JOSE LUIS ROQUE POPOMEYA
¿CUADROS DESTRUIDOS?
A propósito de los albores oficiales de las próximas campañas electorales 2015., en el ámbito político, la fecha del 8 de febrero, rigurosamente nos remite a 1936, a pensar en la Escuela Obrera de México, fundada por Vicente Lombardo Toledano. Institución que por cierto, lleva grabado su nombre.
Un proyecto que encabezado por Lombardo Toledano, buscó capacitar a sectores populares con el objeto de formar cuadros y fortalecerlos en materia política, que rindieron frutos décadas más tarde a su fundación de 1936.
Y sobre lo anterior, en Ciencia, historia y modernidad: la microbiología en México durante el Porfiriato de Natalia Priego, podemos encontrar datos que al respecto, permite atisbar la visión de este y otros afamados hombres mexicanos que dieron su tiempo por lograr objetivos políticos claves en ese momento de catedráticos de reconocidos méritos científicos y pedagógicos como Vicente Lombardo Toledano, Antonio Caso, Jesús Silva Herzog y David Alfaro Siqueiros.
El propósito que animó a Lombardo Toledano fue crear una institución “una escuela de carácter estrictamente político”, formar cuadros dirigentes del movimiento obrero, acordes con los intereses de la clase obrera, y así cumplir con la añeja demanda de este sector.
Así que ese centro universitario fue destinado a formar la cultura auténticamente proletaria, a enseñar desde la importancia que tenía un sindicato, cómo funcionaba, cómo se formaba una confederación o una federación, hasta cuáles eran las funciones de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, entre otras; y así dar la posibilidad a los trabajadores mexicanos de ejercer a plenitud sus derechos laborales, los cuales estaban ya establecidos en el Artículo 123 de la Carta Magna.
El propio Vicente Lombardo Toledano fue el primer director de la UOM y la dirigió hasta su fallecimiento en 1968.
Actualmente, la Universidad Obrera de México existe bajo la figura de una persona moral, constituida como Asociación Civil que agrupa a intelectuales, luchadores sociales y políticos comprometidos en la defensa de los intereses de la clase trabajadora, que se rige por las leyes vigentes en la materia.
Si se toma en cuenta el dato, y revisa los antecedentes históricos sociales del pujante México, vamos a encontrar que muchos egresados de esa institución, rindieron frutos, algunos enmascarados en la democracia, otros más en la corriente de izquierda, central o, diseminados, todos hasta en los años 80 y los últimos por ahí de 1994. De ese entonces a la fecha, pareciera decirse que los esfuerzos de este grupo de personas, germinó, floreció, y por no decir ocaso, se ha empantanado. Hoy pareciera que ya no existen forjadores de cuadros, fijados en intereses pasivos.
Tal vez, pueda usted pensar que son otros tiempos, y que de esos cuadros, sean dos o tres que sobrevivan y que se han negado a transferir sus conocimientos a otros, prefiriendo ser una especie de “Toro Sagrado”, porque también se les terminó la pila.
Y a decir de conocedores del tema, los políticos actuales, y la propia clase trabajadora, por el comportamiento político y social actual, pareciera desconocer de toda la metodología que bien podría ofrecer aceptables alternativas sociales al interior del Estado y de las latitudes globales.
Sin perder de vista el tema, y contrario al objeto de Vicente Lombardo Toledano, en el tiempo actual pareciera que cualquiera que pertenezca a un equipo de amigos o cómplices, y que este enclavado en algún partido político, sin tener conocimiento de la misión y visión política a favor de México o los mexicanos y lo peor aún, a veces sin tener el perfil necesario para su encomienda, lo encumbran a complacencia, lo encubren y protegen en sus errores, salvo cuando ya no más.
Hoy pareciera que existe anarquía en la cúpula del poder del Estado-Nación, nadie le confía a nadie, dejó de existir al fidelidad, el respeto por la figura de autoridad, nadie quiere alinearse en términos jerárquicos hacia el superior, ya no existe confiabilidad por la fusión de diversos grupos encontrados en intereses.
Existe una marcada línea entre la vieja guardia, y la nueva ola, la ola del anarquismo, disfrazado de unidad, y maquillado de democracia, bañado de “acuerdos” bajo la mesa y traiciones a cada paso.
Pareciera que no hay rumbo fijo, ni dirección a favor social. La mayor parte de acciones convertidas en paleativas propagandas sinónimo del egoísmo.
Corrompidas estructuras, cada uno pareciera que jala por su lado ¿Usted que opina al respecto?…“CORAM POPULO, EST VOX DEI” (LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS). Escritos y sugerencias, favor de enviarlas a: colentornos@gmail.com; colentornos@yahoo.com.mx
