Orbelín Castro /ASICh
Erika María Guzmán Cruz, estudiante de Arquitectura de tan solo 20 años de edad, denunció acto de abuso y de acusarla de robo en la sucursal Walmart, el pasado cinco de mayo.
Dijo que esa fecha acompañada de su madre estando en la tienda fue al área de belleza con el fin de buscar un tinte, por lo que ingresaron al área de cosméticos.
En ese momento, aseguró que llevaba un lápiz labial en la bolsa trasera de su pantalón, por lo que estando ahí se le dio por darse un retoque, para lo cual usó su producto. En tanto, su madre
Asimismo, su madre se percatóa que en este lugar habían cosméticos de prueba, por lo que tomó uno y se pintó los labio y lo devolvió. Continuaron el recorrido hasta llegar a los tintes, donde su madre tomó uno de estos productos.
Se dirigieron al área de cajas para pagar y en esos momentos un policía se dirigió a ella diciéndoles que no se podía retirar hasta que pagara el lápiz labial que había destapado y que había usado
De forma altanera, inclusive la llamó ratera, y toda vez que había cometido un delito llamaría a la policía, por lo que ante esa escena pidió que la llevaran con la gerente, pensando que ella consideraría lo que le estaban haciendo esas personas.
No obstante, la gerente sostuvo que procedieran en su contra, por lo que la llevaron a una bodega, donde le exigieron se quitara la blusa, lo cual hizo pero dandose la vuelta por el pudor, pero en esos momentos una muchacha la tomó de los brazos le dio la vuelta y empezó a tocarle los senos ante un grupo del personal de la empresa que se empezó a burlar.
Pese a no haberle encontrado nada, obligaron a su madre pagar el cosmético que era de su propiedad, por lo que acudió a interponer su demanda en la Procuraduría, en donde en el cubículo 6, quien la atendió solo se cruzó de brazos y reirse, diciéndoles que lo sucedido se dio por su propio gusto, que ella había accedido a que la desnudaran, por lo que no hay delitos que perseguir. ASICh
