DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

ALCALDES SE SIENTEN “REYESITOS”

La corrupción que vienen fomentando muchos de los 118 presidentes municipales de Chiapas, no solo resulta ofensivo al pueblo que gobiernan, sino además, una enfrenta a la insistencia del gobernador Juan Sabines Guerrero, de ajustarse a la ley de Transparencia y Rendición de Cuentas. Es letra muerta para alcaldes como Rolfi Gómez Robledo, de Cacahoatán; Jaime Antonio Valiente Chun, de Unión Juárez; Porfirio Lugardo López, de Huixtla; Renán Galán, de Huehuetán y muchos más que merecerán atención especial en este espacio para desmenuzar las corruptelas que vienen ejerciendo.
Por hoy, es bueno ocuparnos del alcalde de Unión Juárez, quien en contubernio con Gerardo Garrido, auto nombrado dirigente municipal del PAN, con el respaldo del exdirigente estatal de ese partido, Víctor Méndez Sarmiento y la complicidad del diputado local (también panista) Carlos Martínez, excontralor general del estado, han armado todo una aparato mafioso, sometiendo a constructoras para la realización de obras en la región fronteriza del estado y realizando compras ficticias.

Gerardo Garrido, quien ha sido funcionario del Ayuntamiento de Cacahoatán, (fue Contralor Municipal en la pasada administración) es hoy el consejero de Rolfi Gómez en ese mismo gobierno local, quien se encarga de buscar a proveedores y empresas dispuestas a aportar las cantidades que les solicitan, con cotizaciones sobre estimadas y es el contacto directo con el diputado Carlos Martínez para enderezar una serie de compras ficticias hechas y consentidas en su encargo anterior, con el compromiso de que el presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso del Estado, el también panista, diputado Ovidio Cortazar Ramos, le valide las cuentas y le detenga las observaciones que están a punto de ser ventiladas por el Organo Superior de Fiscalización para fincar las responsabilidades que correspondan.

Como Gerardo Garrido ya conoce el camino para hacer todos los negocios rentables al margen de la ley, está ahora contaminando al presidente municipal de Unión Juárez, Jaime Antonio Valiente Chun, que este, ni tardo ni perezoso le entró al juego perverso para agenciarse cantidades exorbitantes de dinero, correspondiéndole el 12 por ciento por asignar obras a empresas constructoras, (de las que daremos pormenores), mientras que Gerardo Garrido se lleva el dos por ciento y el resto el diputado Carlos Martínez.

Con el pretexto de impulsar el turismo en esa localidad, Valiente Chun está promoviendo obras de mantenimiento de la carretera que va de Cacahoatán a Unión Juárez, siendo precisamente Gerardo Garrido el intermediario para meter la constructora que ya tiene en el proyecto, lo que le redituará a los alcaldes de Unión Juárez y Cacahoatán, jugosas ganancias que compartirán con el diputado panista encubridor.

Carlos Martínez ha tejido una red de corrupción en Cacahoatán, Unión Juárez, Suchiate, Tuxtla Chico, Huehuetán y Huixtla, principalmente, pues además pretende ser candidato a diputado federal, por lo que desde hace cinco meses les ha garantizado impunidad a los alcaldes de esas localidades, viene recogiendo el producto de sus ilícitos negocios para amortiguar la compra de votos en ese distrito federal electoral.

Carlos Martínez ha entrado en complicidad con el alcalde de Huixtla, amargándolo con la obra del mercado municipal, que hasta el momento no ha sido totalmente aprobada, luego de haber movilizado a los locatarios para que impidieran que el edil, Porfirio Lugardo López la lleve a cabo en pleno centro de la ciudad e impedir que la ganancia la obtengan los hermanos Lugardo López.

En Huixtla, el alcalde se encuentra entre la espada y la pared, porque por una parte se ve obligado apoyar a Carlos Martínez, quien le garantiza no tener problemas en sus cuentas públicas, cuyas deudas del ayuntamiento no se han justificado, mientras que por el otro lado se ve más que obligado apoyar a su hermano, Alfredo Lugardo López, priista de cepa, que también pretende ser diputado federal, disputándose con Carlos Martínez el cargo.

Renán Galán, de Huehuetán, protagoniza las acciones más escandalosas de corrupción, ignorando las denuncias del pueblo que aún tiene que soportarlo; empezó a demostrar sus ambiciones al comprarse con dinero del pueblo senda camioneta de lujo, así como beneficiar con recursos del erario público a su parentela, mientras que ha dejado en manos de su suegro que sea él quien gobierne a su capricho.

Por lo pronto, son muchos los alcaldes que se sienten reyesitos y que podrían llevarse la sorpresa de su vida al haber retado la probidad que demanda incansablemente el gobernador Juan Sabines.

LO ABSURDO EN PUERTO CHIAPAS

El rotativo El Orbe, el medio impreso de mayor circulación en la costa y frontera de la entidad, dio conocer ayer una nota por demás interesante y digna de comentarla. Está directamente relacionada con el ícono del gobierno de Juan Sabines Guerrero: “Puerto Chiapas”.

El compañero de páginas, Ildefonso Ochoa Argüello advierte que Alfonso Pérez Martínez, director de la Administración Portuaria Integral (API) de Puerto Chiapas, viene cometiendo una serie de irregularidades ocasionando pérdidas millonarias a empresarios de pesca de alta mar.

Inaudito resulta que mientras que el gobernador Juan Sabines Guerrero instruyó al Secretario de Turismo y Proyectos Estratégicos, Roberto Albores Gleason, promover a Chiapas como uno de los destinos turísticos más importantes del país, teniendo además el apoyo del presidente Felipe Calderón, para que sea precisamente Puerto Chiapas una de puertas por las que lleguen las divisas, de miles de extranjeros que llegarán a este rincón del sureste mexicano a disfrutar de las bellezas naturales y que empresas también de otros países encuentren en Puerto Chiapas todas las facilidades para obtener importante derrama con el comercio internacional, sea Alfonso Pérez Martínez quien obstruya el marco proyecto, de los excelentes resultados que está obteniendo Roberto Albores Gleason, de la encomienda del gobernador.

El reportero de El Orbe precisa que en un documento dirigido a la titular del Órgano Interno de Control de la API, Edith Enríquez Pérez, la empresa naviera GOSAMAR, S.A. de C.V., señala que Pérez Martínez ha implementado disposiciones arbitrarias al no permitir el acceso a los muelles pesqueros a los tripulantes de las embarcaciones atracadas en ese Puerto, como ocurrió con el motorista Fernando Hernández Reyes, de la embarcación Marimar II, a quien le impidieron el paso tal y como lo hicieron también con el representante de esa compañía.

Y continúa: “Por lo mismo ahora han decidido dar parte a las autoridades federales y responsabilizar a Pérez Martínez de los siniestros que se pudieran suscitar e incluso el hundimiento de las embarcaciones debido a la falta de la tripulación, ya que aseguran la embarcación Marimar II ya estuvo a punto de irse a pique por ello y que únicamente se evitó luego de la intervención de los elementos de la Armada”. Es verdaderamente absurdo que el responsable portuario de Puerto Chiapas esté desalentando, provocando pérdidas millonarias y exponiendo a embarcaciones, contrario a lo que el gobierno federal y del estado aspira para impulsar la economía de Chiapas… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59

¡Comparte la nota!