Comentando la noticia

Alfonso Carbonell

¡Se nos va, se nos va…se nos fue! El 2011

En mi última entrega de este año, déjenme compartir con los amables lectores que me dispensan día a día; o bueno unos sí y otros no, el favor de su atención. Cierto es que el ejercicio periodístico aquí y en China (o no Miguelón) está sujeto a los vaivenes del poder. A las circunstancias que van marcando el quehacer cotidiano de la propia sociedad, y claro está, de los acontecimientos que trascienden e impactan al mundo o la aldea común, los que merecen ser recogidos por los reporteros y comentados por los analistas. ¡Ejem!

Chiapas como parte de un todo, pero que a la vez responde a su propia dinámica y exigencias sociales, se refleja en los medios de comunicación tal y como se presenta. Los matices como los criterios impuestos desde las casas editoriales, los más –estimo-responden a las propias exigencias que la ética y la moral públicas establecen. Incluso algunas de estas directrices, no atienden necesariamente a un estamento escrito, sino a valores entendidos. Lo que sí es menester acotar y detenerse a repensar, es que durante la actual administración la regla general ha sido el respeto irrestricto a la libertad de expresión. Claro con sus contadas excepciones que se cuentan con los dedos de una mano. Y se han corregido. Me queda claro.

Lejos quedaron, bueno al menos nos separan poco más de cinco años y contando para atrás, que los actos directos o indirectos de la represión a los periodistas en particular sin soslayar el hecho de la persecución y hostigamiento a los dueños editores, insisto, han quedado atrás. Días aciagos en que se gobernaba con y a través del ministerio pública. Muchas fueron las agresiones que como, y cito solo para ilustrar; Ángel Mario Ksheratto (columnista), quien fuera privado de su libertad en más de tres ocasiones; Miguel González Alonso (columnista) sufrió hostigamiento y persecución fiscal. Bueno ya ni que decir de Don Conrado de la Cruz, quien muriera en el exilio. Solo por citar algunos casos, pero son más y plenamente documentados.

¡Pa’ qué pictes! (Tío Gervasio Grajales)

Pero no se trata de echar atrás las manecillas del reloj de la histeria ni de la historia, aún fresca en el colectivo social chiapaneco. Se trata sí, de volver la mirada atrás para comprobar que las condiciones hoyAñadir un evento para hoy para el ejercicio del oficio periodístico puede realizarse con plena libertad y solo quizás, quizá solo, acotado por un ejercicio personal y libre de cada quien. ¡Por las razones que sean incluso sean éstas… de mucho peso! O como decía mi abuela Josefa; “ahí cadi quién lo vea”.

HoyAñadir un evento para hoy muchos de los compas periodistas sobre todo aquellos que gozaron de las mieles y canonjías que da ser cercano a los hombres del poder. Sí los mismos que no sé por qué suertes hoyAñadir un evento para hoy se encuentran alejados de los vítores y los aplausos palaciegos, empiezan como bien reza dicho popular; “a encontrarle chichis a las arañas”. Y no es que no estén en su derecho de manifestar sus puntos de vista, sus críticas o sus muy particulares creencias, no. ¡Y claro que lo tienen! Lo que pasa es que, digo yo; ¡quién putas les puede creer ahora sus insistentes reclamos, sus preocupaciones, sus lamentos! Sino más hay que asomarse a sus lujosas mansiones; amén que se sabe (vox populi) son poseedores de abultadas cuentas bancarias. ¡Por favor no mechinglés!

¡Hey sitss, sitss, sitss! Si hombre no es pa’ vos compa. ¡Calma! Sí estamos chupando tranquilos. Pero bueno y como bien dice la sabiduría popular que; en la cárcel y en hospital se conocen los amigos. A lo que agregaría; y cuando el poder empieza a terminar también. Me queda claro.

Ya de salida

Pero bueno a cada quien le corresponderá realizar la propia evaluación de su actuación. De revisar, a profundidad y a conciencia, lo hecho o dejado de hacer, bajo su estricta responsabilidad y libre albedrío. Considero.

Pero dejémonos de entuertos y paso a desearles a “mis solititíos lectores (dixit Arcadio Acevedo) que pasen unas ¡felicisísimas fiestas navideñas y que el 2012 -que como quiera que sea es año electoral- sus más caros anhelos (o baratos ya ve la crisis) se les cumplan! Y para mis lectores allende las fronteras nacionales; “¡Merry Christmas and happy new year!”. ¡Nos leemos en el 2012! (¡Andáte vos ya!)

P.D.- Espero ésta sí me la publiquen. Y si no, pus no. (¡Je!) Gracias editores por su comprensión, paciencia y confianza. ¡Feliz año

¡Comparte la nota!