ALPES alza la voz por una Ley General de Educación Superior justa, incluyente, equitativa y moderna

ASICH

La Alianza por la Educación Superior, AC, que integra a 142 instituciones particulares, cuatro de éstas en Chiapas, solicitó a los diputados federales y senadores que legislen una Ley General de Educación Superior justa, incluyente, equitativa y moderna, para que no vaya a resultar ser una ley obsoleta y que en nada ayude a resolver los problemas que enfrenta este sector que ayuda al Estado a dar cobertura con educación a los jóvenes del país.
En conferencia de prensa, María Luisa Flores del Valle, presidenta de ALPES expuso que se requiere de una ley justa, porque entendemos que haya una preocupación por el contenido, los derechos, obligaciones y repercusiones que tendrá en razón de las instituciones particulares, donde el verdadero objetivo sería brindar una educación justa para todos los jóvenes, que en su mayoría carecen de los recursos para poderse pagar estudios de altos costos. Al no apoyar a todas las instituciones educación superior de forma igualitaria generará una gran pérdida, sin llegar a solucionar los problemas de educación que se enfrentan en México.
Una ley incluyente, que elimine cualquier tipo de división entre las instituciones particulares y públicas, porque de igual forma todas tienen la obligación de brindar una educación de calidad y de pertinencia, cumplir con las obligaciones que establece la autoridad
Una ley equitativa, porque se necesita una legislación interesada en la realidad que viven los jóvenes, y en lo difícil que es en la actualidad terminar una carrera profesional.
Una ley moderna, sin divisiones ni privilegios, que estimule la competitividad entre las instituciones de educación superior y para ofrecer una educación de calidad, además de permitirles competir en el mundo.
El reto de esta ley debe ser generar certidumbre en el principio de garantizar educación de calidad y de pertinencia, que siente las bases en el sistema de una mejora continua, que permita a los todos jóvenes tener las mismas condiciones y las mismas oportunidades, piso parejo para todos, subrayó.
Solicitó a los diputados y senadores considerar en la iniciativa de ley, a las instituciones particulares de educación en el titulo III en cuanto al ISR, porque actualmente les está pesando más que nunca, de lo contrario algunas tendrían que cerrar sus puertas y el gobierno mexicano tendría que afrontar un problema mayor para la cobertura de la demanda de educación superior.

Anotó que como consecuencia de la pandemia del coronavirus estas instituciones educativas se han tenido que equipar y ponerse a la vanguardia, pero enfrentan el riesgo de la deserción escolar en un 40%, debido a la falta de capacidad de los jóvenes por adquirir equipos para recibir clases en línea.
Sin embargo, estas instituciones han asumido el compromiso social con el personal, con las familias y los jóvenes, con la educación de los mexicanos. Han mantenido hasta el momento alrededor de 75 mil empleos directos.
A su vez, Pavel Ruiz I, del Centro de Estudios Clínicos de Investigación Psicológica, enfático dijo que la educación en línea no es del Covid 19 para acá, sino la universidad tradicional era una anciana gruñona. Todos nosotros ya veníamos manejando dinámicas para la educación mucho más contemporáneas. El problema de la forma en que está quedando la iniciativa de ley sigue obedeciendo a un paradigma anterior, no es contemporánea, por lo que para cuando esta ley sea promulgada técnicamente será obsoleta. No podemos implantar los modelos pedagógicos más poderosos, no estimula la competencia, la innovación, tiene una visión estadista cuando ya sabemos que los monopolios generan burocracia y eso no funciona.
Estamos perdiendo la oportunidad histórica de tener una ley moderna y progresista, que responda a las necesidades actuales, puntualizó.
En la conferencia que se llevó a cabo en la plataforma virtual, también participaron Javier Díaz Garza, de la Universidad del Golfo; Edith Huerta, Universidad Gestalt; Patricia Villalobos, Universidad Nayarit; Enrique Navarro, Universidad Santander; Yolanda Razo, Universidad del Golgo de BCS y Efraín Gutiérrez, Universidad del Sur. ASICH

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