investigación sobre la resistencia de las garrapatas a piretroides y organofosforados; recientemente concluyó la investigación en torno al amitraz e ivermectinas, y, en la actualidad, inició una nueva sobre las alternativas de control biológico, con el objetivo de evitar el uso indiscriminado de los productos químicos antes mencionados, ya que detectaron resistencia en los parásitos.
“En el proyecto que concluimos recientemente, se realizó una investigación en la que se identificó en las unidades de producción (ranchos) la presencia de poblaciones de garrapata Boophilus microplus resistentes al amitraz e ivermectinas. Se detectó que los productores utilizan la ivermectina para desparasitar internamente a sus animales, y que las larvas logran sobrevivir a determinadas concentraciones”.
La resistencia de la garrapata Boophilus microplus a los garrapaticidas varía de una zona a otra, y de un rancho a otro, debido a las prácticas de desparasitación, es decir, hay productores que utilizan garrapaticidas muy seguido, productos tales como organofosforados, piretorides, amitraz, lactonas macrocíclicas, con los que bañan o inyectan a sus animales, lo que ocasiona un problema grave de resistencia, pues al no ver resultados, duplican o triplican las dosis del producto, generando inmunidad.
Otro problema que detectaron a nivel de campo, señala la doctora Tipacamú, es la presencia de la cepa Amblyomma cajennense, que es una cepa que necesita de tres huéspedes para completar su ciclo de vida, comenta la doctora quien imparte las materias Inmunología y epidemiologías, y Estrategias y programas de combate, en la Facultad de Veterinaria.
Los investigadores unachenses han advertido a los productores que las poblaciones de parásitos están desarrollando resistencia a los productos químicos, y que deberían utilizar otras prácticas de control tales como la rotación de potreros, la utilización de hongos entomopatógenos, así como la introducción de ganado resistente como son las cruzas de Bos indicus y Bos taurus. La quema de potreros no la recomiendan por su impacto ambiental negativo.
De hecho, la investigación actual que realiza el cuerpo académico “Producción animal tropical sostenible”, es referente a nuevas alternativas de control biológico como la utilización del árbol de Nim y otra plata que se llama Petiperia, también conocida como la “Planta del zorrillo”; comprobarán si son efectivas en el combate a las garrapatas. Aunque lamentó que este tipo de control biológico es más lento que los químicos, y eso, desafortunadamente, desalienta a los productores, que quieren resultados inmediatos, lamenta la investigadora.
De los resultados de esta nueva investigación, realizada por los doctores Gabriela Tipacamú, Paula Mendoza Nazar, Benigno Ruiz Sesma, María Oliva Llaven, Carlos Ibarra Martínez y Gerardo Bautista Trujillo, conoceremos en unos meses, cuando haya concluido. ASICh

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