COMENTARIO A TIEMPO

LAS ENFERMEDADES DE LAS BUROCRACIAS

Por Teodoro Rentería Arróyave

TERCERA PARTE Y ÚLTIMA

El papa Francisco, como lo dejó establecido ipso facto, en su duro regaño a los miembros de la Curia Romana, las tentaciones de que son presas son verdaderas enfermedades del comportamiento humano, por ello el transcendente mensaje es extensivo a todas las burocracias públicas y privadas. Aquí las restantes 8, que son lecciones del saber humano del jesuita latinoamericano que lidera el Vaticano:

8. “La enfermedad de la esquizofrenia existencial: Es la enfermedad de los que viven una doble vida, fruto de la hipocresía típica de los mediocres y del progresivo vacío espiritual que ni grados ni títulos académicos pueden llenar. Se crean así su propio mundo paralelo, donde dejan a un lado todo lo que enseñan con severidad a los demás y empiezan a vivir una vida oculta y, a menudo, disoluta”.

9. “’La enfermedad de las habladurías, de la murmuración, del cotilleo: Es una enfermedad grave que comienza con facilidad, tal vez sólo para charlar, pero que se apodera de la persona convirtiéndola en sembradora de cizaña -como Satanás-, y en muchos casos en asesino a sangre fría de la fama de sus colegas y hermanos. Es la enfermedad de las personas cobardes que por no tener valor de hablar a la cara, hablan a las espaldas.

10. “La enfermedad de divinizar a los jefes: Es la enfermedad de los que cortejan a los superiores, con la esperanza de conseguir su benevolencia. Son víctimas del arribismo y del oportunismo, honran a las personas y no a Dios. Son personas que viven el servicio pensando sólo en lo que tienen que conseguir y no en lo que tienen que dar. Personas mezquinas, infelices e inspiradas sólo por su egoísmo fatal”.

11. “La enfermedad de la indiferencia hacia los demás: Es cuando todo el mundo piensa sólo en sí mismo y pierde la sinceridad y la calidez de las relaciones humanas. Cuando los más expertos no ponen sus conocimientos al servicio de los colegas con menos experiencia. Cuando, por celos sienten alegría al ver que otros caen en lugar de levantarlos y animarlos”.

12. La enfermedad de la cara de funeral: “Es decir, la de las personas rudas y sombrías, que consideren que para ser serios hace falta pintarse la cara de melancolía, de severidad y tratar a los demás -especialmente a aquellos considerados inferiores-, con rigidez, dureza y arrogancia. En realidad, la severidad teatral y el pesimismo estéril son a menudo los síntomas del miedo y la inseguridad en sí mismo”.

13. “La enfermedad de la acumulación: Cuando el apóstol busca llenar un vacío existencial en su corazón acumulando bienes materiales, no por necesidad, sino simplemente para sentirse seguro… La acumulación solamente pesa y ralentiza –frena-, el camino inexorablemente”.

14. “La enfermedad de los círculos cerrados: Donde la pertenencia al grupo se vuelve más fuerte que la del Cuerpo y, en algunas situaciones que la de a Cristo mismo. También esta enfermedad comienza siempre con buenas intenciones, pero con el paso del tiempo esclaviza a los miembros convirtiéndose en un cáncer que amenaza la armonía del cuerpo y puede causar tanto daño -escándalos-, especialmente a nuestros hermanos más pequeños”.

15. “La enfermedad de la ganancia mundana, del lucimiento: Cuando el apóstol transforma su servicio en poder, y su poder en mercancía para conseguir beneficios mundanos o más poderes. Es la enfermedad de la gente que busca insaciablemente multiplicar su poder y para ello son capaces de calumniar, difamar y desacreditar a los demás, incluso en periódicos y revistas. Naturalmente para lucirse y demostrarse más capaces que los otros”.

Este es el catálogo de las tentaciones o enfermedades, que sin ambages, el Papa Francisco, señaló como padecimientos de los miembros de la Curia Romana y por extensión a las burocracias de poder. Más que cimbrar a la humanidad toda, marcó el camino del cambio que todos los pueblos esperan y demandan, so pena de conflictos sociales de imprevisibles consecuencias.

Periodista y escritor; Presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; Secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; Presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, y miembro del Consejo Consultivo del Club Primera Plana. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com

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