DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
La condición del gobierno que encabeza Felipe Calderón, para apoyar con los recursos extraordinarios a Chiapas, es llana y sencilla: que haya transparencia. Tiene sustento, porque el lastre de la desaparición de más de 10 mil millones de pesos destinados para los efectos devastadores del huracán Stan, en 2005, no es para menos, en cuyo escándalo está envuelto el mismísimo expresidente Vicente Fox y el exgobernador, Pablo Salazar, asunto pendiente que por el momento Calderón no quiere más ruido con sus adversarios para que se aplique la ley, pero pretende cerrar los oídos a los gritos desesperados, ávidos de justicia que retumban desde este rincón del sureste mexicano. Lo ha dicho Calderón con el más fino lenguaje político, lo ha expresado con todas sus letras, que los recursos para la reconstrucción serán vigilados, escrupulosamente manejados a favor de los damnificados, y lo aclara porque el horno no está para bolillos de centavos, lenguaje que no resulta demás la insistencia, pues es “pecata minuta”, con la más amplia lógica de que no se quiere ver envuelto en ese escandalazo, sobre todo en terrenos donde campea la extrema pobreza.

Y no hace la advertencia porque el destinatario sea precisamente el gobernador chiapaneco, Juan Sabines, o que esté dando a entender que su desconfianza ubica a Juan como un gran pillo. ¡No!, no se refiere a eso, sino que quiere dejar en claro que el presidente de la república no participará en pingues negocios absolutamente al margen de la ley, medrando con el dolor ajeno y burlándose de quienes lo perdieron todo, con los efectos recientes provocados por la naturaleza, como lo hizo Fox.

Tampoco pretende insinuar que podría haber alguna propuesta indecorosa para aprovechar los millones de pesos que se requieren, que obviamente se van a fondo perdido, aparentemente sin dar cuenta a nadie, de cómo se pretende revertir el daño o repararlo a miles de familias de Chiapas.

Ese lenguaje es tan entendible, que el gobernador de Chiapas le ha contestado de inmediato en los hechos; no solo con un discurso convincente, sino que le pone a su disposición a la sociedad, a los sectores representativos, a los de siempre, a los que sirvieron también a Pablo Salazar, en la comparsa para desaparecer esos más de 10 mil millones de pesos, -las cámaras y colegios- salvo que ahora los representantes son otros, sumados los que quieran, los que deseen de la sociedad civil ser vigilante de la aplicación de los recursos públicos para hacer caminar a Chiapas, pese a que golpe a golpe, se ha endurecido la respuesta del gobierno federal, con cabal desconfianza, mientras ese lastre obliga a demostrar que la actitud es otra y el que gobierna también.

El beneficio de la duda se disipó ayer mismo, aunque no precisamente en voz del mismísimo Calderón y es necesario hacerle entender al presidente de la república que si un pillo que goza de cabal impunidad, como lo es Pablo Salazar, hermanado con Vicente Fox, saquearon escandalosamente a Chiapas, mediante las arcas federales, por la vía del gobierno estatal, el hartazgo de la desconfianza está rebasando la paciencia de los chiapanecos, que se ven regateados, envueltos en su miseria extrema a la discrecionalidad del centro del país.

Aquí se requiere dinero. Millones, miles de millones de pesos para enfrentar las consecuencias del olvido de toda la vida, cuyo rezago lo acentuó el expresidente Fox, aprovechándose la ambición desmedida de una sujeto de doble moral que para desgracia, una vez más, de todos los chiapanecos, confiaron en su discurso absurdo, falso y mesiánico y lo elevaron al rango de gobernador constitucional y cuyo lastre arrastra el gobernador actual, Juan Sabines Guerrero.

Juan Sabines no puso mangas a la playera, la luce tan cual, ofreciendo al presidente Calderón la transparencia, tal y como lo presenció el Secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, quien fue testigo ayer, ante miembros representativos de la sociedad civil y de sectores productivos, en el que el gobernador ratificó su compromiso con los chiapanecos, principalmente, así como ante el presidente de la república, de destinar los recursos necesarios mediante la supervisión de lo que llamó “Consejo de Vigilancia de los Fondos de Apoyo para la Recuperación”, cuyos integrantes, con voz y voto habrán de confirmar que el destino del dinero para el bienestar social de los chiapanecos, sean escrupulosamente aplicado y no desviado para otros fines, y mucho menos para la bolsa del gobernador, con sucedió con su antecesor.

El Secretario de Gobernación, tras ver que desde la instalación de ese Consejo se hace alarde transparencia, trajo el mensaje urgente que los chiapanecos están esperando: “Lo felicito señor Gobernador por buscar estos nuevos instrumentos que le darán al pueblo, a su estado y a sus comunidades un mejor desarrollo en beneficio de todo el país, estamos seguros que al atender a estas necesidades al resolver estas contingencias al poner claridad en el manejo de los recursos que los mexicanos están aportando a Chiapas estaremos todos los mexicanos teniendo una mayor contribución”.

Y agregó con certeza: “Desde aquí quiero hacer un llamado nuevamente al pueblo de México, a todos y a todas las mexicanas, para que intensifiquemos nuestro apoyo al pueblo de Chiapas que requiere de la participación del apoyo económico y de la ayuda en alimentos enlatados para la población chiapaneca, así como hemos mostrados todos los mexicanos nuestra solidaridad con el pueblo Tabasqueño, hoy es importante que le demos un gran apoyo al pueblo de Chiapas, a los chiapanecos que están necesitando nuestra ayuda y la generosidad de todos los mexicanos”

EL RECONOCIMIENTO SIN REGATEOS

El funcionario federal, quien también fuera gobernador de Jalisco, no hizo alarde del discurso y la diplomacia política, trajo el mensaje del presidente Calderón y el compromiso, por ello, al conocer los alcances del programa que Juan Sabines ha denominado “Ciudades Rurales”, no tuvo empacho Francisco Ramírez Acuña en afirmar: “es fundamental el compromiso que el señor presidente Felipe Calderón ha hecho con usted y con el pueblo de Chiapas para poder apoyar este proyecto importante, fundamental, en donde se da solución de fondo que permite evitar causas a la población que generan hoy una dispersión mayor y una desintegración familiar; es importante señalar que esta es una tarea de todos, que no se puede dejar solo al gobierno de Chiapas, ni al señor Gobernador, en este programa tan importante, que generará aquí -seguro estoy- condiciones de crecimiento y de desarrollo para el resto del país, porque lo que aquí suceda con estas ciudades rurales, será ejemplo para el resto de las comunidades en México, para que los señores gobernadores y presidentes municipales de todo el país, volteen sus ojos, pongan su mirada en Chiapas y se pueda observar las necesidades de integración de prestación de servicio, de capacidad educativa de desarrollo individual y colectivo y sobre todo de una mayor integración de nuestras familias que tanto nos está haciendo falta en el país”.

Felipe Calderón cree en el proyecto de Sabines y ahora Sabines deberá creer en los proyectos de los sectores productivos, para extender los beneficios de inversión y aplicación de recursos para garantizar al presidente de la república, como rúbrica del gobierno chiapaneco, que aquí prevalecen los hechos, no palabras…ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com

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