Acoso textual

Paco Andrade

QUÉ NIVEL

Lo que es tener hambre. Hay políticos que pueden vender a su propia madre con tal de lograr su cometido, lo que aspiran, lo que con tanta hambre requieren.

Tal es el caso del ex presidente municipal de Jiquipilas Lester Hernández Esquinca, que mientras buscaba la candidatura a la diputación local por ese distrito, brincaba, se acostaba, decía y presumía haber chambeado con el padre del número uno, lamia y relamía lo que fuere para llegar a ser candidato; finalmente lo fue.

Pero no contaba que de todo ello había un pasaje oscuro, misterioso, sucio, desleal y cobarde.

De todos es sabido que a lo largo y ancho de la geografía chiapaneca se guarda profundo respeto y admiración a la memoria del ex gobernador de Chiapas Juan Sabines Gutiérrez, pero no así en Jiquipilas, ahí es la excepción porque así lo decidió el es alcalde de esa ciudad Lester Hernández.

Cuando presidente municipal, ordenó el envío a un cesto de basura el busto de tan ilustre chiapaneco, agraviando no solo a la familia Sabines sino a todos los chiapanecos que recuerdan con cariño a quien es recordado como uno de los mejores gobernadores que ha tenido Chiapas. Esto dichos por propios y extraños, por amigos y hasta por enemigos.

En una investigación especial enviado al correo electrónico del redactor, se descubrió que por ordenes de Lester Hernández Esquinca, el busto de Don Juan Sabines Gutiérrez, fue retirado del parque que lleva su nombre en la cabecera municipal de Jiquipilas y quedó arrumbado en una caja de cartón en medio de un montón de basura en un domicilio particular; la base del busto luce vacía en el centro del parque del Fraccionamiento Juan Sabines.

Como prueba de lo que aquí se comenta, es que la señora Carmela Hernández Santos, quien es madre soltera, al ser entrevistada en su domicilio dijo que desde el mes de marzo de este año, trabajadores de la empresa Construcciones e Instalaciones Procesa S. A. de C. V. llegaron a su casa que se encuentra ubicada frente al parque de la Juan Sabines, para pedirle que si podían dejar en su galera una serie de herramientas, material de construcción y el busto de Don Juan Sabines ofreciéndole el pago de una renta pero que desde entonces, ya no se volvieron aparecer.

Seguramente lector ha de pensar, ¿porqué tanto pancho por un busto? Por el valor sentimental y emblemático que representa la imagen para Chiapas y los chiapanecos, ya no tanto por su valor material.

Fuera el busto de Julio César Ruiz Ferro, de El Chunco, Pilo Lugardo, Cheque Orduña, Mariano Díaz o qué sé yo, pues lo agarra uno a martillazos o si lo encuentras lo entierras o lo avientas a un pozo; ¡pero es Don Juan Sabines Gutiérrez! No marches, si se pasó de lanza Lester Hernández.

VA DE NUEZ

Desde que asumió la Dirección General del Colegio de Bachilleres Margarita Ramírez Paniagua, el Cobach está inerte, pareciera que no pasa nada.

Realmente sí pasa algo, pero la señora se empeña en cerrar los ojos y deja hacer a la bola de lambiscones que tiene a su servicio hagan lo que les venga en gana, tal es el caso del que funge como coordinador de la zona centro frailesca, Geminiano Cruz Galindo, funcionario cobachense que se ha caracteriza por su prepotencia, altanería, soberbia y abuso de poder.

El tipo en mención, es indigno de pertenecer a la raza humana, se precia de ser un brillante médico, pero si así fuera ¿qué hace en una institución educativa, en donde gana la nada despreciable suma de 45 mil pesos mensuales más lo que se le pega del fondo revolvente?

Digo, conociendo a médicos brillantes como don Gemi se jacta de serlo, ganaría mucho más ejerciendo su profesión –que tan costosa y difícil es- y no extrayendo de forma descarada del Cobach, en donde hasta sus borracheras le pagan. Qué presupuesto tan gigante y holgado ha de tener el Colegio que le mantiene sus gustos personales a este señor ¿no?

Por si fuera poco, la educación que mamó en casa –si es que tuvo una- no la practica o mínimo el nivel universitario que presume, ya que trabajadores bajo su mando se quejan que son tratado con palabras groseras, lo menos que les dice es que son una bola de pendejos que no saben trabajar, hace poco en una junta de directores, el muy miserable ¡se puso a llorar! Y a moco tendido.

Se lava las manos y culpa a los demás de su incapacidad para desempeñar su cargo dentro del Cobach.

Pero ahí no queda todo, dicen retó a golpes a un empleado solo por que éste no estuvo de acuerdo con una de las ordenes que el “profesional” de la medicina le había dado, pero cuando el empleado le retó a que dirimieran sus diferencias en la calle, el cobarde galeno lo amenazó con mandarlo al área jurídica para que lo liquidaran, como si fuera fácil correr de su trabajo a alguien que tiene una antigüedad de mas de diez años

En venganza el galeno negó la recategorización que le correspondía al trabajador y decidió dárselo a una dama con un año de antigüedad, pasando por encima de la Ley Federal del Trabajo, del Contrato Colectivo de la institución y de los propios derechos del trabajador, por eso dicen que más jala un par de tetas que una carreta. Porque eso sí, se la da de muy galán.

La lista de actos bochornosos en el Cobach es larga, le dejo una más: En la colecta de la Cruz Roja Mexicana la directora general -la dama de los ojos cerrados-, tuvo a bien asignar el monto de la “cooperación” que van hacer cada uno de los empleados, es decir va a ser una aportación voluntariamente a la de a Wilson.

Hasta mañanaAñadir un nuevo evento para mañana. Contacto: pakoandrade@gmail.com, le espero a las 2pm en “Metropolitano radio” a través de La Radio en: www.metropolitano.mx

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