Delegado de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Carlos Pedrero Rodríguez, afirmó que la nueva estructura del presupuesto y programas que opera la dependencia Federal en 2011, en concurrencia con el gobierno estatal, permitirá enfrentar los retos en materia de alimentación que plantea el mercado globalizado.
Reafirmó el compromiso de la administración del Presidente Felipe Calderón Hinojosa por fortalecer las cadenas agroalimentarias, desde el productor hasta el consumidor.
Entre los cambios más importantes que van a acelerar el crecimiento del sector agroalimentario en México se ubican un ejercicio más ágil y eficiente de los recursos públicos, bajo una nueva estructura programática; nuevos programas con reglas de operación más simples para el productor; y una mayor inversión en bienes públicos como infraestructura para beneficio de los productores.
También la aplicación de dos nuevos esquemas como el extensionismo rural, integrado a transferencia de tecnología e información al productor, y el Programa de Modernización de la Agricultura Sustentable, con el respaldo del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMIT) y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), que apoyará a los pequeños productores de maíz y trigo.
Pedrero Rodríguez detalló que también se buscará una negociación comercial favorable para los productores chiapanecos en la apertura de nuevos nichos de mercado para sus agroalimentos.
Menciono que ahora será la Secretaría quien se haga cargo de la depuración del Padrón del PROCAMPO y de la operación del programa para construir sobre la base de información que genera un uso más puntual de nuevos esquemas de apoyo que fortalezcan la competitividad del productor agrícola.
En materia de pesca, Carlos Pedrero dijo que se fortalecerá el área a través de la subdelegación especializada en el estado a fin de articular los programas actuales que permitan detonar la producción de alimentos de origen del mar y la acuacultura.
También adelantó cambios en el Reglamento Interior de la Secretaría a fin de dar soporte jurídico a las nuevas responsabilidades asumidas en la última década y puso como ejemplo el tema de los alimentos orgánicos y el de los organismos genéticamente modificados.
En su opinión, uno de los cambios más importantes para fortalecer la producción de alimentos en México, bajo la operación de los programas de apoyo, es la mayor orientación a la inversión del gobierno en bienes públicos.
“Ya no se trata sólo de distribuir (los recursos) a la demanda de proyectos individuales sino que el Estado retoma la obligación de planear el desarrollo del sector y generar bienes públicos, que hoy tanto requieren los productores para ser más competitivos en el mercado y en la producción de alimentos”, dijo.
Este esfuerzo deberá ser coordinado con el gobierno del estado que asumirá nuevas responsabilidades en el ejercicio de los recursos federales en 2011, a fin de agilizar la entrega de apoyos a los productores e identificar proyectos de alto impacto en cada región. ASICh
