DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

POBRES, LOS POBRES

El gobernador chiapaneco mandó sendo mensaje a la clase política, a los partidos y por supuesto, sin decirlo, a quienes se desgarran las vestiduras en aras de la pobreza, con claridad les advirtió: “no se vale lucrar con la pobreza en Chiapas; es importante quitar las banderillas partidistas”. Es mensaje contundente y no tiene vuelta de hoja, por aquello de la actitud mesiánica, anodina, en contraste hasta arrogante de hacerse víctima por la pobreza en México, que se viene usando para efectos electorales venideros y muchos menos que justifique a priistas. No hay más.

Sabines Guerrero no tira la piedra y esconde la mano; de hecho, muestra a cabalidad el rostro real de los chiapanecos, no para el orgullo fatuo, sino para reconocer en que se ha fallado y que es lo que hay que hacer, sin poses ni demagogia, sino con políticas públicas que terminen con la vergüenza. Claro y fuerte sería pues su mensaje en el foro “Desigualdad, Pobreza y Marginación”: “hablar de la pobreza en Chiapas, es algo que nos avergüenza a todos”.

Y es que para nadie es honroso decir que en Chiapas tenemos los índices más deplorables de marginación, desarrollo humano, pobreza alimentaria, mortandad materno-infantil, analfabetismo, entre otros. Por supuesto que es vergonzante y nada justifica utilizar estos índices ofensivos, en aras de la vanidad política personal, tan solo para hacer imperar un capricho frente al poder, o para alentar sueños electorales venideros, lejos de proponer como desterrar esos márgenes que nos ubican, según estadísticas de la ONU, a la par de los países donde la hambruna pasea galopante por África o la India.

Y es que en Chiapas existen todos los niveles del concepto puro de la pobreza, dependiendo de las regiones y las clasificaciones que cualquier docto en la materia pudiera etiquetar. Por eso, el gobernador chiapaneco no aprueba que sea necesario lucrar con la pobreza para mostrar las dotes políticas de un personaje y mucho menos el interés avieso de un partido político, por mucha muy justificada que sea la retórica, en aras de recordar a todo mundo que estamos en la pobreza extrema, sin proponer como salir de ello, buscando los votos para el próximo proceso electoral federal.

Y por si a alguien no le queda muy claro que en Chiapas no solo sabemos de la pobreza, sino que estamos conviviendo con ella desde hace décadas, Sabines Guerrero sería puntual en ese foro convocado por integrantes de la Comisión de Desarrollo Social tanto de la Cámara Baja del Congreso de la Unión, como de sus homólogos del Congreso local, en la capital chiapaneca, que reiteraría el gobernador que no solo lo sabemos los chiapanecos, lo sabe todo el mundo, sobre todo, porque están representados en la Organización de las Naciones Unidas, organismo internacional que ya incluyó en su agenda a este rincón del sureste mexicano como prioridad en México para combatir la pobreza extrema.

Por primera vez, diría el gobernador, la ONU incluye como “Agenda Chiapas” el combate a la pobreza, porque tenemos que decirlo claramente, “en cualquier parte de Chiapas tenemos pobreza y hasta pobreza extrema, como en el municipio Santiago el Pinar, comparado con países de África. Por eso hemos propuesto un plan inteligente de combate a la pobreza, en estrecha colaboración con la Secretaría de Desarrollo Social federal y el apoyo decidido del presidente Felipe Calderón, logrando avances importantes en la entidad”.

¿Y sabe usted por qué Juan Sabines hizo ese planteamiento tan crudo en el ejercicio político?. Es lectura clara que respondió al mensaje arrogante del diputado federal Héctor Hugo Olivares Ventura, quien diría socarronamente: “Desgraciadamente se ha tratado de enfrentar este fenómeno (la pobreza) abriendo ventanillas, administrando recursos y dejando de lado -por privilegiar las políticas asistencialistas-, los enfoques sustantivos de recrear la capacidad productiva de los mexicanos, para auto generar empleos que erradiquen de manera formal estas manifestaciones de pobreza y marginación; estamos ausentes de una real política social de Estado”.

Por supuesto que el lenguaje de quien fuera regenteador de los proyectos productivos de la mayor parte de campesinos del país, a través de la CNC del PRI, y que no resolviera en ningún estado y menos en Chiapas el problema de la pobreza que el campo resiente desde siempre, es claro que Olivares Ventura está utilizando dicho foro para encaminar la simpatía electoral, como un detractor del sistema, porque sencillamente el titular del Poder Ejecutivo federal es el PAN y no del PRI, de lo contrario, ni la boca abriría para abordar en esos términos ese delicado tema.

LA REALIDAD

Según estudios sobre la pobreza, es innegable que esto impacta más en las zonas rurales de todo el mundo y Chiapas no es la excepción. En ese concepto el reto fundamental es elevar la capacidad de generación de ingreso de los pobres rurales para enfrentar la baja productividad, desnutrición infantil, menor acceso y baja calidad de la educación rural, lejanía, falta de acceso a infraestructura y servicios básicos, barreras culturales, etcétera.

Y según esta perspectiva, el apoyo a proyectos productivos debiera darse en el marco de programas de desarrollo rural integral, que incluya asistencia técnica y aspectos de competitividad en mercados regionales y nacionales, e incluso internacionales, aunque ello sólo se logre en el mediano o largo plazo. Se concluye que existe una larga historia de fracasos en la promoción de proyectos productivos, tanto desde los partidos políticos como de las ONG, por lo que el diseño tendría que ser muy cuidadoso para lograr los objetivos propuestos. Estos fracasos en México están centrados en unas cuantas manos del PRI, en la CNC y hasta del PRD.

Según esta perspectiva, es preferible enfatizar el apoyo del Estado en el desarrollo de condiciones para que los pobres accedan en mejor pie a mercados regionales, lo que incluye un mayor énfasis en el desarrollo de infraestructura económica, la coordinación e información entre agentes y la asistencia técnica, en comparación con el apoyo directo del Estado a proyectos productivos a través de líderes de organizaciones o partidos políticos.

DISPUTA EN EL CONGRESO

El cambio de la mesa directiva en el Congreso chiapaneco, mantuvo a los diputados del PRI en una dinámica de deslealtades, encabezada por Sergio Lobato y Horacio Domínguez Castellanos, en aras de imponer madruguetes y la división, como siempre, al interior de esa bancada, lección que aprendió Sami David, con su virtual ausencia en el restaurante de la colonia Moctezuma de la capital chiapaneca, resultando aparentemente víctima del acoso político para que se separe del cargo, con la iniciativa clara de ambos personajes y el consentimiento absurdo del aún presidente de la Mesa directiva, Angel Córdova, mediante la imposición del interlocutor, César Chávez. De este tema, merece espacio especial para mañana con todos sus detalles Por cierto, el diputado Neftalí del Toro va de muertito, cansado ya de ser diputado…ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59

¡Comparte la nota!