Gildardo Vázquez Sánchez /ASICh
De manera desmedida en el municipio de Tecpatán campesinos de la región derriban arboles con el objetivo de sembrar maíz de temporada, sin importarles al daño ecológico que a la postre cobrará facturas a la vida en su conjunto.
En la zona no existe control para evitar la vieja y ancestral práctica de tumba, rosa y quema, por lo que la situación climática en esta localidad cada día se deteriora y en estos últimos meses la temperatura se ha incrementado sin precedentes.
Para la ciudadanía de la cabecera municipal resulta preocupante la excesiva deforestación que se viene presentando, dado que Tecpatán está ubicado sobre una espesa reserva natural que es parte del embellecimiento de la localidad.
Hasta ahora nadie este asiendo nada por frenar la tala inmoderada de árboles, motivado por la necesidad a la vez de sembrar maíz, pero el daño ecológico avanza cada vez más sobre todo que cada año los propietarios de ranchos dan en calidad de prestado sus terrenos para la siembra y cultivo de maíz, a fin de posteriormente sembrar zacate para el pastoreo de ganado.
En tanto, la ganadería de esta región apuesta más por la cantidad que por la calidad de la producción, por lo que sin ninguna autoridad que intervenga se da la deforestación.
Además, se suman los asentamientos irregulares que ya es común en este municipio, para empeorar más el problema. ASICh
