Erick Gil /ASICh
A partir del 25 de agosto más de 2000 antibióticos serán retirados del mercado abierto, y no se podrán adquirir si no es con una receta médica, esta medida es muy buena, ya que estos lejos de ser un beneficio para la población ha hecho que enfermedades que deberían ser muy sencillas de curar, se encuentren reforzadas y muy difícil de manejarlas, señaló el presidente de la Comisión de Salud del Congreso del Estado de Chiapas, Víctor Manuel Urbina Zenteno.
El uso indiscriminado de fármacos que requieren receta médica, como antibióticos y analgésicos, es un mal hábito que acarrea más problemas que beneficios, pues se corre el riesgo de ocasionar reacciones adversas, agravar la enfermedad y hasta generar dependencia física.
Normalmente vamos y compramos cualquier medicamento que nos dan en las farmacias y lo tomamos de 5 a 6 días, pero cuando apenas nos sentimos bien lo dejamos de tomar. Es ahí donde los microorganismos no han acabado con etapa y toman una resistencia mayor.
De acuerdo con la Ley General de Salud sólo se pueden comprar presentando prescripción médica y supervisión especializada, ya que son muchas las personas que, siguiendo los “consejos” de familiares o amigos, o por propia decisión, consumen fármacos a la ligera sin consultar al profesional de la salud, sin tener en cuenta que todo medicamento encierra un peligro potencial si no es utilizado adecuadamente con horarios y dosis específicos.
Para el legislador aunque esta medida es muy buena también es preocupante, porque lacera la economía familiar, más a la que menos tienen porque una consulta médica no deja de costar de 400 a 500 pesos, por eso es importante que las farmacias tengan médicos para que otorguen la receta sin cobrar ni un solo peso apuntó el diputado local. ASICh
