El Gobierno del Estado ha brindado en todo momento apoyo a los comuneros desplazados de Venustiano Carranza, tras el conflicto suscitado el pasado 5 de mayo en este municipio, toda vez que se les salvaguardó su vida, su seguridad y su libertad al brindarles albergue, seguridad y atención de diversas dependencias del Gobierno del Estado.
En un primer momento se trasladaron a un albergue provisional en el edificio anexo al Centro de Tratamiento para Menores Infractores Villa Crisol, en el municipio de Berriozábal, en tanto se encontraba un espacio más amplio y digno. Posteriormente se trasladaron a la Escuela Nacional de Protección Civil, en el municipio de Ocozocoautla y finalmente, en atención a sus peticiones, se les llevó a las Instalaciones del Instituto de Protección Civil, en Terán, Tuxtla.
En atención a las recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, en todo momento se les garantizó, alimentación, cobijo, alojamiento, vestimenta, servicios médicos y educación básica, así como la seguridad e integridad personal de cada uno de ellos.
Para ello se instruyó, por parte del gobernador Manuel Velasco, la participación de las Secretaría de Salud, Sistema Estatal DIF, Secretaría de Desarrollo y Participación Social, Delegación Federal de la SEDESOL Chiapas, Instituto de Protección Civil para el Manejo Integral de Riesgos de Desastres del Estado y Secretaría General de Gobierno.
Por decisión propia, en aras de presionar al Gobierno para la detención del presidente del Comisariado de Bienes Comunales Casa del Pueblo, José Vázquez Hernández, y de otros líderes, abandonaron el albergue y se posesionaron del Parque Central, en donde sin ninguna consideración mantienen a niños y mujeres expuestos a las inclemencias del tiempo y a la carencia de alimentos, que siguen a su disposición en el albergue.
Es por ello que el gobierno hace un exhorto a los comuneros para retornar a los albergues, en donde se les garantiza toda la atención a sus necesidades en tanto se logran consensos y se encuentran soluciones pacíficas al problema.
No hay necesidad de sufrir las inclemencias del tiempo y arriesgar la salud de sus familias, cuando los diálogos se mantienen con ambos grupos y la solución está llevando su curso. ASICh
