ENTORNOS

JOSE LUIS ROQUE POPOMEYA

A VER, ¿CÓMO SE DICE?

Haciendo eco a la CONADIS (Consejo Nacional para las personas con Discapacidad), con respecto a la forma de cómo se debe decir o no decir, cuando se escribe o se habla conceptos sobre la discapacidad. Retomo este comunicado que me envía una maestra de la Unidad de Servicio de Apoyo a la Educación Regular (USAER), aspecto que considero necesario retrasmitirle, estimado lector; Ya sea para incrementar su cultura u observar a quienes nos falta dominar estos conceptos, que a continuación refiero.
Y es que en varias de las ocasiones, a la falta de conocer o saber utilizar este tipo de lenguaje, que puede considerarse como especializado, cuando se habla para describir o escribir sobre una persona, se hace sin querer, hiriendo susceptibilidades y Derechos Humanos. Y estos posibles errores, deben evitarse.
El documento, que usted, seguramente puede encontrarlo en la página web de la CONADIS.salud.gob.mx, lo fundamenta en “El respeto a los Derechos Humanos de las personas con discapacidad, particularmente el de la NO DISCRIMINACIÓN, es una obligación de cada uno de nosotros, por lo que independientemente de la profesión que ejerzamos, debemos ser Promotores de una cultura de respeto e inclusión hacia este importante grupo de nuestra sociedad”.
Otro elemento que destaca por ejemplo es que: “Aún cuando existe un nuevo paradigma en el tema de la Discapacidad, cimentado en los Derechos Humanos y la inclusión social; que existe la convención internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y otros documentos oficiales en donde se exponen lineamientos sobre el uso correcto y ético del lenguaje, así como la forma de dirigirse a las personas con discapacidad, algunos comunicadores incurren en el empleo de un lenguaje equivocado o peyorativo que a la vez se convierte en discriminatorio al momento de escribir sus notas, artículos y reportajes, o de forma verbal para los que laboran en los medios electrónicos como la radio y la televisión”.
Así que, la invitación que realiza en este mismo sentido el gobierno federal, es por ejemplo, el cómo se debe decir o escribir (CsdEoD), y el cómo NO se debe decir o escribir (CNsdEoD). Por ejemplo:
CsdEoD: Persona con discapacidad. CNsdEoD: Personas con capacidades diferentes o especiales; “discapacitados”, “inválidos”; “disminuidos”…
CsdEoD: Persona con Discapacidad Motriz. CNsdEoD: Minusválido, incapaz, impedido…
CsdEoD: Persona con Discapacidad Auditiva. CNsdEoD: Sordomudo, sordito (todos los diminutivos).
CsdEoD: Persona con Discapacidad Visual. CNsdEoD: invidente, cieguito (todos los diminutivos).
CsdEoD: Persona con Discapacidad Elemental. CNsdEoD: Retrasado mental, mongol, tonto, tarado, deficiente…
CsdEoD: Persona con Discapacidad Psicosocial. CNsdEoD: Loco, loquito, demente…
Estos aspectos permiten observar que el discurso que vaya a utilizarse para el tema de la discapacidad, en un momento determinado, debe convertirse en un estándar del lenguaje social, con el objeto de no confundir a quién lee los periódicos o escucha a los conductores en radio o la televisión. Pues, en ello va incluida, la labor ética de quien escribe o dice, además del medio de comunicación que utiliza para expresar (se), en contenidos ligados al caso.
Otro aspecto que la CONADIS, subraya, para las personas no expertas en el tema, son ejemplos de términos correctos, para referirse a los distintos tipos de discapacidad existente como en los siguientes casos:
Motriz. Discapacidad Motriz: Espina bífida, síndrome de post-polio o falta de alguna extremidad del cuerpo.
Sensorial. Discapacidad Visual o Auditiva. Ceguera o la sordera.
Intelectual. Discapacidad Intelectual. Autismo, Síndrome de Down, Asperger.
Psicosocial. Discapacidad Psicosocial: Depresión, Esquizofrenia, Bipolaridad.
Al igual que lo propone el comunicado de la CONADIS, no está demás, reforzar su invitación, que promueve el uso correcto del lenguaje utilizado en los medios de comunicación sobre el tema de la discapacidad, y hace el llamado a todos los profesionales de la comunicación a contribuir con la cultura del respeto e inclusión hacia las personas con discapacidad, difundiendo la información sobre la discapacidad de forma ética, clara y correcta.
Y de verdad, que aunque no se vea, o no se crea, aún existe en la sociedad ese comportamiento de rechazo, exclusión o marginación hacia las personas con discapacidad.
Por otro lado, parece ilógico, pero en pleno 2013, profesionales de la educación, no les logra “caer el veinte”, en esto llamado integración e inclusión. Se habla de integración en las escuelas, y las existe en algunas, pero si se observa al interior de las aulas, aún falta mucho por hacer, en la llamada inclusión. Pues, consideran los expertos, no se trata de que un niño con alguna necesidad educativa especial, que por derecho humano le corresponde asistir y recibir enseñanza regular, esté en efecto al interior de un salón de la clase, pero no sea tomado en cuenta, como al resto de los niños. ¿Dónde quedó la inclusión?.
No se que pueda opinar al respecto, pero a simple vista, hace falta mayor conciencia y cultura social en estos aspectos. Usted tiene la palabra… HASTA AHÍ, UF!!!. CORAM POPULO, VOX DEI. Comentarios dirigirlos a: colentornos@yahoo.com.mx

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