Carlos Loret de Mola
El “Señor de los zapatos”
Veintiún años —en un régimen autoritario y cleptocrático— le tomó a Imelda Marcos acumular mil pares de zapatos, que fueron hallados en su residencia en 1986 tras salir de Filipinas con un botín de varios millones de dólares “obtenidos” durante el gobierno de su esposo, Ferdinand.
Frente a la Mariposa de hierro no desmerece el Señor de los zapatos, el tabasqueño ex gobernador Andrés Granier, quien presume en la borrachera tener 400 pares de zapatos, mil tenis, 300 trajes, 400 pantalones y mil camisas, mientras pende sobre su gestión la acusación de que hizo desaparecer casi 2 mil millones de pesos del erario estatal… Todo eso en sólo seis años.
En el ya famoso audio presentado por el programa TeleReportaje, de la estación XEVT de Tabasco, se escucha la voz del ex gobernador priísta, quien presume sus posesiones, lujos y excesos.
Ayer Granier llamó a la misma estación para admitir “como hombre” que sí era su voz la captada en la grabación hecha durante una boda en octubre de 2012 —¡cuando aún era gobernador!—, pero que estaba “muy pasado de copas” y que sólo alardeaba, porque según él no es rico, no tiene toda esa ropa ni esas propiedades en Cancún o Miami, localidad estadounidense a donde se fue cuando entregó el poder, según reveló su sucesor, el perredista Arturo Núñez.
El Señor de los zapatos terminó su periodo de gobierno el 31 de diciembre. El equipo de Núñez rápidamente detectó los presuntos faltantes multimillonarios de fondos públicos, los ventiló en público, ante la prensa responsabilizó directamente a Granier, pero no incluyó el nombre del ex gobernador en las denuncias ante la Procuraduría General de la República y la Secretaría de la Función Pública.
¿Seguirán las investigaciones “en curso” o estarán arrumbadas porque ya rindieron su efecto político? Quizá la indignación por las grotescas grabaciones tenga más fuerza que las diligencias llevadas a cabo hasta ahora por las instituciones. Es un caso más que exhibe las resistencias del PRI para merecerse el mote de “nuevo”. Apellidos como Granier, Yarrington, Moreira, Herrera, Montiel y un largo etcétera parecerían confirmarlo.
A sus 83 años, Imelda Marcos, quien regresó en plan triunfal a su país, es legisladora y está a punto de reelegirse, tiene una fortuna declarada de 22 millones de dólares y el gobierno intenta, hasta ahora sin éxito, que regrese fondos “sustraídos secretamente” por su esposo. A sus 65, Granier, si es cobijado por el PRI, podrá ver en un futuro inmediato una curul, un escaño… y un armario repleto de calzado.
SACIAMORBOS
El presidente Peña Nieto sabe corregir. Su impulso inicial es negativo: cobijar a los suyos con el manto de la impunidad. Sucedió con Rosario Robles y Javier Duarte cuando minimizó y descalificó las contundentes denuncias panistas de trampas electorales en Veracruz. Lo mismo ante el caso “Lady Profeco”. En ambos corrigió pasados los días. Veremos si mejora su reacción de botepronto o triunfan las resistencias… Porque hay y habrá más expedientes y apellidos.
