La Senadora María Elena Orantes, planteó en el marco de la Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión que se realiza en el DF, la desaparición del trabajo de menores de 14 años de edad en nuestro país, como compromiso asumido a nivel internacional hacia el año 2016, todo ello con el fin de frenar la explotación laboral en los pequeños.
Ante ello, la legisladora chiapaneco exhortó al Ejecutivo Federal a contar con mejores indicadores para poder realizar un mejor diagnóstico y, al mismo tiempo, desarrollar programas y políticas públicas que permitan atender los problemas que genera el trabajo infantil, teniendo como meta, su erradicación.
Orantes López, planteó asimismo un exhorto al Presidente Felipe Calderón, para que ratifique el Convenio 138 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que fija en 15 años la edad mínima para trabajar. Además de asumir plena responsabilidad respecto a los derechos de la niñez mexicana y vigilar que el precepto Constitucional que prohíbe el trabajo para menores de 14 años, se cumpla a cabalidad poniendo todos los medios a su alcance para evitar que sean víctimas de la explotación laboral.
Estudios realizados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), indican que en México existen al menos 3.6 millones de niños, niñas y adolescentes de entre los 5 y los 17 años de edad trabajando y, de la totalidad de éstos, cerca del 30% laboran en el sector agrícola como jornaleros. Las cifras nos llevan a concluir que más de un millón de niños trabajan en el campo de ocho a 14 horas diarias en condiciones climatológicas extremas, expuestos a pesticidas que ponen en riesgo su salud.
Otro importante número de niños menores de 14 años trabajan en basureros, ladrilleras, en la pesca y en las minas. Por ello, consideró necesario desarrollar acciones desde el Gobierno Federal para ayudar a combatir el problema. México debe durante los próximos cinco años, hacer frente al trabajo infantil en estados donde se registra elevada migración nacional e internacional tales como: Chiapas, Veracruz, Michoacán y Sinaloa. Recordó Orantes que el trabajo infantil, se encuentra íntimamente relacionado con el fenómeno de los jornaleros agrícolas, unos como estados de origen y otros como destino de la migración.
De los 200 mil casos de explotación infantil que existen en Chiapas, la mayoría es población indígena y campesina. La explotación infantil se debe a la falta de capacidad de los gobiernos para dar a los padres de familia oportunidades de trabajo, así como a las grandes distancias que existen entre las comunidades marginadas y las escuelas, lo que provoca falta de oportunidades para que los niños y adolescentes tengan un mejor futuro.
Debido a ésto, dijo la Senadora Orantes que resulta inaceptable que a pesar de que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos prohíbe el trabajo infantil, en nuestro país trabajen alrededor de un millón cien mil niñas y niños de entre los cinco y los 13 años de edad, poniendo en riesgo su desarrollo físico, mental y moral. ASICh
