Afectada por incendio la biósfera del quetzal

Moisés Montes /ASICh

Tapalapa, Chiapas.- Mas de 100 hectáreas que pertenecen al Corredor Biológico Mesoamericano, con árboles de diversas especies de más de 30 metros de altura y con más de 100 y 200 años de vida, fueron devastadas por un voraz incendio que dejó como saldo daños irreversibles al medio ambiente, así como a cientos de ejidatarios que forman parte de un programa de manejo forestal, reconocido incluso a nivel mundial, dio a conocer el Dr. Moisés Díaz Hernández uno de los ejidatarios agraviados por este siniestro. En un recorrido realizado a la también llamada “biosfera del Quetzal” donde sólo destrucción dejó como saldo de este ecocidio, se pudo constatar como la irresponsabilidad y falta de conciencia de la mano del hombre, arrasó en cuestión de horas más de 10 mil árboles de coníferas y encinos que quedaron totalmente dañados.
Los ejidatarios de Tapalapa se encuentran extremadamente molestos y preocupados por la desaparición de esta reserva ecológica que forma parte del Corredor Biológico Mesoamericano que integra a las áreas protegidas de Centroamérica desde 1992, con el fin de impulsar la cooperación en el ámbito de la conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y el medio ambiente en áreas de acción identificadas como prioritarias, entre ellas esta reserva ubicada entre los municipios de Tapalapa y Coapilla en la zona norte del estado.
Díaz Hernández reprobó la negligencia de las autoridades encargadas de combatir los incendios, ya que desde que inició el siniestro los ejidatarios se comunicaron al teléfono del Centro Estatal de Combate de Incendios y sólo la presencia de un helicóptero que sobrevoló por la zona se pudo observar sin que se hayan tomado acciones para evitar su propagación.
La zona devastada se localiza en el kilómetro 9 de la carretera Tapalapa-Coapilla a la altura de la ribera San Agustín, siendo esta reserva el hábitat natural del Quetzal considerada el ave más exótica del mundo y que hoy se encuentra sólo reducida a cenizas con olor a humo y desolación.
Los daños son incuantificables e irreversibles por lo que los ejidatarios y comuneros de las riberas San Agustín, El Horcón, Plan Grande y otras exigen una exhaustiva investigación para castigar con todo el peso de la ley a los responsables de este ecocidio.
Asimismo, en entrevista en medios de circulación estatal, aseguró que a diez días del siniestro ninguna dependencia ha rendido un informe sobre los daños o al menos sobre las acciones que se tomarán para iniciar un programa integral sustentable para la recuperación de las áreas siniestradas.
Consideró que el incendio fue provocado por descuido de algunos campesinos dedicados a la agricultura que utilizan el método de la quema como una manera de preparar las tierras para la siembra sin embargo, los daños materiales son muchos por lo que el pueblo en general solicita la intervención del gobernador Juan Sabines Guerrero para dar con él o los responsables y deslindar responsabilidades de este ecocidio.
Finalmente de manera enérgica reprobó estos actos irresponsables que solo terminan con patrimonios de todo un pueblo, fincando su postura en lo personal en continuar tocando puertas de instancias de gobierno hasta que tomen cartas en el asunto y sean éstos quienes de acuerdo a sus investigaciones den al pueblo las explicaciones que todos esperan, acotó. ASICh

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