Laura Matus /ASICh
Alrededor de diez años de trabajo de campo en la reserva de la biosfera El Triunfo serán plasmados en una publicación que contribuirá al conocimiento de la flora de Chiapas, aseguró Miguel Ángel Pérez Farrera, catedrático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).
El responsable del herbario de la universidad Heizi Matuda detalló que en el proceso de colecta y clasificación de la flora existente en El Triunfo han participado docentes y estudiantes de la licenciatura en Biología, quienes en esta década acumularon 10 mil registros.
De los datos obtenidos en cerca de las 117 mil hectáreas de la reserva El Triunfo, se catalogaron 3 mil especies de flora, cantidad que casi se equipara a la que se encuentra en la reserva de la biosfera Selva Lacandona, explicó el investigador.
Consideró que el inventario de la flora existente en la reserva de la biosfera El Triunfo ha permitido detectar especies endémicas o únicas, raras y determinar su potencial útil, como plantas ornamentales, comestibles e incluso su viabilidad para programas de restauración.
La importancia de este trabajo en el que participan también la catedrática, Nayelli Martínez Meléndez y el técnico, Rubén Martínez Camilo, radica en que la base de datos, creada a partir de los registros y el cruce de información con otros archivos existentes, servirá para implementar mecanismos y políticas de conservación del área natural protegida.
El catedrático de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UNICACH detalló que hasta el momento han logrado catalogar dos nuevas especies. La denominada científicamente pseudomiltemia davidsonii, es un arbusto pequeño, de flores amarillas y tallos cilíndricos, es la segunda especie de este género descrita en el mundo.
Y la segunda –agregó- es una especie de cycada, plantas, leñosas que producen semillas, a la que nombraron ceratozamia vovidesi. Aún continúan trabajando para catalogar una nueva especie de helecho.
Pérez Farrera recordó que el proyecto del inventario florístico de esta reserva que se ubica en la parte media de la Sierra Madre de Chiapas surgió en 1998, dos años después de que se decretara como área natural protegida y ha sido financiado por diversos organismos y benefactores internacionales, así como por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
El proyecto para publicar la información acerca del trabajo de los colectores, características fisiográficas de la reserva, vegetación, diversidad y riqueza florística, especies endémicas, fitografía y especies epifitas, está avanzado y se espera que este año definan bajo que sello editorial será publicado el libro correspondiente, en el que también tendrán participación los alumnos de maestría, Héctor Gómez Domínguez y Jorge Martínez Meléndez. ASICh
