MICHOACÁN Y SUS DIVERGENCIAS
Por Teodoro Rentería Arróyave
El caos provocado durante años de absoluto abandono por parte de gobiernos omisos que no quisieron o se negaron a enfrentar el grave problema del crimen organizado y su contaminación en prácticamente en toda la sociedad, requería de una cirugía mayor, misma que desde luego asombra a unos y a otros, pues les parece que está fuera del orden legal.
En este grave problema, tenemos que partir de la disyuntiva que nos obliga a la vía más urgente de atender el fenómeno con todo el vigor de que dispone el Estado, en el entendido de buscar un término medio para no vulnerar el orden constitucional.
La otra ruta era la del purismo legal, que en estos casos hace fracasar todas las estrategias, puesto que en base a “respetar” soberanías de los estados y el Pacto Federal, simplemente atan las manos del Gobierno Federal.
En todo este asunto de la emergencia michoacana, y partiendo del hecho cierto de que quien había roto el orden constitucional era el crimen organizado y los funcionarios municipales y estatales y algunos que otros federales, era necesario tomar una decisión, que conocemos como un golpe de timón.
Ya lo habíamos anotado, lo primero era ganarse la confianza de la sociedad civil, surgidas las autodefensas civiles se hacía necesario ganarlas para la causa y no combatirlas con estériles preceptos legales.
Pese a las críticas, algunas sumamente duras y que desde luego no dejan de tener razones estrictamente legales, el Gobierno Federal tenía que actuar en consecuencia y ganarse la confianza de dichos grupos armados.
Los resultados, hasta ahora son halagüeños, han sido detenidos cuando menos cuatro “piecesones” de la delincuencia y más de 334 presuntos delincuentes, se han recuperado más de un centenar de huertas aguacateras, las instalaciones de las presidencias municipales han empezado a funcionar y han sido confiscadas no pocas casonas de arquitectura paya donde vivían a placer los capos de los grupos más conocidos: Los Caballeros Templarios y Jalisco, Nueva Generación.
Ante los resultados que se han logrado, no obstante las críticas de quienes aseguran que se han violado los principios de nuestra Constitución, nosotros consideramos el estado de gravedad que requería de decisiones extraordinarias.
Ahora el presidente, Enrique Peña Nieto, en Morelia, ante sus gabinetes legal y ampliado, ante las autoridades estatales y municipales anuncia programas no sólo del uso legal de la fuerza del Estado, sino además de programas sociales por más de 345 mil millones de pesos.
Esperemos que todo este esfuerzo, al margen de intereses partidistas, al margen del caso Michoacán y sus divergencias, se convierta en éxitos tangibles. No sólo por el estado del oriente histórico, sino por todo el país.
Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX, ex presidente del Club Primera Plana. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com
