Alfonso Carbonell Chávez
Casinos
En una nota del diario “El Economista” que se edita en la capital del país, aparece una nota que por mucho llama la atención ya que en nuestra sureña entidad alejada mil kilómetros del mundanal ruido de los Casinos que operan, sobre todo, en la zona centro del país y de ahí hasta topar con pared en los estados fronterizos del norte, enlista a una serie de estados (entre de éstos Chiapas y he ahí el interés) en los que se está librando la batalla legal para cerrar este tipo de establecimientos no pocas veces ligados con la delincuencia organizada. Digo el caso del casino Royale en 2011 en el que murieron 52 personas quemadas en un acto criminal, botón de muestra.
Pero déjenme comparta de manera textual el arranque de la nota para contextualizar el comentario: “Estados tiran sus cartas legales contra casinos”; Nuevo León, Coahuila, Baja California, Chiapas y, recientemente, Sonora y San Luis Potosí se han convertido en campos de batalla para el negocio de los casinos. En el último año y medio, los gobiernos de esas entidades aprobaron leyes que prohíben la apertura de estos giros o procedieron directamente al cierre de los que se encuentran en funcionamiento -en la mayoría de los casos, pese a contar con todos los permisos federales requeridos-, alegando incumplimiento en medidas de carácter sanitario o de protección civil”. Hasta aquí la cita.
Casinos (II)
Coincidirán con un servidor, que el tema no es que este tipo de centros de “diversión y esparcimiento” existan en Chiapas o en cualquier parte del mundo. Digo, tal y como existen. Y algunos muy rentables como en Las Vegas, Nevada o Montecarlo. Aquí el quid del asunto y eso es ya hasta memorable en cintas fílmicas que se ha encargado en retratar tal como es (las mafias, lavado de dinero, extorsión, evasión fiscal, prostitución y trata de blancas) el mundo que impele en los casinos en donde las excepciones -como siempre- solo confirman la regla. Cierto es también, que cuando algo como el juego, el licor o cualquier otra actividad o producto adictivo digamos así “legal” se prohíbe, lo primero que surge es el clandestinaje. Me queda claro. Y si no, habría que echarle un rápido vistazo a los años de la “prohibición” en los Estados Unidos a finales de la década de los años 20’s y principios de los 30’s (la gran crisis del 29) en los que la prohibición del comercio libre del alcohol dio origen al inicio de las mafias con personajes emblemáticos como Al Capone. Y con ello desatarse una ola de asesinatos entre las mafias sí, disputándose el mercado, pero igualmente contra de las autoridades y en entre de todos éstos, miles de civiles inocentes. (¿Dónde he visto eso… dónde?)
Es más en México esto de los casinos que ejercen “a hurtadillas” no es nada nuevo. Muchos incluso escondidos bajo la fachada de una casa “ricachona” de esas de mediados del siglo xx en las Lomas o en Polanco en el D.F., operaban como casinos donde solo los ricos asistían, pero que igualmente se ejercían la prostitución, la drogadicción y el chantaje. Los manejaba “la mafia” (je). Y para que corroboren mi ejemplo, entre a youtube y teclee TinTán y vaya a la película “El revoltoso” y entenderán a que me refiero. Es decir; en México eso de las casas de juego y los casinos clandestinos es cosa muy antigua. Que ahora las autoridades quieran fingir demencia de su existencia y en la vorágine de ensanchar esta actividad por parte de los antes clandestinos y ahora hasta con permisos de Gobernación con tráfico de influencias de por medio (¿o no señor Creel?), ha llevado a las autoridades locales como es nuestro caso en Chiapas, a cerrar algunos de estos casinos como lo fue el Bingo en Tuxtla.
A modo de reflexión
Como dice la nota, algunos establecimientos han recurrido al amparo al alegar estar en regla y no presentar ninguna anomalía para que les sean clausurados sus negocios. Pero lo que se encontró en una media docena de estos que operaban en la capital Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, es que se vendía alcohol adulterado, que se dejaba entrar a menores y se les vendía licor e incluso, se practicaba la prostitución. Pero mientras esta situación se generaliza en el país, es decir “sacarse de la manga” los ases de la legalidad, lo más seguro es que estos poderosos “casineros” que operan en el país, en dónde se los impidan ejercer legalmente saben, cómo bien lo registra la historia; que la opción es el clandestinaje operada a través de las “mafias” y sus cómplices incrustados entre las autoridades, les seguirán redituando grandes ganancias. ¡Me queda claro!
Ya de salida
Algunos datos reveladores para que se entienda ¡de qué estamos hablando!…// Cifras de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuestas (AIEJA) indican que la industria de casinos en México está en manos de 32 permisionarios que operan a través de 420 establecimientos (de 775 que tienen permitido abrir). Entre los más destacados están: la Operadora de Apuestas Caliente, que pertenece al empresario Jorge Hank Rhon, y la controladora española Codere, con nueve permisos cada uno, algunos de los cuales son ilimitados en cuanto al número de salas que pueden abrir…// El negocio da empleo directo a 45,000 personas en el país y genera aproximadamente 3,700 millones de pesos en impuestos y aprovechamientos que son pagados a municipios, estados y a la Federación por concepto de IVA, IETU, IDE, IEPS. El valor estimado de esta industria para el 2013 en México es de 662 millones de dólares, de acuerdo con datos de pwc. (¿?)
