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Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com

Reconocer las cosas cuando están mal es parte del comportamiento del ser humano, de los hombres de bien, pero aceptar que las cosas no están bien y no hacer nada para ponerlas en orden es parte de lo que a uno a veces no se explica. Esto lo señalo porque resulta que en México se encuentran las mayores desigualdades de América Latina, y no lo dice ninguna institución, sino el propio Presidente Felipe Calderón en el documento del Plan Nacional de Desarrollo.
El Diario Reforma públicó parte del documento que señala que el 10 por ciento más rico de la población recibe 35.6 por ciento del ingreso nacional, mientras que el 10 por ciento más pobre tiene únicamente 1.6 por ciento. O sea que en nuestro país está uno de los hombres más ricos del mundo acompañado de otros cuantos que los dedos de la mano sobran para contarlos, seguidos por un ejercito de pobres.
La distribución del ingreso en nuestro querido México es una de las mayores desigualdades en América Latina, y por lo tanto provoca una pobreza que nos está provocando ya verdaderos focos de tensión.
Felipe Calderón parece estar sincerándose en el quehacer del poder pero ahora es necesario que establezca las estructuras para combatir estas desigualdades que cada día se ahondan y que ponen en peligro la estabilidad social del país. Debe hacerlo, porque si no, va a pasar un sexenio más perdido entre los intereses políticos de partido por conservar el poder a toda costa, o a costa de los mexicanos más pobres.
Lo mismo que dice ahora Calderón lo dijeron casi todos los presidentes que se formaron en Los Pinos a través de casi 72 años. Desde Miguel Alemán hasta Zedillo, el único que se atrevió a decir que veía a un México cada día más jodido es decir más pobre, era priista pero no alcanzó a ser Presidente porque las balas le cegaron la vida en Lomas Taurinas de Tijuana, claro me refiero a Luis Danaldo Colosio.
El 31 de mayo, en unos días más presentará Don Felipe presentará su PND, en donde se supone que fue elaborado por las autoridades y sociedad civil.
El documento en cuestión pues, no es diferente a todos, porque también dice que en la Igualdad de Oportunidades, las autoridades advierten que no es posible aspirar a un desarrollo humano sustentable mientras en el País existan millones de personas privadas de las condiciones esenciales para mejorar sus niveles de vida.
En este diagnóstico dice Don Felipe que los problemas de pobreza y desigualdad en el ingreso están ligados a la falta de oportunidades de empleo.
Pues si, esa es una verdad, como verdad también es el hecho de que actualmente
14.5 millones de mexicanos entre 15 y 35 años de edad carecen de educación básica; el índice de analfabetismo nacional es de 7.7 por ciento, lo que equivale a 5.6 millones de personas”.
En la salud, menciona el documento, también existen graves desequilibrios, pues los niveles de cobertura aún son deficientes y desigual; mientras el Distrito Federal tiene una capacidad de atención de 65.1 por ciento, en Chiapas se tiene 54 por ciento.
“Este problema va de la mano de la necesidad de inversión en infraestructura hospitalaria. El sector público cuenta con 0.74 camas por mil habitantes, cifra inferior al valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud que es de una cama por cada mil habitantes”, apunta.
Además, según el documento, México enfrenta un déficit relativo de médicos y enfermeras y sobretodo un grave problema de distribución de recursos.
Habrá que esperar a seis años para saber si este diagnóstico fue combatido con certeza o bien pasará a formar parte de la larga noche del ostracismo social y económico que el priato encabezó.

patraña
Es una mentira o noticia fabulosa, una mera invención.
Los pastores tienen fama de mentirosos, tal vez sólo superada por la de los pescadores, como nos demuestra el origen de esta palabra, que en la obra de Juan Manuel El conde Lucanor (1335), aparecía como pastraña, con el significado de ‘noticia fabulosa’:
Por esto diçe la pastraña vieja ardida non ha mala palabra
sinon es a mal tenjda veras que bien es dicha
si bien fuese entendida entiende bien my dicho.
Dos siglos más tarde, el dramaturgo extremeño Bartolomé de Torres Naharro la utilizó por primera vez bajo la forma actual en su Propaladia. Según Corominas, la pérdida de la letra s habría sido causada por influencia del vocablo patarata (cosa ridícula o despreciable).Pastraña se originó a partir del latín pastoranea, que significaba ‘fábula propia de pastores’ „Ÿdel latín clásico pastor (pastor), con raíz en el indoeuropeo pa- (proteger, comer)„Ÿ y tenía un sinónimo usado en el siglo xiii, pastrija, que se perdió en el tiempo, pero que aparece en los poemas de Mester de Clerecía de Gonzalo de Berceo. Pastrija se derivaba del latín pastorilia, con el mismo significado.se originó a partir del latín que significaba ‘fábula propia de pastores’ „Ÿdel latín clásico (pastor), con raíz en el indoeuropeo (proteger, comer)„Ÿ y tenía un sinónimo usado en el siglo XIII, que se perdió en el tiempo, pero que aparece en los poemas de Mester de Clerecía de Gonzalo de Berceo. se derivaba del latín con el mismo significado.
se originó a partir del latín que significaba ‘fábula propia de pastores’ „Ÿdel latín clásico (pastor), con raíz en el indoeuropeo (proteger, comer)„Ÿ y tenía un sinónimo usado en el siglo XIII, que se perdió en el tiempo, pero que aparece en los poemas de Mester de Clerecía de Gonzalo de Berceo. se derivaba del latín con el mismo significado.

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