COMENTARIO A TIEMPO

BODEGA DE LA INFORMACIÓN

Por Teodoro Rentería Arróyave

Siempre pendientes de toda acción que limite y menoscabe las libertades de prensa y expresión, al igual que muchos colegas y estudiosos de la materia, consideramos contrario al espíritu de la Reforma Constitucional en Telecomunicaciones de la autoría del presidente, Enrique Peña Nieto, el artículo 145, fracción III de la Ley Secundaria correspondiente, puesto que establece que “los concesionarios y autorizados que presten el servicio de acceso a internet… podrán bloquear el acceso a determinados contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario, cuando medie orden de autoridad o sean contrarios a alguna normatividad”.

Fue tal la reacción de la sociedad civil que el propio secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, salió a la escena para declarar que todo supuesto que vaya en contra de las libertades primarias, el Gobierno de la República está dispuesto a cancelarlas.

Lo anterior bajó el tono de la favorable polémica que se suscitó y que ahora corrobora el propio Peña Nieto en el acto de promulgación de las Reformas a la Ley de Ciencia y Tecnología, a la Ley General de Educación y a la Ley Orgánica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, en el que resaltó la creación de un repositorio nacional de acceso abierto a recursos de información científica, tecnológica y de innovación de calidad e interés social y cultural, que estará disponible para toda la sociedad y que calificó de una gran bodega de información abierta a todos los que quieran consultarla.

Debemos de precisar que las leyes promulgadas no fueron iniciativas del Jefe del Ejecutivo, la autoría corresponde a la senadora Ana Lilia Herrera, con el apoyo de varios de sus colegas legisladores y en verdad se trata del Acceso Abierto en la Sociedad del Conocimiento, como nunca antes se había logrado.

Es un esfuerzo, precisamente para hacer de la investigación, del desarrollo tecnológico en nuestro país, sin duda, una plataforma para lograr mayor desarrollo económico y, en consecuencia, mayores condiciones de bienestar para todos los mexicanos.

Ante los integrantes de la comunidad académica, científica y tecnológica de nuestro país, Peña Nieto invocó la reciente Reforma Constitucional en materia de Telecomunicaciones, en la cual recordó, que el Constituyente Permanente estableció, en el Artículo 6, un párrafo que será tan trascendente en el Siglo XXI, como lo fueron, quizá en el Siglo XIX, otros derechos humanos.

Y lo citó textual: “El Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de Banda Ancha e Internet”.

Con la nueva legislación en ciencia y tecnología, los mexicanos contarán con libre acceso a información plural y oportuna, como lo mandata la Carta Magna. Pero, además, tendrán a su alcance información de gran calidad. El espíritu de esta reforma es contundente: ampliar los derechos humanos, en concordancia con el desarrollo tecnológico.

La obligatoriedad es amplia, el Gobierno de la República garantizará el derecho de todos a estar informados, a través de los nuevos medios de comunicación, destacadamente Internet y, de igual manera, el Gobierno de la República respeta y garantiza el derecho de todos a publicar e interactuar en los nuevos medios de comunicación, incluidos los medios digitales y las redes sociales.

Es compromiso presidencial, esperemos que se supere la polémica y se hagan las adecuaciones en las leyes secundarias que garanticen y aseguren las libertades y el acceso pleno a la Bodega de la Información; Internet es el más grande invento de la humanidad en la era de comunicación. Respetémoslo por el bien de todos.

Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, miembro del Consejo Consultivo del Club Primera Plana. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com

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