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Alumnos del quinto semestre de la licenciatura en Desarrollo Sustentable, de la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), capacitaron a 13 familias de la comunidad “La Florecilla” del municipio de San Cristóbal de Las Casas, en el uso de materiales orgánicos para la producción de hortalizas.
Con el proyecto “Educación Ambiental e Implementación de Abonos Orgánicos”, los estudiantes ponen en práctica la teoría aprendida en las aulas, enriqueciendo sus conocimientos al convivir y compartir las experiencias adquiridas en la UNICH, con las familias de la comunidad, quienes agradecieron el que los jóvenes les enseñen nuevas prácticas de cultivo.
Alfredo López Gómez comentó que como colectivo de estudiante realizan sus prácticas de campo y vinculación comunitaria, en la comunidad La Florecilla, donde “anteriormente solo se cosechaba maíz y frijol. Ahora, 13 familias han sido beneficiadas con la seguridad alimentaria al producir acelgas, calabaza, betabel, rábanos, papas, entre otros, desde la implementación de abono orgánico lombricultura”.
Por su parte, Mario García Álvarez explicó que la capacitación que se le brindó a las 13 familias de la comunidad La Florecilla consistió en explicar y brindar asesoría para poner en práctica la técnica para la transformación de residuos sólidos orgánicos, mediante el trabajo directo de la lombriz de tierra, también denominado vermicultura o cultivo de gusanos.
Luis Alberto Gómez Hernández, estudiante de Desarrollo Sustentable reconoció que el desconocimiento de prácticas alternativas del uso de la tierra ha generado un mal uso del suelo, tales como sobrepastoreo, monocultivos, aplicación de herbicidas, tumba y quema, lo que conlleva a un deterioro del medio ambiente; todo esto quizá debido al desconocimiento del proceso y función de elaboración de abono orgánico por lo que no se utiliza en las prácticas cotidianas de esta comunidad.
Finalmente, el grupo de estudiantes de la UNICH exhortó a cambiar los hábitos de siembra, “ya que cultivar es dar a la tierra lonecesario para que fructifique, es decir, dar un tratamiento adecuado, que no deteriore el medio ambiente y que genere ganancias tanto económicas como ambientales”. ASICh
