Heriberto Velasco /ASICh
Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- El obispo Felipe Arizmendi Esquivel rechazó que el celibato sea motivo de la pederastia clerical, pero coincidió con el Cardenal Tarsicio Bertone, colaborador cercano del Papa Benedicto XVI, con que el celibato es un tema que puede ser debatido por la iglesia porque “no es intocable”.
En su artículo de media semana el prelado ratificó que “el celibato no es un dogma de fe, que lo haría intocable; no es una imposición arbitraria e inhumana”, pero también tajante rechazó que sea causante de la pederastia clerical pues también se presentan casos en las familias en personas casadas.
Monseñor Arizmendi también fustigó a comentaristas de medios de comunicación que ignorantes de la vida de la Iglesia, dijeron que se abría una puerta para acabar con el celibato obligatorio y que es antinatural, una aberración contra la naturaleza, que es imposible de vivir, que es un control eclesial para tener poder y dinero, etc.
“¡Cuánta insensatez! Como ellos no viven ni siquiera castos, se imaginan que este estilo de vida no es humano. Como para ellos el libertinaje sexual es su norma de vida y no pueden vivir sin goces genitales de cualquier tipo, se burlan de quienes hemos hecho del celibato una opción gozosa y fecunda”, enfatizó el obispo.
Y aunque admitió que hay casos en la iglesia, esto no justifica su abolición, “es como si, por el hecho de que muchos esposos y esposas son infieles, por ello habría que eliminar la unidad y la indisolubilidad del matrimonio… O pedir que, porque muchos se emborrachan, se drogan, mienten y roban, por ello fueran legítimos estos excesos… Nada más absurdo” agregó el prelado.
Por el contrario, “el celibato sacerdotal no es una cadena, sino un don, una gracia, un carisma que no a todos se concede, un llamado de Dios, una vocación, a la que respondemos libremente si queremos; quien no quiere, o no puede mantenerse casto, o no descubre signos de ser llamado a este estilo de vida, no se compromete a vivir célibe.
Es una libre opción de vida, inspirada en el modelo que escogió Jesús para sí y que recomendó vivamente. La Iglesia latina, por una experiencia sostenida por el Espíritu Santo, pide para el sacerdocio hombres consagrados en su totalidad a este ministerio. Sin embargo, como Jesús advirtió, “no todos entienden esto, sino solamente aquellos a quienes se ha concedido” (Mt 19,11)” explicó el prelado.
Finalmente, pidió a la comunidad creyente ayude a los clérigos a orar para fortalecer su vocación sacerdotal “¡no es fácil mantenerse célibes, en este mundo tan erotizado en que vivimos! Por ello, la comunidad debe ayudarnos a vivir nuestra vocación, y corregirnos, si nos desviamos”, concluye el obispo. ASICh
