David Martínez Hernández
EL DESORDEN EN EL GABINETE
Si en sus orígenes el gabinete con maquillaje sabinista hacía lo que quería, a nueve meses de gobierno, los nuevos y los viejos funcionarios siguen la misma línea, la misma figura, la misma tónica: “yo aquí mando y puedo hacer lo que yo quiera.”
El desorden va acompañado de golpeteos internos, resultado de las descomposiciones sociales de los últimos meses, movilizaciones de maestros, campesinos y estudiantes, y por eso todo mundo quiere operar para detenerlos y controlarlos, sin resultado alguno.
A tal grado van las cosas, que entre la Secretaría de Gobierno, la Secretaría del Campo y la delegación de SEDESOL, la pugna traspasó la privacidad, de tal forma que, como dicen los maestros: “se ve, se siente, la contra está presente”.
Tres instituciones se disputan el ejercicio de la política interna, producto también de la ineficiencia y falta de talento político de unos y otros para apaciguar los ánimos de los manifestantes, los que tienen prácticamente secuestrada a la sociedad tuxtleca con sus paros, movilizaciones y tomas de carreteras o autopistas.
Pero eso sí, se van por la libre, sin respetar protocolos e instrucciones precisas para publicitarse en la prensa, con un solo fin: sobresalir mediáticamente.
¿Y la operatividad y lealtad al gobierno cuando se demostrará?
EL IAP SOY YO: HARVEY
Otro caso de esta naturaleza es el culto a la persona, perdiendo la visión de que sirven a una institución gubernamental y no para servirse de ella.
Es el caso de Harvey Gutiérrez, exdiputado federal que heredó la curul a su yerno Eliseo Maheda, (la curul quedó entre familia) para presidir el Instituto de Administración Pública de Chiapas.
Vea usted, amable lector la tremenda publicidad colgada desde el techo de una pared hacia abajo de la misma, donde la figura central no es el IAP, tampoco el Gobierno de Chiapas, sino el propio Harvey Gutiérrez, quien colocó su fotografía personal en dicha propaganda, insinuando con ello: “el IAP soy yo”.
Y es que por fin “se le hizo justicia” (palabra que he escuchado varias veces como promesa para otros) a Harvey en algo muy anhelado por él desde que era jefe de Departamento de capacitación del personal del gobierno de Chiapas, en la época de Don Patrocinio González Garrido, cuando Roger Grajales era el entonces Oficial Mayor de Gobierno, dependencia que recibió extraordinarios y jugosos recursos de la ONU para capacitar a empleados del gobierno.
Los desplantes de poder de este personaje rayan en lo absurdo, en el desorden y en el culto a la egolatría que muchos funcionarios traen en su ego personal, en el pésimo ejercicio del servicio público.
EL DESORDEN EN EL CASO DE ACTEAL
Otro asunto de desorden que ha descuidado la Secretaría de Gobierno es que en Chenalhó andan merodeando los liberados por la masacre de Acteal, aquellos que supuestamente suscribieron acuerdos con el Gobierno para no retornar a esa zona.
Cada fin de semana, cuando el gobierno les paga su pensión los días viernes, desaparecen de Tuxtla, donde están refugiados en casas y albergues provisionales, y como nadie los vigila muchos de ellos se escapan y llegan a Chenalhó a visitar a sus familiares que aún viven allí. Ya los pobladores de Acteal pusieron una alerta al gobierno, pues han visto a los supuestos “masacristas” en los poblados cercanos a ese lugar.
¿Quién está ocupado del caso de Acteal?
Hay que recordarles a los funcionarios recién estrenados en la Secretaría de Gobierno que fueron más de quince años que estuvieron presos y la Suprema Corte de Justicia de la Nación los exoneró recientemente de los cargos y de la condena de 35 años. Quince años de cárcel son quince años de resentimientos, de rencores, de fobias contra los que acusaron, contra los funcionarios de ese tiempo que hicieron mal las cosas jurídicamente y no se ha hecho justicia.
¿Acaso esperan otro Acteal para reaccionar y poner orden?
Y mientras en la Secretaría de Gobierno las cosas andan mal, pero muy mal con eso de las movilizaciones sociales, el EZLN ya hizo contacto con los líderes magisteriales y todo indica que en menos de una semana se unirán a los paros y taponeos de carreteras, acuerpados por el FNLS.
EL DESORDEN AVIZORA CAMBIOS
Precisamente, ese desorden que internamente traen los funcionarios del gabinete, es el reflejo de la descomposición social que tenemos en estos días, que predice por lo tanto cambios en el gabinete, sobre todo en el área educativa, donde está la contra, la incertidumbre, la zozobra de lo que va a pasar en los próximos días, pese a que se anuncia con “bombo y platillo” que se iniciará el proceso de sustitución de maestros en las escuelas, aquellas que desde el 28 de agosto pasado cerraron sus puertas y se mantienen en paro, y que hoy cumplen 13 días sin trabajar.
Del mismo modo debe ser aplicada la sustitución a los funcionarios ineficientes y faltos de talento político, como en el caso de la Secretaría de Educación, que dejó crecer al Bloque Democrático a tal grado que volvió a recuperar el poder de la sección 7 del SNTE.
Con la recuperación de la sección 7 del SNTE, la Coordinadora Nacional de la Educación ha visto fortalecidas sus estrategias de lucha a nivel nacional, para desgracia de los niños de Chiapas que hoy reciben nuevamente un golpe nefasto a su educación.
