MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
¿MISION POSIBLE?
Todo indica que el gobernador chiapaneco, Juan Sabines Guerrero, podría lograr su propósito de concentrar los centros poblacionales en verdaderos polos de desarrollo, que permitan al Estado hacer una sola y cuantiosa inversión, para cumplir primeramente con los planteamientos de la ONU, en cuanto a resarcir la extrema pobreza, mediante el ambicioso programa que pretende Juan Sabines, denominado “Ciudades Rurales”.
Duele decirlo, pero, la catástrofe provocada por las inundaciones le quedaron “como anillo al dedo”, para que el presidente de la república, Felipe Calderón, volteara los ojos a este rincón miserable del sureste mexicano y apoye, en primera instancia, la reubicación de los pobladores que quedaron con vida en Juan de Grijalva, tras el desgajamiento del cerro que materialmente sepultó a la comunidad.
Otorgando el beneficio de la duda, si el gobierno federal aprueba que se destine el presupuesto necesario para reubicar a comunidades con menos de 100 familias en extrema pobreza dispersadas y alejadas de las zonas urbanas y garantizarles todos los servicios públicos, no hay duda que será en serio enfrentar el problema más lacerante que históricamente mantiene a más de 50 millones de mexicanos en esas condiciones, de los cuales, en Chiapas, el 60 por ciento de su población total, de los 4 millones 300 mil habitantes, casi 2 millones 500 mil no cuentan siquiera con agua entubada.
La concentración de las masas en centros poblacionales no es nada nuevo. En el Estado de México lo llevó a cabo Alfredo del Mazo cuando fue gobernador, en 1982. Fui testigo y actor en ese gobierno; lo percibí tan cerca, que resulta todo un éxito, pese a las consecuencias que ello lleva consigo.
Sería una fantasía que si el gobierno pretende concentrar comunidades, primeramente de alto riesgo que viven en las márgenes del río Grijalva, de los municipios de Ostuacán, Tecpatán y Jaltenango, iniciando con la comunidad Juan de Grijalva al casco urbano de Ostuacán, cuyo presupuesto dijo Juan Sabines a Felipe Calderón, se necesita invertir 276 millones de pesos, habrá que ver si las viviendas que otorgarán a los beneficiados de esa reubicación serán gratuitas o pagaderas en mensualidades.
La lógica indica que deberán ser gratuitas, toda vez que los que serían reubicados son familias que lo perdieron todo. No tienen con que pagar, no por el momento, pese a que las condiciones de vida para los damnificados cambiaría radicalmente al contar con todos los servicios, desde una vivienda de concreto, con piso firme, calles pavimentadas, agua entubada, energía eléctrica, alumbrado público, escuela, clínica de salud, mercado y hasta un área común de distracción, que bien puede ser un parque.
El gobernador Sabines aclaró el lunes pasado, luego de una visita a dos personas lesionadas que resultaron con vida en la catástrofe de Juan de Grijalva, en un sanatorio particular de la capital chiapaneca, que los que serán reubicados de esa comunidad, no perderán su derecho de posesión o propiedad de sus tierras; “podrán conservarlas para que realicen sus labores cotidianas, para que sigan trabajando en ellas”. Huelga decir que la reubicación se hará por cuestiones de seguridad, ante los hechos registrados en ese lugar donde perdieron la vida varias personas al desgajarse un cerro.
LOS OTROS RIESGOS
Aquí la lógica se equivocó, porque si le permitirán a los sobrevivientes seguir trabajando sus parcelas, conservando la propiedad, no solo seguirán en condiciones de alto riesgo, sino que podrían, en el peor de los casos, comercializarlas y obtener ganancias con ello y heredar el problema, si el gobierno no las toma como expropiadas, para pagarlas con las nuevas casas en condiciones meramente urbanas y quizá pueda darles una cantidad de dinero, por la vía de financiamientos para emprender negocios o vincularlos con actividades laborales.
Si les cobra las casas, quizá los damnificados las rechacen, argumentando que ellos tenían sus propiedades y no tienen porque pagar por otra. Es un asunto serio que deberá tener planteamientos razonables y aceptable para los reubicados, para que sirva de ejemplo a otros asentamientos en alto riesgo o en extrema pobreza. Porque el asunto, es para familias en esas condiciones ¿de que vivir en zonas urbanas? ¿Pasarán a engrosar los altos índices de desempleo que prevalecen en Chiapas?
¿Bajo que pretexto se reubicarán a familias en Tecpatán y Jaltenango?, sin que el gobernador haya precisado de que comunidades serán los beneficiados con las nuevas ciudades rurales. Si por alto riesgo, las condiciones son las mismas. Los asesores del gobernador Sabines deberán “desmenuzarle” perfectamente bien el proyecto, porque no solo se trata de resolver el problema de los servicios públicos y concentrar en núcleos poblacionales a comunidades dispersas, que efectivamente jamás podrán aspirar a contar con los servicios que se brindarían en los núcleos de continuar así.
Se intentará sacar de sus condiciones de miseria a miles de familias que han estado históricamente en esas condiciones. La mayoría se dedica al cultivo y crianza de animales para garantizar su abasto, no se dedican a otra cosa, no son mano de obra calificada y tendrán, como todos, la misma necesidad de comer, pero con la carga de pagar otras cantidades de dinero no contempladas en su presupuesto, como el agua, luz, drenaje, vivienda (salvo que se las regalen) y hasta educación y transporte, de lo que muchos, quizá la mayoría no está acostumbrado a esas erogaciones. ¿Quién les garantizará empleo, si solo saben cultivar la tierra o pescar?
CONTINÚA LA AYUDA
Mientras que en el discurso, se convence al presidente Calderón, que si en serio ha puesto sus ojos en Chiapas, como lo ha dicho todas la veces que ha llegado después de esa catástrofe, que “los chiapanecos no están solos; el gobierno federal, mi gobierno está con ustedes, para apoyarlos en todo lo que necesitan”, ojalá que pasando la tempestad, al venir la calma, no sea excesiva la calma con que lleguen los recursos que ya están planteados para cumplir con esa ambición de las ciudades rurales.
La ayuda de la solidaridad mexicana sigue llegando. En eso, pese a que en otros estados también hay miseria, siempre ha quedado el sello de la hermandad en los casos de desastre y esta no es la excepción, aunque si la diferencia, porque ahora se supervisa que se canalice a quienes lo necesitan, aunque no faltan las denuncias de que muchos de los productos hay quedado en manos extrañas y no damnificados.
Juan de Grijalva, es lo más lamentable de las destrucciones de la naturaleza, como lo fue con los impactos del Stan en el soconusco y la Sierra de Chiapas, pues ayer aparecieron tres cadáveres más. Tan lamentable, que solo así sacude, por el clamor popular del país, al presidente de la república y obligó a poner lo ojos en Chiapas, para devolverle a esta entidad lo mínimo de los máximo que se aporta a la Nación, incluyendo la explotación de los mantos petroleros y la energía eléctrica.
Ante el Secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, el gobernador Sabines afirmó hace 24 horas, que “en los próximos días se instalarán albergues temporales para ubicar aquellos ciudadanos que viven en comunidades consideradas en zonas de riesgo, posteriormente serán llevadas a campamentos y al último a sus viviendas en la ciudades rurales que se construirán”.
Agradeció al presidente de la República, Felipe Calderón, por todo el apoyo que ha dado a Chiapas en estos momentos aciagos, así como por respaldar el proyecto de ciudades rurales, que es la solución de fondo al problema de pobreza extrema.
En tanto, el sistema estatal DIF sigue con los trabajos de acopio y distribución de las ayudas humanitarias para los cerca de 27 mil damnificados de las zonas Norte, Centro y Selva de la entidad. Durante este martes, se recibió el apoyo del sistema nacional DIF que preside la señora Margarita Zavala; del Instituto Estatal de la Mujer, segundo cargamento de ayuda de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras organizaciones civiles, dependencias estatales y nacionales, y población en general.
EN OTROS ESCENARIOS Este fin de semana reaparecerá el rotativo La Voz del Sureste, con una visión diferente de hacer periodismo, con macro inversión de poblanos y por supuesto, con todo el apoyo del gobierno del estado… Esa es la diferencia… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com
