Con la presencia del Gobernador del Estado, Juan Sabines Guerrero, del Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Poder Judicial, Juan Gabriel Coutiño Gómez y del Presidente del Congreso del Estado, Zoé Robledo Aburto, se realizó la Sesión Solemne durante la cual se develó el nombre del Profesor Edgar Robledo Santiago, en letras doradas en el Muro de Honor del Recinto Legislativo, reconociendo así a un educador que dejó su vida entre quienes más lo requerían, profesor que convirtió la didáctica en instrumento de justicia y esperanza.
Al iniciar la Sesión, el diputado Robledo Aburto destacó que de esta manera se hace un homenaje republicano a quienes han aportado a esta tierra fecunda y pródiga; “estos personajes son protagonistas contemporáneos de la evolución chiapaneca, referentes de talento, congruencia y compromiso; representan el esfuerzo de miles de mujeres y hombres; que permanezca su ejemplo, la inspiración y el recuerdo”, señaló.
Correspondió al Presidente de la Comisión de Educación y Cultura de la LXIV Legislatura, Carlos Valdez Avendaño, dar lectura a la semblanza del profesor Robledo Santiago, subrayando la fructífera trayectoria que tuvo como docente, labor que inició en 1934 y a la que dedicó la mayor parte de su vida.
En este momento histórico que nos ha tocado vivir, indicó, al maestro Edgar Robledo Santiago se le honra tres veces: primero porque en el Chiapas actual se ha tomado a la educación como prioridad para elevar los índices de desarrollo humano que marcan los Objetivos de Desarrollo del Milenio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; segundo porque contamos con un magisterio comprometido con la noble tarea de educar y que no ha perdido un solo día de clases en los últimos cinco años, privilegiando el diálogo y la paz; tercero porque este homenaje se lo hace el pueblo por su extraordinaria trayectoria de vida.
En su intervención, el legislador Carlos Valdez consideró que el profesor Robledo Santiago, consciente de su papel de educador, creyó siempre que los llamados ignorantes son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse, y por ello, son sometidos a vivir en la cultura del silencio.
“El sentido de justicia social del magisterio genuino, halló en este extraordinario chiapaneco a uno de sus más ilustres reivindicadores; fue el último apóstol de la educación rural y hacerse maestro rural, según sus propias palabras, lo hizo creador de conciencias; en su magisterio pugnó por la dotación definitiva de tierras a los campesinos, la ampliación de ejidos, construcción de caminos, infraestructura educativa, campañas de vacunación, planificación familiar, agua potable y todo aquello que condujera al mejoramiento de las condiciones de vida de los pueblos que tuvieron el privilegio de contar con él”.
Robledo Santiago fue Diputado Federal, Senador de la República, Secretario de Educación del Gobierno de Chiapas durante el mandato de Juan Sabines Gutiérrez, miembro del Ateneo de Ciencias y Artes de Chiapas y del Ateneo Torres Bodet, así como Premio Chiapas en 1991. Director General del ISSSTE y Director de Promoción Cultural de la Representación del Gobierno de Chiapas en el Distrito Federal; ocupó importantes puestos en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y en la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado.
A nombre de la familia, hizo uso de la palabra Jazmín Robledo Manzur, nieta del profesor Edgar Robledo Santiago, quien en un discurso lleno de recuerdos y anécdotas familiares, agradeció el lugar que tiene su abuelo en la memoria de los chiapanecos. Es un espacio merecido, apuntó, “por quien fue más allá de la transmisión de saberes o habilidades; para hacer de la enseñanza un ejercicio de humanismo, de virtud cívica y, sobre todo, de moral ciudadana. Su paso por la actividad docente fue una relación de amor por la gente, por la tierra y por la cultura de los pueblos. Su relación con los niños y jóvenes, fue también un ejercicio de identidades apasionadas con nuestro estado maravilloso y con la identidad nacional también entrañable”.
Para él, la educación era un recurso para liberar integralmente a los seres humanos. Su ética docente fue tutelada por el humanismo y siempre trazó su raya con respecto a la educación que es simplemente un vulgar adiestramiento, sabía que las realidades sociales forman parte de la vida y de lo que es y se piensa cada persona, señaló Jazmín Robledo.
Las aportaciones didácticas de Don Edgar constituyen una auténtica pedagogía para los marginados. Es una visión educativa para los grupos humanos cuya vida se debate entre las carencias materiales. Y concluyó: Don Edgar seguramente se sentiría incómodo en este homenaje. Con toda seguridad —y con toda sencillez— comentaría: “Gracias, trataré de ser mejor”. Ser sencillo y tratar de ser mejor, en todos los sentidos, es su mejor legado.
Cabe destacar que en la Sesión estuvo presente la señora Cristina Brindis viuda de Robledo, el ex gobernador de Chiapas Eduardo Robledo Rincón y otros familiares, además de funcionarios estatales y federales; los líderes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Secciones 7 y 40; integrantes de la Logia Masónica, Cronistas, Artistas, Poetas y Escritores, entre otros. ASICh
