Instalarán semáforos de alertamiento volcánico en 15 comunidades de alto riesgo en Chiapas

Augusto Solórzano López/ASICh

El Centro de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la UNICACH, proyecta instalar no menos de 25 Semáforos de Alertamiento Volcánico en quince comunidades y otros puntos considerados de alto riesgo de Chiapas, como Tapachula, dio a conocer la Directora del Centro, Dra. Silvia Ramos Hernández.
El tablero fue construido y perfeccionado por investigadores de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, UNICACH y por expertos de la Dirección de Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de la Función Pública. Opera con paneles solares.
Se trata del primer Semáforo de Alertamiento Volcánico desarrollado en México, cuyo primer prototipo será instalado en el corredor de Palacio Municipal de Chapultenango, y avanzar entre las comunidades con la cultura de la prevención, para salvar vidas en caso de desastre.
La Dra. Silvia Ramos Hernández, Directora del Centro de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la UNICACH y experta en estudios y análisis sobre la materia con reconocimientos amplios de la UNAM y organismos internacionales, concede entrevista exclusiva.
El primer prototipo del Semáforo de Alertamiento Volcánico, se instalará en Chapultenango en el Palacio Municipal el 28 de marzo con motivo del XXX Aniversario de la erupción del Volcán Chichón, con la finalidad de ponerlo en fase de prueba y acondicionamiento de la señal VHF para la transmisión remota y en tiempo real.
El proyecto pretende ampliar su cobertura con un mínimo de 25 tableros de alertamiento volcánico o semáforos para ubicarlos principalmente en localidades cercanas. En el Volcán Chichón se instalarán doce en igual número de comunidades en un área de influencia considerada de alto riesgo, mientras que en el Volcán Tacaná, son aproximadamente 15 comunidades igualmente en alto riesgo.
Dependiendo del presupuesto 2012 los semáforos se instalarán durante el próximo año y el 2013, y a la par irá la culturización entre los habitantes de las comunidades para que sepan leer y acostumbrarse al significado del código internacional de luces; verde, ámbar y rojo y, qué es lo que se debe hacer con base en los probables cambios de emisión de los tres colores de luz.
El color verde indica que el Coloso está tranquilo, el ámbar que el volcán está desarrollando alguna actividad y hay que prevenirse y el rojo que es urgente evacuar de inmediato y guarecerse en terreno seguro.
El tablero o semáforo de alertamiento volcánico fue construido en un año por ingenieros e investigadores chiapanecos y tiene un costo de 150 mil pesos cada uno y es el único que hasta ahora se ha desarrollado en el país.
Fue diseñado y perfeccionado en combinación con personal del Centro de Investigación en gestión de Riesgo y Cambio Climático y personal de la Dirección de Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de la Función Pública.
El semáforo es un orgullo, dice, la Dra. Ramos porque Chiapas es un laboratorio enorme de posibilidades para hacer investigaciones a través del Centro de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la UNICACH de los dos colosos, el Chichón y el Tacaná.
“Pero también porque es importante dar un paso más adelante en la formación de nuevas generaciones que muy pronto se incorporarán a las filas del monitoreo volcánico que es tan importante en Chiapas y nos enorgullece mucho ser parte importante en este esfuerzo”.
El proyecto anterior que ya está listo, cuenta con otras vertientes tecnológicas en función de que el monitoreo volcánico consiste en medir y cuantificar varios parámetros de la actividad volcánica, uno de ellos es el sísmico para lo cual ya se cuenta con una Red Sísmica en el Tacaná.
Faltan otras como la medición de gases volcánicos y las aguas en el caso del Chichón del cráter y en el Tacaná de algunas fuentes termales que están cerca del edificio volcánico.
En ambos casos se pueden desarrollar tecnologías que puedan medir de manera directa la temperatura, PH de las aguas y tener un mecanismo electrónico en el que se pueda transmitir esta información de manera directa a control remoto y periódicamente.
En tanto se avanza en lo anterior, para febrero o marzo, se instala una Estación Hidrometeorológica en el Chichón y otra en el Tacaná, para medir bien la temperatura, precipitación, humedad atmosférica, dirección del viento, temperatura del suelo y la actividad térmica en los volcanes y tener así, una idea de todos estos procesos que también inciden sobre las características de los volcanes.
La Unicach tiene una matrícula de 98 alumnos estudiando la licenciatura de 4 años en Ciencias de la Tierra. La primera generación de 25 alumnos sale en 2013 y que se convertirán en los soldados de la prevención y salvamento de vidas. Además de que podrán salir fuera del país para la o las especializaciones.
Del Centro de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la UNICACH, por lo menos 8 alumnos del 6º. Semestre están interesados en el monitoreo volcánico sísmico. Y otros más se interesan en campos como el deslizamiento de laderas, manejo y conservación de suelos y cambio climático.
El cuerpo académico y administrativo se compone entre hombres y mujeres de 20 personas; 5 profesores de tiempo completo, con grados de doctorado y maestrías y el resto los componen 10 docentes de asignatura igualmente con posgrado y maestría. ASICh

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