ENTORNOS

JOSE LUIS ROQUE POPOMEYA

DIA DE LAS MADRES

Si no mal recuerdo todo empezó con las revoluciones feministas, por así decirlo, y se sabe que el 10 de mayo se festejó por primera vez en 1911, pero fue hasta 1922 cuando se institucionalizó la fecha. Y algo importante es el valor que se le otorga a este día como hijos, usted ¿qué opina de esto?.

En lo personal, considero que a las mamás se les debe dar el lugar que merecen, y cuando me refiero a su lugar no hablo de su labor a mantener limpia la casa y administrar el hogar. Sino a que puedan disfrutar de paseos y descansos; ver a las madres como las mujeres que nos dieron y continúan dando vida y eso merece mucha valía e importancia.

En sentido comercial, ¿Ustedes saben cuáles son las cosas más regaladas a mamá en esta fecha?: Flores, dulces, serenatas, comidas (que las cocina ella misma, sino hubiera para el restaurant, claro, excepto los hijos o hijas que cocinan este día a sus mamá). También reciben como regalos aparatos electrodomésticos, como símbolo de mejorarle sus herramientas de trabajo para que continúe su labor de todos los días. Claro que sin lugar a dudas, considero la mamá lo hacen con amor.

O sea que como quien dice, bajita la mano, se le está tratando simbolizar el uso perpetuo de la cocina o el aseo de la casa.

Considero que los hijos y las hijas y padre, independientemente del festejado 10 de mayo, aunque tengan muchas tareas escolares, importante es ayuden a mamá a mantener limpia la casa, y administrar los gastos de la casa, no sólo en este día.

¿De qué forma?, Por ejemplo: apagando las luces de la casa, cuartos o baños cuando ya no sean útiles, recogiendo su “tiradero”, siendo más ordenados, ayudar no sólo a recoger los platos y vasos después de utilizarlos en la mesa para desayunar, comer o cenar, sino también lavarlos; colocando las cosas en su lugar, no malgastando en cualquier cosa el gasto que mamá otorga para el gasto escolar o para el paseo, administrarlo, significa ahorrar también.

Y el hecho de que un muchacho tome una escoba para barrer, trapo para sacudir, y mechudo para trapear el piso, no significa que se le caiga la mano, o deje de ser varón, hombre, por el contrario, demuestra su decoro y caballerosidad al ayudarle a su mamá o a una dama que le vea haciendo oficio. ¿O no lo ve así? Lo chistoso del asunto, es que así piensan muchos hijos, hijas e incluso papá o alguna mamá, que en lugar de enseñar, sobreprotegen y en vez de hacerles un favor, les acaban por formarlos machos irresponsables y valentones; y considero que eso, ya pasó de moda, y si alguien aún tiene la idea del macho o del hembrismo, importante sería que reflexionara al respecto.

El ayudar en casa, no significa que los hombres se conviertan en agachones, sino que demuestran con su participación y testimonio, que una casa se sostiene no de un solo puntal, sino de todos quienes la habitan. En pocas palabras, significa integración familiar. Y esto mismo sería el mejor de los mejores regalos para una madre, la participación colectiva de sus hijos en el manejo de todo el hogar. Los hechos son el principal ejemplo.

¿Qué pasaría si en este día, los hijos, hijas y papá, se comprometieran a participar todos y cada uno de ellos los 365 días de todos los años, más allá de lo que les pueda corresponder?, sería un super regalo, y celebrarían todos los días, el verdadero valor de mamá.

Y bueno algunas personas coinciden en que la labor de una madre, no solo es dar vida, sino mantenerla para los hijos, y perfeccionar en la medida de lo posible a sus hijos. A esos hijos que a veces son irreverentes y rebeldes con ellas. En pocas palabras, la madre significa la primera escuela, la primera maestra. Educa.

En lo personal, considero que la escuela enseña ciencias, enseña a hablar bien, a escribir bien, a escuchar y a decir bien la palabras, aspectos que a veces en la casa, no lo tomamos en cuenta. Sin subestimar la labor docente… Pero la que educa realmente es la madre. De ahí que en lo social seamos felices o desgraciados, respetuosos o groseros, bien hablados o malhablado, sociables o antisociales, pasivos o agresivos, amorosos o con una bolsa llena y cargada de odio a la gente o hacia la propia madre o padre.

Por eso en la escuela y en la sociedad, no es bien visto decir groserías, se aplica sólo en la calle y con algunos conocidos, y cuando se está enojado. ¡que mala educación!, pensará usted.

A propósito de lo anterior, hace unos días, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, promulgó una ley que prohíbe el uso de groserías en los medios de comunicación, programas televisivos, obras teatrales y películas, espectáculos, conciertos, en los libros y las obras de arte.



Esa ley, que entrará en vigor a partir del próximo 1 de junio, considera multas en efectivo para particulares (hasta 69 dólares), hasta 124 dólares para funcionarios públicos y hasta mil 380 dólares para personas jurídicas.

Según la norma, expertos filólogos serán los encargados de determinar si las palabras o las expresiones empleadas en cada caso son motivo de sanción, según medios locales.



O sea, que de esta forma, queda terminantemente prohibido el uso de palabras altisonantes en actos públicos, sean de carácter cultural, artístico o de entretenimiento.



Y no sólo eso, también la ley expresa que en el caso de las películas en la que los diálogos contengan palabra soeces, la ley prohíbe la autorización de certificados para su exhibición en los cines rusos. Así con ello, los rusos, estarán obligados a no decir groserías. ¿Se imagina que en México se aplique una ley así?

O que el gobierno de Chiapas, sugiera y aplicara una ley similar en los municipios, ¿qué pasaría con las personas que viven en lugares que se caracterizan por decir muchas groserías en su vocablo de todos los días?

Y es que por ejemplo, la grosería más grande que no le puedes decir a un mexicano, es por ejemplo que vaya y chinnnnn… a su mmmm…. porque rapidito se pone cólerico y buscapleito. Que obediente el muchachito, ¿no?. ¿O será que se molesta por que lo mandan, y no lo quiere hacer?, ¿o porqué le recordaron a su progenitora y significa algo sagrado?, ¿o porque le recuerda el odio que le tiene?, vaya usted a saber.

Lo anterior, da al traste, si por un lado se venera, por el otro, se la subaja, principalmente cuando las personas dicen, ¡que poca mmmmm…!, Oen forma de chiste o expresión de asombro o admiración: ¡Que partida de mmmm…, O para minimizarla aún más, la expresión popular por cualquier cosa pequeño o como burla: “es una madrecita”, entre otros tantos que posiblemente usted haya escuchado por ahí.

Pero la sarta de palabras soeses, sólo puede decirce en la calle y cuando se pelea con alguien conocido o desconocido, pero nunca en la escuela, por educación, o en otros lugares que representan veneración y respeto. Caso contrario, te llaman la atención o te castigan o te ven con ojos de reprobación, simbolizando la figura autoritaria del padre.

Contrariamente a lo que dicen, y sin caer en contradicciones personales, por ejemplo en la escuela hoy en dia dichas palabras que son groseras, agresivas y que lastiman, lo utilizan los adolescentes tan frecuentemente en el salón de clases, incluso en casa, o los propios padres lo gritan como insulto o como regaño, que ya no puede considerarse una ofensa tan grande, o que incluso es parte de la vida diaria familiar cotidiana. Todo depende del cristal con el que se mira.

Fijénse que me encontré por ahí un libro, muy de acuerdo al tema, es de Susan Forward y se titula, padres que odian. Y la verdad, es que en lo que refiere a los aspectos emocionales, todas las madres, nos dejan marcados sus recuerdos, buenos o inaceptables. Y lo extraño de todo esto, es que pasado el tiempo cuando crecemos o somos adultos, y platicamos sobre el tema, ellas a veces ni lo recuerdan.

Eso y más, por ejemplo, cita varias historias, una de ellas dice: que todos los padres cometen errores algunas veces.
 Y acepta que ella misma ha incurrido en algunos terribles con sus hijos, que les han causado (y le han causado) un dolor considerable. Ningún padre o madre puede estar siempre emocionalmente accesible.
Susan, dice que es perfectamente normal que los padres les griten en ocasiones a sus hijos, y la mayoría de ellos alguna vez -sólo alguna- les sientan la mano. Ustedes Creen, que estos fallos los convierten en padres crueles o indeseables?
Evidentemente, no.
Al fin y al cabo, los padres son humanos, y tienen montones de problemas. Y la mayoría de los niños pueden superar algún que otro reventón de enojo, siempre que normalmente reciban todo el amor y la comprensión necesarios para contrarrestarlos.
Pero hay muchos padres o madres cuyas formas de comportarse la neta, se pueden considerar negativas y constantes y se convierten en una influencia dominante en la vida de un niño.
Éstos son las madres o padres, que deben reflexionar, son los padres que dañan a sus hijos.

Por eso Susan Forward, al escribir su texto, refiere que cuando buscaba una expresión para designar lo que tienen en común estos padres que dañan, la idea que le acudía insistentemente a la cabeza era la de un tóxico. Como una toxina química, el daño emocional infligido por padres así va impregnando todo el ser de su hijo, y a medida que el niño crece, también crece el dolor. Tóxicos para designar el efecto de “esos” padres que sin pausa provocan traumas a sus hijos, maltratándolos y denigrándolos, y que en la mayoría de los casos siguen haciendo lo mismo cuando los hijos ya son mayores.
Lamentablemente, la forma en que cada uno desempeña su rol de padre o madre -una de nuestras posibilidades más importantes- sigue siendo en gran
medida cuestión de pura improvisación. Nuestros padres la aprendieron principalmente de personas que es probable que no hicieran del todo bien su trabajo: sus propios padres.
Por eso, muchas de las técnicas veneradas que se han ido transmitiendo de generación en generación no pasan de ser malos consejos disfrazados de sabiduría ¿recuerdan aquello de “la letra con sangre entra” o “porque te quiero te pego”?. No es otra cosa que una educación de absoluta agresión.
Lo feo del asunto, es que estos hijos, producto de ese tipo de padres, continuarán repitiendo el mismo comportamiento con sus hijos, y así de generación en generación, hasta que uno de ellos, se de cuenta, reflexione sobre su caso, y rompa ese círculo vicioso, por su bien y por el bien de sus hijos, su nueva familia.
¿Usted sabe cuántos tipos de madres existen? Considero que no hay categorías, o clasificaciones de madres en si (¿podrían haber tipos?), pero las que conozco son las trabajadoras, amas de casa, empleadas de gobierno-amas de casa, también las madres que juegan el rol de padres, las madres solteras etc.

Lo hay también padre-madre en el rol que le tocó jugar por azares de las circunstancias, y se refiere a aquellos papás que tienen que adaptarse en los dos papeles, y para ellos mis respetos, considero también que son los que tienen que mostrarse más fuertes e inteligentes ante sus hijos y principalmente con sus hijas, que presiento es complicado. Como aquel programa de la tele que miraban algunas generaciones en cierto canal televisivo: Papa soltero, que lo protagonizaba el cantante César Costa. Programa que por cierto, lo retomaron en un canal de paga, donde pasan programas pasados de moda hechos por el canal que fabrica estrellas.

Yo concluiría este tema con las siguientes frases: La más bella palabra en labios de un hombre es la palabra madre, y la llamada más dulce: madre mía. Khalil Gibran. (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.

Quien quiere a su madre no puede ser malo. Alfred de Musset (1810-1857) Poeta francés.

Y con todo respeto y cariño, felicidades Mamá, a tu mamá, a la mamá de él, a la mamá de ellos, a la mamá de aquellos y a nuestras madres en su día…“CORAM POPULO, EST VOX DEI” (LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS). Escritos y sugerencias, favor de enviarlas a: colentornos@gmail.com; colentornos@yahoo.com.mx.

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