DE BUENA FUENTE

Erisel Hernández Moreno

herisel@hotmail.com

Evidente ceguera de Noé

OMISIÓN

Más que evidente la ceguera del decrépito sabinista, Noé Castañón León, al no mover ni un dedo, más que para empinar la jarra, a fin de establecer una labor eficaz con las organizaciones campesinas y mantener la gobernabilidad al interior de Chiapas. El secretario de Gobierno se ha cruzado de brazos, y sólo ver los actos de manifestación que se han propuesto aquellos grupos que sienten que la política interior está indiferente en la atención de los problemas agrarios, políticos y sociales.
En los municipios de Ocosingo, Venustiano Carranza y Tila se está gestando un movimiento que amerita la más urgente atención del encargado de la política interna del estado, Noé Castañón León, sin embargo, el vetusto sujeto está más preocupado en meter al ruedo de la sucesión local a su “Noecito”, que en ser la palanca de apoyo de la actual administración.
El jueves pasado, tanto en la capital del estado, como en San Cristóbal de Las Casas, se realizaron manifestaciones de los grupos campesinos que no encontraron respuesta durante seis años de gobierno despótico que encabezó Sabines y su secuaz, Castañón León, que lo único que le dieron a los campesinos, hoy airados, fueron minutas y más minutas que jamás atendieron en toda su dimensión. Esta indiferencia sexenal ha dado nefastos resultados de seis muertos por riñas internas y que el único culpable es el seguetas de Castañón y otros sabinistas enquistados.
El todavía secretario de Gobierno ha hecho caso omiso a los múltiples reclamos y que conoció desde los primeros días en que tomó posesión del cargo al cual se aferra como si fuera de su propiedad. En Venustiano Carranza, como simple muestra, los grupos antagónicos viven en constante zozobra ya que ambos bandos se acusan de destrozos en sus parcelas, robo de ganado, quema del cerro sagrado, heridos, asesinados, expulsiones, entre otros, incluso, con la misma letra y puño de Castañón León se comprometió atender desde hace varios años y que jamás movió un dedo a favor de los campesinos.
El personaje sabinista nunca actuó conforme a derecho, afirman los inconformes, por el contrario, se tienen informes que acusan a Noé Castañón de permitir que los agresores hayan tratado de asesinar a las autoridades comunales de Venustiano Carranza el pasado 25 de septiembre de 2012, brindándoles protección, así como incumplir las minutas donde se estableció con anterioridad la reubicación de las familias expulsadas.
Una acción perversa del secretario de Gobierno fue que lejos de atender los acuerdos entre los comuneros, al inicio de este año mandó a retirar totalmente a los cuerpos policiacos que mantenían el orden y la tranquilidad entre los habitantes, esto provocó el fatal resultado ya publicados en la prensa nacional y estatal, sin lugar a dudas, premeditadamente para complicar el inicio de un gobierno que está atendiendo y brindando todos los apoyos a quienes han sufrido el desplazamiento de sus agresores.
En Tila, Castañón León dejó crecer el histórico conflicto agrario en Petalcingo, incluso, dicen los afectados que el propio presidente municipal y el ex candidato a la Alcaldía por el PRI, son quienes se volvieron cómplices del secretario de Gobierno para crear el problema suscitado hace unas semanas.
En la comunidad Carrizal, Ocosingo, el sabinista no se preocupó con su anterior jefe, en detener las arbitrariedades que comete el grupo de agresores comandados por Javier Ortega Villatoro, sujeto que ha creado una ola de terror entre los campesinos con la idea de despojarlos de sus tierras, desde luego, aprovechándose de la indiferencia del secretario de Gobierno que nada ha hecho por someterlo a la acción de la justicia.
Los grupos campesinos de los tres municipios que el sabinista y su jefe incendiaron con fines perversos, ahora reclaman que se les cumpla el cerro de minutas que firmaron y que se olvidaron en los archivos de segundo piso de Palacio de Gobierno, por ello salieron a las calles, por ello están enojados, y por ello, piden que se ponga el dedo en el renglón y se deshagan de este tipo de funcionarios que ya se convirtieron en una piedra en el zapato, en un estorbo para las nuevas generaciones que están impulsado a Chiapas hacia mejores derroteros de justicia agraria.
RECLAMOS
Desde hace muchos sexenios, esos grupos campesinos han reclamado que no se les tome como conejillos de Indias, principalmente por políticos sin escrúpulos que lo único que les interesa es hacerse del poder por medio de estallidos sociales o masacres que derivan en la caída de gobernadores, como sucedió con Julio César Ruiz Ferro, y la llegada de Roberto Albores Guillén.
Detrás de ese telón que cubre el verdadero interés de políticos como los Albores, los Aguilar Bodegas, los Salazar, incluso, los Sabinistas, existe el más escalofriante escenario de deshumanismo, mentes criminales y, sobre todo, capaces de cualquier acto de terror con tal de convulsionar al estado y asumir el control del poder político. Lo más asqueroso que pueda uno imaginarse con tal de consumar planes de llegar al poder por el poder.
En esa tesitura, los campesinos hoy en justo reclamo de sus añejas demandas, piden, entre otras cosas, una mesa de diálogo, la misma mesa que al principio del gobierno sabinista encabezó Noé Castañón y que con el paso del tiempo se dio por olvidada, aparte de olvidado, hoy es el factor principal que ha causado graves problemas desde el pasado 5 de mayo.
Los mismos campesinos sostienen que el conflicto social “no es un conflicto entre organizaciones, como se ha dejado observar en los medios de comunicación”.
Hemos de recordar, afirman, que la masacre de Acteal fue perpetrada también por campesinos-indígenas pobres, miserables, que decidieron actuar en contra de sus hermanos de clase, porque existían intereses políticos y económicos de por medio. Lo ocurrido en la colonia Emiliano Zapata en Tuxtla Gutiérrez es otro caso, donde el gobierno del estado de Sabines armó a los colonos para arremeter contra sus representantes y asesinarlos.
En los dos casos vemos cómo el pueblo es manipulado, aprovechando su condición de pobreza y miseria para hacer que actúen contra sus compañeros y hermanos de clase. Ese es la característica de la situación en Venustiano Carranza, donde los campesinos-indígenas por unos miles de pesos han agredido a sus compañeros de raza, violando y faltando a los principios de sana convivencia comunitaria.
Esos políticos perversos, a través de Jesús Orantes Ruiz, han movilizado a viejos líderes que estaban tranquilos en sus casas de la cabecera municipal de Carranza, como Bartolo Pérez Martínez, Ángel Hidalgo, Natividad Vázquez Vázquez, Alfredo López Núñez, Antonio Martínez Calvo, quienes al igual que la mayoría de los comuneros, y del pueblo mexicano, padecen hambre, miseria en carne propia, por ello actúan de manera criminal.
Bartolo Pérez Martínez, Ángel Hidalgo, Natividad Vázquez Vázquez, Alfredo López Núñez, Antonio Martínez Calvo, durante un tiempo fungieron como representantes de los Bienes Comunales Casa del Pueblo en Venustiano Carranza, agresivos por naturaleza, incluso amenazaban de muerte a sus compañeros comuneros que se atrevieran a levantar la voz, o si se atrevían a mencionar algo.
Éstas personas en todo este tiempo fueron adquiriendo experiencia en la organización de la comunidad, a nombre de la OCEZ fueron haciéndose de innumerables relaciones con otras organizaciones, algunos de ellos fungían como comisión de relaciones con otras organizaciones en el estado de Chiapas y otros estados del país. Y es en función de esa experiencia como han tratado de encubrir sus fechorías y complicidad con el cacique, diputado Jesús Alejo Orantes Ruiz, y sus aliados los Albores Guillén, manipulando en todo momento a las familias que decidieron irse con ellos.
De manera muy astuta y oportunista se presentan como OCEZ-Chiapas, para tratar de generar confusión en la opinión pública, para poder desacreditar a los comuneros de Venustiano Carranza y señalar a otros grupos de todas sus agresiones.
Es lamentable la situación de los jóvenes, niños, mujeres que sin tener comisión alguna en estos hechos fueron arrastrados a una situación precaria por los sucios intereses políticos de una familia que quiere hacerse del poder político a costa de balas y muertes de gente humilde y necesitada.
Sin lugar a dudas, los responsables directos de estos disturbios comunitarios es Noé Castañón León, secretario General de Gobierno de Chiapas; Eliseo Trinidad Trujillo, excandidato a la presidencia de Tila del PRI; el diputado priista, Jesús Orantes Ruiz, así como los autores intelectuales que pretendieron otro actealaso para asumir los destinos de Chiapas. Daremos cuenta.

RETAZOS

QUÉ tanto hay detrás del escándalo en el caso Granier en Tabasco, donde por, al menos, ochenta y ocho millones de pesos juzgan, linchan y hasta le arrancan la piel al bandido exgobernador y aquí en Chiapas no han pesado las denuncias en las redes sociales para que los medios de comunicación nacionales e internacionales, volteen a ver el descarado saqueo de la administración del sabinato que dejó endeudado a todos los chiapanecos por más de cuarenta mil millones de pesos a pagar por más de veinte años, cuando no hay ninguna obra pública a justificar este grosero hurto al pueblo. Tal parece indicar entonces que en el timeline de las redes sociales son apenas unos cuantos los que denuncian tal escándalo en Chiapas y creen que todo el mundo está enterado, aunque, pudiendo ser una excelente bandera para cualquier político que quiera colgarse del caso, ninguno ha presentado una denuncia formal para que Sabines y sus cuarenta ladrones regrese todo el dinero que se llevó. Aun así, el caso Granier en Tabasco y Reynoso Femat en Aguascalientes van alentando cada vez más a las autoridades a tomar cartas en los asuntos de peculado, ejercicio indebido de sus funciones y hasta asociación delictuosa, cosa que aún no logra trascender esa sociedad cibernética chiapaneca que aún no incrementa el número de usuarios en las redes para desnudar al sabinato…¡¡Hasta mañana!!.

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