Fichero Político

Angel Mario Ksheratto

Caprichos y berrinches de un alcalde

Dagoberto Román Flores, se enquistó en el equipo de aduladores de Nemesio Ponce, el doctor que en el sexenio pasado, dispuso de los recursos del Estado a su antojo y conveniencia. El entreguismo absoluto de éste, le valió su imposición como alcalde de Villa de Acala, a cuyos habitantes prometió un desarrollo sostenido, trabajo honesto, buen manejo de los recursos públicos, obras de beneficio colectivo, en fin, lo que normalmente ofrecen los candidatos, pero que a la hora, ya sabemos que incumplen.
De entrada, Román Flores cambió su actitud de penitente arrepentido por la de un dictadorzuelo desalmado, incapaz de cuidar el dinero público y dispuesto a atropellar los derechos de sus gobernados. La pésima administración que ejerce, lo ha llevado a gastar en asuntos poco claros, el presupuesto anual del Ayuntamiento de tal manera que hoy, apenas si ajusta para el pago de la nómina legal.
Eso sí, él y sus más cercanos colaboradores, viven a pierna suelta, holgazanean en lugares caros y adquieren propiedades que el sueldo de un funcionario local honrado, no se los permitiría.
Pero más allá de las malas prácticas, el saqueo y los abusos, algunas acciones absurdas, empiezan a exasperar a los acaltecos: con el fin de obtener recursos del Estado para enderezar las finanzas que él y su principal asesor, Ricardo Pérez Pérez, han desquiciado, se empezó a vulnerar el puente de entrada a la cabecera municipal.
El puente, si bien es viejo y está deteriorado, no es necesario derribarlo. Según expertos, una remodelación a fondo lo dejaría como nuevo. Pero el edil contrató un vibrocompactador de casi quince toneladas, al que ha hecho pasar por sobre el puente y lo han bajado hasta las estructuras con el objeto quebrantar su la estabilidad de dicho puente.
Según los habitantes de Acala, esto se ha convertido en un grave riesgo, pues ahora, la vibración del puente es altísima y se teme que de un momento a otro, pueda colapsar. Si eso llegare a suceder mientras circulan vehículos, en menudo problema se habrá metido el torpe alcalde, pues sería responsable de las vidas humanas que pudieran perderse.
Ahora bien, según versiones extraoficiales, Román Flores, ha exigido la demolición del puente, pero no quiere que la obra, se haga a través de las instancias correspondientes, sino que el recurso, lo maneje directamente el Ayuntamiento. Una de las razones de peso es que, según el mismo alcalde, ya tiene a la empresa que realizaría la obra: una propiedad de Nemesio Ponce, en sociedad con el diputado local Ángel Córdoba Toledo.
Prepotente, el presidente municipal de Villa de Acala, ha dicho que ninguna autoridad estatal, podrá con sus caprichos. Se aferra a la idea de que Ponce, sigue teniendo poder e influencias. Lo ha dicho a los cuatro vientos y ha jurado que se saldrá con la suya.
No es la primera vez que Román Flores abusa del cargo; cuando su ahora principal “asesor” Ricardo Pérez Pérez, fungió como alcalde de Ixtapa, él era su tesorero. Dejaron a aquel municipio en la miseria; reportaron obras que jamás construyeron. De hecho, las empresas constructoras “contratadas”, pertenecían a funcionarios sabinistas.
Ahora pretenden repetir la historia en Acala; todo, bajo la protección de exfuncionarios señalados de corrupción y que, a juzgar por la seguridad que demuestra el edil acalteco, siguen teniendo el control en la entidad.
Las autoridades, en éste caso, deben actuar de inmediato. Permitir que un alcalde haga lo que le venga en gana, es demostrar debilidad. Ningún exfuncionario debe estar por encima de la ley, promoviendo actos al margen de la ley. Y desde luego, se debe fincar responsabilidades penales a Román Flores, por la destrucción deliberada de un puente y por desvío de recursos. Es lo menos que pueden, por ahora, hacer para sentar un precedente.

Tarjetero

*** Si algo faltaba al gobierno federal para terminar de incendiar al país, era la búsqueda de aplicación de un IVA a alimentos y medicinas, con la “salvedad” de una canasta básica indefinida y los medicamentos para enfermedades crónicas. Tal posibilidad, según trascendidos en la capital de la República, estaba siendo cabildeada entre los partidos más importantes (PAN, PRD y PRI), lo que podría significar un retroceso en la política económica y un freno definitivo a la famosa “Cruzada Nacional contra el Hambre”. Y es que no se puede combatir el hambre con impuestos para los que tienen hambre. Es un contrasentido que no se debe permitir. *** Hablando de las reformas peñistas, la de los energéticos es de analizarse detenidamente. Tiene sus aristas y sus cosas buenas. Eso aleja a Manuel Andrés López Obrador de la realidad del país. Con toda franqueza, el discurso de MALO, ya cae mal. Lo mismo de siempre, como si solo eso hubiese aprendido en todo lo que lleva viviendo de la política cero. Sí, porque de política, el señor, parece no saber más que el mismo discurso sin sentido. Que las reformas no son perfectas, es cierto. Lo saben hasta los bebés. En fin. *** La orden ha sido dada y es tajante: se suspenderá la retención de sueldos para maestros faltistas por la movilización que llevan a cabo. La medida pues, ya no será el no pago, sino el cese fulminante de quienes no se presenten a dar clases. Muy buena medida. Ya basta de haraganes al frente de futuros ciudadanos. Pero hubo quien se opuso: el subsecretario Rafael Guillén, aquel que fue presidente del Congreso durante la dictadura de Pablo Abner Salazar. Trascendió que la orden de desobedecer la determinación gubernamental, la recibió, precisamente, de Pablo Abner. ¡Vaya! Otro “ex” que pretende mandar en el estado. Pues ahí debe haber mano dura contra el subsecretario de educación, el tal Guillén. ¿Manda él, acaso? *** La economía en Chiapas, como motor generador de oportunidades, es un desastre. No existe una política económica funcional. Y no la habrá, puesto que su actual titular, Ovidio Cortázar, se la pasa más en foros y foritos sin importancia, que planeando estrategias sustentables y confiables. Los comparativos, son deprimentes. Pero bueno, de economía, Cortázar sabe lo mismo que un carnicero sabe de cirugía plástica. Y es que ocupar un cargo por presiones políticas y no por talento, conocimiento y capacidad, es muy mala idea. *** Luego nos leemos.
Amksheratto@hotmail.com

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