Cosme Vázquez /ASICh
María Mercedes Olivera Bustamante, del cuerpo académico estudio de género y feminicidio de la UNICACH, señaló que es importante el trabajo preventivo contra el feminicidio.
Como parte del movimiento social en contra de la violencia contra las mujeres han analizado en el concepto de violencia feminicida, cuyos actos violentos se van viviendo desde el noviazgo, aumentan, se acumulan hasta estallar en problemas mayores que pueden ser los feminicidios.
Dijo que este trabajo debe hacerse en las escuelas, y en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas se ha iniciado el proyecto Contra la Violencia de Género, porque más que la contabilidad de las muertes de mujeres nos ocupa la prevención para que esto no siga ocurriendo.
Reconoció que es un trabajo que rendirá frutos deseados a largo plazo ante un problema enorme, con pocos recursos, pero hay que seguir luchando y multiplicando esta lucha, haciendo conciencia en hombres y mujeres de que podemos transformar estas relaciones.
Tenemos que comunicarnos más para resolver el problema de la violencia, la cual la llevamos inscrita en nuestros cuerpos y es parte de la sociedad en su conjunto, por lo que es importante la acción personal de cada uno, subrayó.
Reveló que la violencia contra la mujer es alta todavía, sobre todo en los sectores urbanos se registra el 90% y se reproduce, por lo que es importante que actuemos para transformar las relaciones.
Dijo que este trabajo educativo que se emprende es fundamental para ir acabando con la violencia que muchas veces termina con feminicidio. No creo que debemos preocuparnos tanto por ver en qué estado hay más que otro, sino lo importante es que no se cometan en ninguna parte.
Inclusive, se viene trabajando por tener políticas públicas; a través del Instituto de la Mujer se han hecho algunos esfuerzos, pero el camino es largo todavía. ASICh
