LA PARTIDOCRACIA
Por Teodoro Rentería Arróyave
La democracia, como la entendemos en Occidente, es la congruencia entre la existencia de los partidos políticos y el libre juego de los ciudadanos en la emisión de sus votos.
También es una verdad, que hasta ahora la humanidad no se ha dado un sistema mejor para la armónica convivencia al interior de las naciones y en la interdependencia de las mismas.
Todo ello es sustancia de la teoría política, lo que no se vale es la aberrante partidocracia que está agobiando al país.
Esa aberración quedó nuevamente de manifiesto en la discusión y aprobación de las leyes de la Pensión Universal para las personas de la tercera edad y del Seguro del Desempleo, previo espectáculo denigrante de insultos, empujones y golpes.
El mismo resultado de la votaciones constatan lo dicho, en lo general fueron 287 a favor y 177 en contra y en lo particular y final fue de 248 a favor y 202 en contra.
No son pocos los legisladores, incluso fracciones completas, que emiten sus votos no en razón del pueblo que dicen representar, sino por los intereses partidistas, e inclusive por divisiones internas entre los mismos institutos políticos.
La aprobación de dichas leyes se logró con los votos de los priístas, verdeecologistas, panalistas y de 49 perredistas.
Los votos en contra provinieron de los del Movimiento Ciudadano, del Partido del Trabajo y de 46 perredistas, mismos que responden a los dictados del líder del movimiento Morena, que está a punto de convertirse en partido político, Andrés Manuel López Obrador.
Lo más patético es la posición de los diputados del Partido Acción Nacional, PAN. Los panistas ya no son capaces ni de guardar las formas.
Sus votos son en razón de su irritación, de su enojo, de su berrinche; es decir, en lugar de esconder sus cabezas que deberían de reflejar cuando menos rubor, por los trastupijes de los gobiernos azules que están saliendo a la luz pública, prefieren chantajear para que los presuntos responsables de los abusos de poder gocen de la vulgar y dañina impunidad.
Esa es la partidocracia que padecemos por ahora. Es una vil moneda de cambio. Estos políticos deberán de aprender de la historia, los pueblos se cansan y se la cobran. Si no lo creen, el tiempo dirá la última palabra.
Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX, ex presidente del Club Primera Plana. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com
