DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

PROTECCION ANTICIPADA

Las lluvias iniciaron moderadamente en algunas regiones de Chiapas, pero en otras, ha empezado a causar los primeros estragos que la naturaleza cobrará, por la inconciencia humana, que ante los márgenes de extrema pobreza, hombres y mujeres están talando, -en casos aislados- inmoderadamente para sembrar y medio garantizar el consumo familiar, pero en el mayor de los casos, los talamontes han hecho de las suyas en este rincón del sureste mexicano, por décadas, con cabal impunidad y en casi su totalidad, al amparo de las autoridades de los tres niveles de gobierno.

Las experiencias que se observan en el mundo, hacen de Chiapas un territorio que se suma a las estadísticas de desastres naturales, más que por la furia misma de la naturaleza, por lo que ha venido provocando el hombre, desde la contaminación con su consecuente calentamiento global, hasta la deforestación indiscriminada, arrancando de tajo la sobre vivencia en gran parte de su entorno. El huracán Stan del 2005 es la herida más reciente para los chiapanecos, donde la corrupción alentó, de la mano con la intencionada omisión, la muerte de cientos de personas y millonarias pérdidas materiales

El dictador escudado en el cargo de gobernador, Pablo Salazar, alentó a su gabinete a ser omisos en materia de protección civil, teniendo información de primera mano de las consecuencias que dejarían en este rincón del sureste mexicano los huracanes anunciados en el 2005. Lo hizo -hoy lo sabemos todos- porque al provocar la naturaleza el mayor desastre, en complicidad con el entonces mediocre presidente mexicano, Vicente Fox, obtendría millonarios recursos económicos del Fonden, dinero que por ley no estaría obligado a dar cuentas a nadie en que se invirtió, no si no quería, resaltando la deshonestidad y rindiendo culto a la corrupción.

Efectivamente acaparó más de 10 mil millones de pesos, de los cuales, más de cinco mil millones de pesos no están justificados que se hayan invertido en la reconstrucción y el resto fue dudosamente invertido, beneficiando a constructores, parentela y amigos.

El airado reclamo popular por ese pillaje está latente, mientras las autoridades asuman extensionalmente su compromiso de llevarlo a la cárcel para que pague por la multiplicidad de delitos que cometió Salazar y gavilla.

Y mientras eso sucede, el hoy gobernador, Juan Sabines Guerrero, no solo ha dado instrucciones claras para estar dispuestos a aplicar todas las medidas necesarias en materia de protección civil, instando además de su gabinete y a los 118 presidentes municipales para que en un hato de unidad, se disponga de lo necesario para enfrentar las consecuencias que podría arrojar la presente temporada de lluvias.

Al presidir la reunión del Consejo Estatal de Protección Civil, en el marco de Contingencias 2008, la semana pasada, Sabines Guerrero, acompañado de la coordinadora general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Laura Gurza Jaidar, así como titulares y representantes de dependencias federales y estatales, informó que se cuenta con un plan específico de atención a las contingencias por parte de diversas dependencias para conformar una fuerza de tarea de 30 mil 238 elementos; además de dos mil 139 vehículos diversos, aunado a la identificación de mil 471 refugios temporales con capacidad de albergar a 418 mil 816 personas en todo el estado.

Pese a que Raúl Saavedra Horita, director general del Organismo Cuenca Frontera Sur de la Comisión Nacional del Agua advirtiera que las lluvias que se esperan en la temporada 2008, serán “ligeramente arriba de lo normal”, el gobernador chiapaneco no ha tenido la irresponsable actitud que su antecesor, habida cuenta que si se está disponiendo albergar la posibilidad para más de 400 mil personas por los impactos de la naturaleza, sin duda que las medidas anticipadas son para evitar que los desastres naturales arrojen pérdidas de vidas humanas.

No obstante las medidas domésticas, Sabines Guerrero sabe que cuenta con el apoyo del presidente Felipe Calderón, así como de las fuerzas armadas, a quienes anticipa el reconocimiento de que en Chiapas ahora se trabaja en unidad y por ello insistió en que la Secretaría de Salud, la Secretaría de Educación y la de Seguridad y Protección Ciudadana estén listos con personal, recursos y procedimientos para responder de manera rápida y eficiente a cualquier emergencia.

Por principio de cuentas, ya están prestos para aplicar medidas emergentes 848 unidades médicas fijas, además de 83 unidades móviles y mil 597 camas de hospitales que fueran necesarias usarlas en cualquier contingencia.

LOS PRIMEROS ESTRAGOS

Pese a la disponibilidad de entrar en acción para el momento que se requiera en una contingencia mayor, con las primeras lluvias ya se dieron los primeros estragos que la naturaleza por supuesto no perdona, como el caso del municipio de Tecpatán, donde las lluvias provocaron los primeros deslaves de cerros, afortunadamente sin mayores consecuencias que la incomunicación en varias comunidades, como ocurrió en el tramo San Fernando-Chicoasén.

En Tecpatán los lugareños no solo se extrañaron que la semana pasada cayera el primer aguacero, con un precipitación pluvial importante. El deslave de los cerros es la muestra más clara de cómo el hombre ha provocado daños a la naturaleza, tal y como sucedió lamentablemente el año pasado en Ostuacán, en la comunidad Juan de Grijalva, provocando la muerte de 20 personas y un tapón en las inmediaciones del Río Grijalva, lo que motivó la movilización de las tres instancias de gobierno y la reubicación de más de 400 familias de las márgenes de ese caudaloso afluente.

De esa primera experiencia de los habitantes de Tecpatán en las contingencias de 2008, observaron como el río Totopac, el principal de esa región, elevó su nivel en un metro, pero no se salió de su cauce y por ende no significó problemas para los moradores asentados en sus márgenes. Pero nadie puede asegurar que en los días, semanas o meses venideros puedan igual estar a salvo.

Mientras que en el Soconusco, en la capital económica de Chiapas, en Tapachula persiste el temor de miles de habitantes por las desgracias ocasionadas por el huracán Stan en 2005, que ya han alertado que por la falta de desazolve del Río Coatán, el mismo que se desbordó en esa fecha, pueda provocar un desastre mayor, puesto que la temporada de lluvias ya está encima.

En contra parte, el servicio meteorológico ha anunciado que en este año se esperan por lo menos 14 huracanes, de los cuales, 6 ciclones pueden impactar en las costas de Chiapas y cuatro huracanes, de los cuales no se anticipa su fuerza, también pueden llegar a la geografía de este rincón del sureste mexicano…

En otro contexto, dicen que dice Mariano Herrán, que el culpable haber violado los derechos humanos de cientos de inocentes para mandarlos a la cárcel con delitos inventados es Rubén Velásquez, quien fuera Secretario de Gobierno en el régimen represor del pasado inmediato…. A confesión de parte, relevo de pruebas…ambos deben estar ya en la cárcel… ¿Qué esperan, los que esperan?… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59

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