Campos Elíseos

Ebrard, entre AMLO y todos los ciudadanos
Fox, ¿padre de la computación?

Katia D´ Artigues

Alfredo Harp Helú ha hecho suya la bandera de la lucha por la seguridad por doble partida. Y no es para menos: él fue víctima de un secuestro que lo cambió, y es una persona cercana a Alejandro Martí, el hombre que acaba de perder a su hijo, Fernando y quien también le vendió Deportes Martí hace menos de un año.

Lo que hace desde la sociedad civil es valiosísimo. El sábado, sin ir más allá, repartió 10 mil trípticos y pulseras en un partido de los Diablos Rojos, equipo del que es dueño. En el estadio le dedicaron un minuto de aplausos a Fernando: conciencia e impotencia de la sociedad civil.
Además de medidas de populismo judicial (como la de Ulises Ruiz de aumentar el castigo de secuestradores a 105 años) lo cierto es que sí tenemos cosas qué hacer, e importantes como sociedad: exigir a las autoridades, denunciar para exigir fin a la impunidad y también no tener miedo.

La voz de la sociedad civil crecerá y los políticos —los bien intencionados y los que se quieren subir a la “ola”— lo saben. Es momento para hacer cambios, para legislar pero viéndolo como un problema integral, como lo proponen tanto Ruth Zavaleta como Santiago Creel.

Por lo pronto, la Secretaría de Seguridad Pública federal anuncia la creación de unidades antisecuestros, con horarios de cajeros automáticos: 365 días del año, las 24 horas del día. ¿Nos garantizarán que los responsables están libres de toda culpa? Digo, nada más como medida precautoria.

El dilema se le presentará pronto a Marcelo Ebrard: ¿qué hará si, como se ve, AMLO y la resistencia civil pacífica, insisten en tomar áreas críticas del DF?

Tendrá entonces, sí, que elegir: o es un gobernante de todos, hombre de Estado (y que quiere ser presidente) o líder de facción, supeditado, también a AMLO y su movimiento.

Y es que pese a que los líderes de partidos se reúnen y —¡albricias!— son capaces de llegar a acuerdos; pese a que el PRD y el FAP ya están en la redacción de varias iniciativas de ley sobre la reforma energética (incluyendo reducir significativamente el poder del sindicato), por otro lado AMLO ya pone fecha: el 31 de agosto iniciará la movilización en todas las plazas públicas. Que ahí —sí como no— se tomarán las decisiones (o se avalarán las que ya tomó él).

¿Qué hará Ebrard? ¿qué harán los perredistas que no avalan esas medidas?

La bronca es que también lo barato sale caro. Sí, los partidos y terceros ahora no pueden comprar espacios en radio y tele, pero hay que invertir en otras cosas y no son precisamente baratas.

El presidente del comité de radio y tele del IFE, Marco Antonio Gómez Alcántar, dice que no les alcanza el presupuesto ampliado de 350 millones de pesos que Hacienda les autorizó. Querían casi 797 millones para crear la infraestructura necesaria para monitorear a medios de comunicación en las elecciones del 2009. Más allá: que esta decisión pone, ya, desde ahorita, a esos comicios en peligro.

Lo peor es que tienen razón. Pero, ¿qué hacer si así fue la ley que aprobaron nuestros H. partidos?

Random House Mondadori decidió no publicar un libro, pese a tener los derechos para hacerlo y la seguridad de que será un éxito. Es una novela, La joya de la medina, de Sherry Jones, sobre la relación entre Mahoma y la que fue su esposa cuando tenía 11 años, Aixa, y cuya historia de amor está documentada en el Corán. Al parecer la editorial teme críticas de musulmanes y tiene en la mente a Salman Rushdie. Sherry Jones busca quién se atreva.

De risa loca… El libro se titula Informática práctica 3, de Luz María Rayón Flores y Nicolás Vil Carreté. Lo edita EDE. Es para el próximo ciclo en escuelas privadas. No sé si también lo repartan en el Centro Fox. Si no, pierden una buena oportunidad de promocionarse.

En la página 8, está la “Evaluación Diagnóstica”. Aquí la primera pregunta y las opciones de respuesta planteadas:

1.- ¿A quién se le conoce como el Padre de la computación?

a) Vicente Fox b) Louis Pasteur c) Charles Babbage.

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