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Alfonso Carbonell

11, 11, 11 (¡uyyy qué meyo!)

Cuando alguien vaticina el “fin del mundo”; ya nos podemos dar por bien servidos ya que si ello no sucediera, nos dará tiempo para seguir en ese virulento empeño para acabar con él. Es decir, con nosotros todos. Y no, la verdad, no se hace necesaria una profecía ni nada por el estilo para entender con el mínimo de razonamiento –insisto-, que somos nosotros mismos con nuestra inconsciencia colectiva, quienes, finalmente, terminemos por terminarlo.

Qué mayor profecía (predicción, augurio, vaticinio, anuncio) del fin del mundo que lo que la humanidad está provocando con la contaminación del medio ambiente y la depredación de los recursos naturales, que abonan al cambio climático que nos ponen en la disyuntiva, elemental disyuntiva, de seguir por donde vamos o recapacitar y tomar conciencia que nuestro espíritu depredador y consumista, tarde que temprano, ahí nos llevarán. el fin del mundo. Y si a este escenario de devastación ecológica le sumamos la devastación económica y social que millones de seres humanos en el mundo viven y que se traducen en hambruna, pobreza y falta de oportunidades, pues bueno, al “gentil” Nostradamus (*) le hubiera sido fácil construir sus profecías. (Me queda claro).

Pero déjenme les comparta un artículo que encontré en un portal de internet denominado vanguardia.com.mx en el que aparece un texto cuyo título es por demás sugerente: “Fin del mundo para el 11-11-11; diez formas de cómo será el final”. Aquí la cita solo para su reflexión.

Sujeto, verbo… y predicador

Un predicador lo había vaticinado para el pasado 21 de octubre. Ahora, auguran que el momento fatídico será el 11-11-11. Desde un ataque alienígena hasta un megatsunami, son algunas de las teorías que predicen el Apocalipsis El predicador estadounidense Harold Camping logró una inusitada atención mundial cuando predijo que el pasado 21 de mayo se produciría un terremoto global y que sólo los verdaderos creyentes se salvarían. Pero luego de que aquel día terminara sin catástrofes, el líder religioso, de 90 años, se declaró estupefacto y confesó su error. Aunque al mismo tiempo aseguró que había releído la Biblia y que la fecha del Juicio Final se produciría el viernes 21 de octubre. Y, por supuesto, nada pasó. Pero ahora estamos cerca de la teoría que augura que ese momento fatídico ocurrirá el 11-11-11. En esa fecha, el cometa Elenin chocará contra la Tierra y provocará la destrucción del planeta.

El 11 de noviembre de 2011 llegará y será otro día más. Aunque, por supuesto, todo llega a su fin y la Tierra también lo hará en algún momento. Sin embargo, se calcula que esto ocurrirá de aquí a unos cuantos billones de años. El portal ABC de España hizo un recorrido por “los 10 finales del mundo más factibles para la ciencia”.

El top ten (de el final se acerca ya… y no es canción)

– Extinción del Universo: Un grupo de científicos de la Universidad de California contradice la teoría del Universo en expansión y propone que existe un 50% de posibilidades de que se extinga dentro de unos 3.700 millones de años.
– El Sol se vuelve una estrella gigante roja: Algunos expertos vaticinan que dentro de 600 millones de años la capa exterior del Sol se desprenderá y formará una nebulosa que arrasará con Mercurio, Venus y la Tierra.
– Un meteorito se estrella contra la Tierra: A pesar de que este fenómeno no tiene una fecha determinada, para una parte de la comunidad científica existe la posibilidad de que se produzca una extinción masiva del planeta por culpa de un impacto de un meteorito de gran tamaño.
– Cambio climático: Estudios alertan sobre un brusco cambio climático que provocaría una ruptura del delicado equilibrio de la Tierra y que elevaría las concentraciones de gases tóxicos en la atmósfera, lo que la haría irrespirable para los humanos.
– Ataque de alienígena: También sin fecha determinada, ésta es una de las hipótesis más populares. La hipótesis habla de una invasión de unas criaturas del espacio que llegarían al planeta a aniquilar cualquier vestigio de vida.
– Supervolcán: Se estima que ocurre uno cada 100 mil años y el último sucedió hace 73 mil, cuando una gigantesca erupción en la isla de Toba, Sumatra, creó una descomunal nube de cenizas que bloqueó los rayos solares, ocasionó miles de kilómetros de deforestación e inició una edad de hielo “instantánea”.
– Ataque robótico: Aunque parece una idea sacada de los libros de ciencia ficción, hay quienes creen que la evolución de la tecnología robótica creará cada vez computadoras más y más inteligentes que llegarán a tener la capacidad de autoreplicarse y que se revelarán al dominio humano.
– Destrucción bélica: Según el Reloj del Apocalipsis de la Universidad de Chicago, estamos a “seis minutos” de desaparecer por un conflicto mundial nuclear que acabaría con la Humanidad.

– Pandemia mundial: Esta es otra de las teorías que se encuentra sin fecha definida, pero se tiene conocimiento de que la Humanidad vivió ciertas plagas que la diezmaron de manera considerable durante los siglos VI y XIV. Los profetas de calamidades indican que aparecerá una cepa extremadamente fuerte que se propagará rápidamente entre la gente, exterminando a cientos de miles de personas.
– Megatsunami: Aún sin fecha, se estima que el impacto de un excesivo movimiento tectónico podrían llevar a una ola de miles de metros de altura en todo el mundo que acabaría con la civilización.

Ya de salida

(*) Michel de Nôtre-Dame (14 de diciembre de 1503 – 2 de julio de 1566) o Miquèl de Nostradama en occitano, fue un médico y consultor astrológico provenzal de origen judío, considerado uno de los más renombrados autores de profecías y eventos futuros. Su obra profética Las verdaderas centurias astrológicas y profecías fue publicada por primera vez en 1555.

Desde la publicación del libro, muchas personas se han visto atraídas por sus misteriosos versos (comúnmente escritos en Cuartetas). La mayoría de sus seguidores afirman categóricamente que Nostradamus predijo todas las catástrofes del mundo, desde su época hasta el futuro año 3797, fecha en que supuso que acontecerá el fin del mundo. También colaboró con la aristocracia francesa, elaborando horóscopos para la reina Catalina de Médici, prediciendo sorprendentemente la muerte del rey Enrique II y, finalmente, siendo asignado como médico de la corte real por Carlos IX.

En contraste, muchas de las fuentes científicas afirman que la relación que existe entre los eventos mundiales y Nostradamus es resultado de las traducciones e interpretaciones tendenciosas, con la finalidad de que coincidan plenamente con los acontecimientos que ocurren día a día. Por lo tanto, no hay evidencia cierta de que realmente Michel de Notredame haya hecho que las predicciones que son tan anunciadas tengan una clara identificación a la postre en el tiempo.

P.D.- ¡No, de plano!; “ésto no se acaba… hasta que se acaba” (Me queda claro) Pásense un buen 11-11-11 y mejor FIN… pero de semana ¡Salud!

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