Alfonso Carbonell Chávez
Desmemoria… inducida
Hace unos días, no más de siete estimo, deambulaba por las calles del Centro de nuestra ciudad capital Tuxtla. A mi mente vinieron recuerdos que se agolpaban como queriéndole reclamarle algo a mi memoria, cada vez más “alzheimermada”. Y en efecto, caminar por esa zona de mercados y de centenares de negocio sí; centenas de pequeños, medianos y grandes negocios otrora emporios lo mismo de venta de ferretería que almacenes de ropa. Ah y claro con un número igual de puestos fijos, semifijos y miles de ambulantes que lo mismo le venden agujetas (no “agojetas” je) que productos “maravilla” que lo mismo le curan el mal de amores que la impotencia. (Cof, cof). Ciertamente el Centro, no es que antes haya sido muy distinto al que ahora conocemos con banquetas que más bien parecen “callejones del beso”, ambulantaje ¡harto tráfico sobre todo por los paraderos de las llamadas combis!, y claro está, las decenas de miles que ahí mercan. Ya como expendedor o marchante.
Pero también resulta que el Centro es sede de dos de los poderes del estado; el ejecutivo y el legislativo, amén de la propia presidencia municipal. Así, esta zona que en otros municipios del país es llamada o conocida como Zona Luz, la nuestra bien podría hoy nombrarse como zona gris. Y es que si bien, insisto, nunca esta zona por múltiples razones de las que resalto el desinterés o el siempre “valemadrismo” de las autoridades en turno, han hecho esta parte del corazón de la capital –duele- un lugar que invita a todo; inseguridad, inaccesibilidad, estrés etc., pero menos a ser un espacio de agradable convivencia. Así entonces, esta parte de nuestra ciudad que debería ser emblemática y orgullo no solo de los tuxtlecos sino para todo el estado, de un tiempo acá, bueno y más claro, desde el infausto programa denominado (como para burlarse de los capitalinos) “viva el centro”, lo nunca antes superado en su problemática, pues vino a acabar no solo con la exigua tranquilidad de sus moradores originarios y de los siempre comerciantes de la zona y por supuesto, de los miles que a diario por unas u otras razones tienen la necesidad imperiosa (porque si no me cae que no irían) de llegar hasta ahí, pues ahora se han elevado a la “N” potencia. ¿O no?
Desmemoria… inducida (II)
Regresando a mi desmemoria inducida, al recorrer las calles del centro de nuestra Ciudad, me resisto a pensar que en 33 años al menos de que llegué a Mi Tuxtla querido, no se hayan podido superar no solo los problemas como algunos que ya enuncie persisten y hoy agravados de su Centro, sino en general de muchas y siempre abandonadas colonias que hoy suman más de medio millar… y creciendo. Sé, sabemos la gran dificultad de dotar de servicios públicos, seguridad y otros como salud y educación a una población creciente y demandante. Ya no se diga agua, drenaje, alumbrado y pavimentación. Es cierto el reto resulta descomunal. Se reconoce. Pero de igual manera no se alcanza a entender cómo, sumando de menos treinta años atrás de gobiernos municipales y otro tanto de gubernaturas, los que trienio tras trienio conjunto con sexenios duren lo que duren como los interinatos en el gobierno del estado o que decir del municipal de un año 10 meses anterior, insisto pregunto, con presupuestos millonarios para Tuxtla no la han podido sacar de su atraso, claro sin dejar de reconocer acciones hechas en estas tres décadas, la verdad sigamos estando en muchos aspectos ¡igual de jodidos que antes! Es pregunta no se esponjen.
Porque también entiendo y creo nos queda claro a todos, si nos detenemos a recapitular, que les gusta; el libramiento norte, el Polifórum Mesoamericano y el Centro de Convenciones; el MUNCH, la remodelación del Zoomat entre otras más, cierto se han hecho obras pero con alcances que solo apuntan a la imagen, más no a atender su problemática real de servicios como los ya anotados. (Iba a considerar la Torre Chiapas pero mejor no porque a algunos compas se les va a esponjar el hígado) Y es entonces cuando yo me vuelvo a preguntar y les pregunto; cómo es posible o cómo fue posible que con millonarios recursos anunciados desde tiempos ha por los gobiernos en turno para, que les digo; pavimentación de calles, bacheo, camellones, parques y jardines y más. Pero sobre todo los grandes proyectos de ciudades del agua, desazolve del emblemático Río del Sabinal torrente sanguíneo de nuestra capital siempre sucio y pestilente que parte en dos a Tuxtla siguen a medias o de plano inexistentes. Ni para qué seguir. Solo otra pregunta más ¿en dónde han quedado esos recursos si hoy, a Tuxtla, se le sigue negando la modernidad con todo y sus grandes hoteles y centros comerciales pero siempre la mayoría de sus habitantes debatiéndose en el cotidiano; no hay agua, ni alcantarillado, ni alumbrado público ni calles pavimentadas?, sí en decenas de colonias de nuestra Ciudad Capital Tuxtla. La capital de todos los chiapanecos.
Desmemoria… inducida
Caminaba pues hace unos días, y las preguntas me asaltaban aunque por momentos sentí temor que no solo esas me asaltaran (je). Ya no bordaré en temas que solo les corresponden a las autoridades responsables que van desde las contralorías, órganos de fiscalización o procuradurías. No, pa’ qué. No puedo dejar de comentar, sería un despropósito en mi inicial propuesta que siendo crítica me propuse fuera propositiva (¡?) que se están haciendo por parte de la municipalidad tuxtleca, ello de un tiempo acá, acciones intensas no solo de pavimentación y bacheo sino de embellecimiento de la ciudad, aunque aún la tarea por delante se antoja cuesta arriba. Igualmente y anunciado por el secretario de Infraestructura del estado Bayardo Robles Riqué sobre millonaria inversión en Tuxtla cercana a los mil 500 millones de pesos para pares viales y ciclo vías, entre otras obras más para este 2014, pues bueno aunque sea la cara se le lavará a nuestra capital chiapaneca. Ah y por cierto y con esto concluyo; ¡bien por el secretario Bayardo quien no sabe guardar rencores en su corazón mucho menos odios! Ya lo demostró. Y tan lo demuestra que quien a su asunción a dicho cargo y nombrado por el Gobernador Manuel Velasco, el mismo periodista que hoy tiene antes que nadie las exclusivas de lo que va a hacer su dependencia, fuera el mismo que con denodado ánimo, un día sí y el otro también, bueno, nomás “bonito” no le decía. Qué cosas. (Cosas veredes decía el Mío Cid)
Ya de salida
Hace unos días, no más de siete estimo, deambulaba por las calles del Centro de nuestra ciudad capital Tuxtla. A mi mente vinieron recuerdos que se agolpaban como queriéndole reclamarle algo a mi memoria, cada vez más “alzheimermada” (¿?), ¡achis achis si esto ya lo dije!, ¡no les digo este mi Alzheimer de plano! Perdón. Pero ya en serio nuestra ciudad capital merece, de todos igual gobernantes que gobernados, mayor compromiso y responsabilidad ciudadana. El tema de la basura sería otro acápite que me merecerá un futuro comentario. Sobre todo el tema de los pepenadores que muy temprano van y abren las bolsas de basura, cierto para sobrevivir pero que provocan otro problema que puede convertirse en un problema de salud para los colonos…// Así pues, Tuxtla Gutiérrez merece, como lo merecemos sus habitantes, más compromiso de las autoridades y que éstos se conduzcan con honestidad. De menos. ¡Ya basta que vengan unas y otros y al final se vayan dejando todo tirado e inconcluso; peor aún con los dineros del pueblo! Insisto ¡ya basta!…// Un mensaje no pedido (que no consejo porque esos los da al que le dicen “El Chunko”) a los suspirantes que quieren gobernar Tuxtla; Fernando, Emilio, Noé, Willy y compañía; ¿están seguros que quieren gobernar la capital chiapaneca? Si fuera así más les vale que le “vayan midiendo el agua a los camotes” porque Tuxtla y la tuxtlecada ¡ya estamos hartos de estar hartos! Salu2…// ¡Les quede claro!
