Alfonso Carbonell Chávez
Elecciones 2015
Mucho tiempo por delante aún para escribir páginas enteras sobre el tema electoral, sin embargo tal y como se vienen dando las cosas coincidirán, nada bueno parece esperarnos a la hora de emitir el voto ya bien en la elección federal para elegir a quinientos diputados federales en el país, pero de igual manera en aquellas entidades que, como la nuestra, deberán llevarse a cabo las propias locales. Así en poco más de la mitad de las entidades del país algunas con elecciones para gobernador, miembros de los ayuntamientos y congresos locales por ejemplo en el conflictivo Guerrero, habrán de tener lugar; en tanto otras sólo de alcaldías o bien solo congresos o como en Chiapas para renovar el congreso y las 122 alcaldías. Así pues, y volviendo a las posibles coincidencias con nuestros lectores y virtuales electores, el escenario en general no se vislumbra prometedor al menos por las siguientes consideraciones que a continuación enuncio.
Partamos de la base qué, quienes ahora, entes públicos, les corresponden llevar a cabo tanto las elecciones locales como la propia federal, las primeras, se ven acotadas a raíz de la última reforma político electoral por la cual, de menos, muchas de sus facultades se han visto mermadas por el nuevo Instituto Nacional Electoral (INE) en tanto éste mismo merced a la reforma antes citada, se ha convertido en un verdadero monstruo de milcabezas con la adquisición de más de 70 nuevas potestades constitucionales que la convierten en un paquidermos tanto en su accionar como en su tarea de control y ejecución de sus “N” funciones. Solo el monitoreo de poco más de once millones de spot publicitarios durante lo largo del proceso electoral, suficiente paraentender la complejidad de la tarea. Claro está, la manera que han encontrado para hacerle frente a los nuevos retos, la salida fácil ha sido más dinero y mayor burocracia electoral. Me queda claro.
Por su parte los Organismos Públicos Electorales (OPLEs) de los estados y DF., se enfrentan en la disyuntiva de someterse a los designios de la entidad nacional en temas como la propia regulación de publicidad en medios electrónicos que se incluyen el paquete nacional de spots que ha dado a concebir el concepto irónico de “spotización de la democracia”. Por ejemplo en el caso del órgano chiapaneco cuya denominación al menos por estas elecciones seguirá siendo el de Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), ha quedado sensiblemente disminuido producto sí en parte a lo ya comentado, pero adicionalmente al ingrediente que pesa en la conformación de su nuevo Consejo cuyo perfil en general de sus integrantes, opinión compartida, deja, de menos, mucho que desear. Ah y por si fuera poco, con el aderezo de que el presupuesto autorizado por una cifra que ronda los cuatrocientos cincuenta millones de pesos para este año, tienen la responsabilidad inaplazable de pagar adeudos por el orden de los 150 mdp, lo que hará casi imposible sacar avante, al menos exitosamente, este proceso electoral. Sin duda grave encrucijada y reto.
Elecciones 2015 (II)
Si lo anterior someramente reseñado ya en sí representa un escollo para llevar a buen puerto el proceso electoral federal y locales de este 2015, ya al considerar a los principales actores y motor de la contienda político electoral que nos son otros que los partidos políticos, pues bien y en sentido coloquial diríamos que ¡estamos fritos! Sí fritos porque quienes deben ser los que inviten, inciten, provoquen y propongan a la ciudadanía su voto a favor de sus causas y candidatos, se han convertido (no nuevo aclaro) en los principales agentes del desencanto ciudadano. Si uno se detiene solo a ver cómo los partidos hacia su interior, un día sí y el otro también, no cejan en sus reyertas internas en una lucha sórdida por conservar sus parcelas de poder al interior mismo de sus partidos en una feria de acusaciones mutuas, eso ya es suficiente–mínimo- para generar razonada desconfianza entre el electorado. Podría citar aquí varios ejemplos pero solo referiré algunos recientes que ilustren que, en cada partido, se cuecen habas.
En lo que hace al PAN, basta detenerse en el más reciente affaire entre el dirigente nacional Guataco Madero vs el senador (calderonista) Ernesto Cordero (el que dijo que con seis mil pesos se vivía a toda madre je) motivo de que el segundo aludido se fue al “súper bol” a los Estados Unidos, dejando en segundo término su responsabilidad política y obligación de asistir ese mismo domingo 1 de febrero a la instalación de los trabajos del periodo legislativo. Madero le soltó una serie de epítetos al señor Cordero como de que eso es lo que no quieren los ciudadanos, es decir demostrar su lejanía de sus representantes con los ciudadanos por lo cual analizaría sobre qué sanción podría ser objeto. En su oportunidad el senador diría que así es el señor Madero, que ya lo conocían (dijo ante reporteros) y que mejor se dedicará a investigar sobre los “moches” entre otros. ¡Flop! Y como diría Pompín Iglesias; “¡qué bonita familia!”
Pero bueno, en esta carrerano precisamente electoral sino de desencuentros partidistas, los del PRD no cantan mal las rancheras en eso de sacarse sus trapitos al sol y caso ejemplar es, y que no es menor, la autodescalificación que a la gubernatura de Guerrero hiciera el senador Armando Ríos Piter, cuando públicamente dio a conocer que gente de la dirigencia de su partido que regentea Carlos Navarrete, le habían sugerido que habría que pactar con el ex gobernador depuesto Ángel Aguirre Rivero para poder considerar su nominación, cuestión que denunció públicamente renunciando a la posibilidad de contender por la gubernatura. Ah y siendo él, el mejor posicionado dentro de su propio partido. Así es que ¡no me ayudes compadre! Se oyó a lo lejos balbucear a Navarrete. Y por lo que hace al PRI y los priistas pues bien, si bien es cierto que acostumbrados a la línea presidencial (retomada con su regreso al poder en 2012), aunque sea de dientes para afuera, han demostrado unidad y eso de alguna manera les viene bien al menos para su imagen. Sin embargo, tienen sobre si el peso de todos los desaciertos que el PRI-Gobierno de Enrique Peña Nieto, por acción u omisión, se han venido cometiendo. El tema de Ayotzinapa, sin duda, el de mayor peso aunque no el único caso, que pesará este 2015 a la hora de que los ciudadanos tengan que emitir su voto. Que tampoco es poca cosa. Los aciertos, que los hay, tal vez no sean valorados aún. (Las reformas no se ven reflejadas en los bolsillos de los mexicanos; nos queda claro).
Elecciones 2015 (III)
Un aspecto más de los que me permitiré considerar que fundamente parte de mi aserto sobre lo complejo que se está presentando el actual proceso electoral, lo es sin duda el tema de las y los candidatos principalmente y notoriamente más determinante en el concierto nacional, es la nominación de precandidatos o virtuales candidatos a diputados federales en los 300 distritos electorales federales (12 en el caso de Chiapas) por cada una, de menos, las tres principales fuerzas políticas PRI, PAN y PRD, y que en caso muy específico de nuestra entidad el PVEM podría estar encabezando las preferencias aunque aún incierto su definición de candidatos. Aunque ya se han dado a conocer listas parciales de precandidatos, por ejemplo, del PRI para algunos distritos federales, falta la definición de quiénes, del PRI y quiénes de PVEM digo ya que anunciaron alianzas, encabezarán qué distritos en Chiapas.
Pero también y que sin duda pesará en la definición global de las preferencias electorales locales por su alta visibilidad decía ya, está la elección de candidatos a gobernador en las nueve entidades que habrán de efectuarse. Es decir, el mensaje que los partidos están lanzando a la nación con la elección de sus precandidatos o virtuales candidatos a gobernador (es cuestión de tiempo no de semántica) les dicen al electorado qué tanto están dispuestos a cambiar o si será más de lo mismo. Es cierto también, que a los chiapanecos no nos afecta en nada que en Michoacán o en Guerrero el PRI o el PRD u otros partidos abanderen a la gubernatura a tal o cual personaje, pero insisto, los de acá o los de acullá, tras las designaciones de candidatos que no reúnan las capacidades y honorabilidad públicas podrían, en un momento dado, mandar el mensaje que dichos partidos no están dispuestos desde el momento mismo de su elección interna, mandar señales claras al resto del país de que en verdad, desde lo local, se tiene el propósito y convicción irrenunciables de recomponer la situación por la que atraviesa el país.
Ya de salida (a modo de corolario)
¿Romántico? Sí puede ser que me exceda en mi percepción de la solidaridad nacional electoral, pero de no concebirnos así como un todo nacional, lo que les pase a los de Tamaulipas, a los de Sonora; a los de Yucatán y a los demás pobladores de la nación, al votar por sus siglas, seguiremos abonando desde lo local a que esas mafias mal llamadas Partidos del signo o color que sean, nos sigan pisoteando. Es hora de empujar la dignidad nacional participando y votando conscientemente…// ¡Me queda claro!
