Gabriela Fernández estatuilla de filigrana pura de Chiapas

Augusto Solórzano López /ASICh

La voz de Gabriela Fernández y la maravilla de su obra recorre los cielos del mundo y trasciende en cada rincón de México. Su arte es frescura de Selva y majestuosidad de montaña, gotitas de mar, pasión impetuosa de sol, fuerza de río y nostalgia de marimba. Romance arrebatado por amor y sentimiento del pueblo que llora, padece y sufre.
Chiapaneca de cuerpo entero, Gabriela Fernández, nació en Tapachula, para ser universo en las profundidades del alma de corazones pasados, presentes y futuros. No distingue edades, ni sexo, relgiones o filiaciones, ella, es voz y es única que enamora y cautiva.
La cantate orgullo del camino, el sendero y el café comprime su carrera y obra de nacimiento temprana como el amanecer de Puerto Arista y el crepúsculo de Puerto Chipas en seis volúmenes hasta entregarnos este 2011 el canto de lo que fueron los mares, la petrificación, las minas y ahora la tierra de “Un Corazón de Ámbar”.
“Un Corazón de Ámbar” es una producción del exitoso y también chiapaneco Carlos Macías, el patrocinio del Gobierno de Sabines, en una idea original de la propia Grabiela Fernández, quien entrega el alma en cada una de sus doce canciones cuya interpretación arranca de lo más hondo de nuestro ser, el suspiro de los idiomas de la tradición y el amor.
Las seis cápsulas que también son generoso jarabe – poema del arte musical de Gabriela Fernández, se pueden tomar a cucharadas o en trociscos cada doce horas, como el poeta mayor Jaime Sabines, que con su gran creatividad así consumió la luna y se llenó de gloria.
Gabriela es una y es todo; es sentimiento, folclor, tradición, romance, pasión y amor. Para todo y para todos tiene una respuesta y en ellas cuantas veces le escuchamos, nos deja el sabor del arte y la poesía de nuestros autores mexicanos omnipresentes de todos los tiempos, bellamente interpretados por un ser que no tiene reservas y en su voz lo entrega todo.
De la inmensidad de su capital artístico Gabriela Fernández, escoge uno de los biseles de oro de México y en 1995 nos obsequia su producción con música mexicana clásica y regional “Mi Canto es México”; En 2004 hace suya la trova contemporánea y los boleros.
Más tarde en 2009 como la anterior se apodera del pincel independiente, traza y produce “México, Voz y Alma”, volúmen que compendia música mexicana tradicional regional de grandes compositores como José Alfredo Jiménez o María Grever.
En pleno 2011, Gabriela, una vez más nos sorprende y crea “Corazón de Ámbar”, cuyo volúmen conjuga con excelente creatividad parte de la obra de autores clásicos y contemporáneos de este Chiapas tan grande y tan inmenso como fue, es y será su admirado Jaime Sabines.
Gabriela Fernández, que en lo personal me roba el corazón con La Llorona y el bolero de Agustín Lara “Porque Negar”, es una gema de dote y voz natural esmerilada y pulida en los espacios del estudio hasta convertirse en una de las pocas, encantadoras y bellas voces de México.
Gabriela Fernández es una estatuilla de material muy fino y exquisita filigrana que, con delicada perseverancia deja la tierra de Fray Matías de Córdova y Ordóñez, para concentrarse en la diciplina de Bellas Artes, además academía y diplomados, para perfeccionarse en Nueva York y ahora para orgullo de Chiapas y de México, está a punto de lograr la certificación internacional en master de opera en Italia.
Gabriela, es “augusto corazón de ámbar” como suelta el elocuente maestro y amigo, el gran poeta de Tonalá, Oscar Wong. ASICh

¡Comparte la nota!