Paco Andrade
HOMICIDA
Armando Moguel Hernández, quien se “desempeña” como Delegado de Tránsito en Villacomaltitlán, fue acusado ante el Fiscal del Ministerio Público de esa ciudad por el delito de intento de homicidio en contra del joven Francisco Javier Figueroa Meza, hijo de nuestro colega y amigo, Francisco Javier Figueroa NiñoLos hechos ocurrieron el pasado viernes a las 21:30 horas, cuando el prepotente de Moguel Hernández, completamente borracho, haciendo gala de abuso de autoridad, agredió físicamente a Figueroa Meza, amagándolo con una pistola de grueso calibre de uso exclusivo del Ejército y la Fuerza Aérea, poniéndosela a la altura de la cien y diciéndole “este es el putito que se lo va a llevar la ver… te voy a matar”.
Ante dicha amenaza Figueroa Meza, optó por correr junto con su acompañante, a su domicilio, en donde sus familiares y vecinos estaban siendo testigos de los acontecimientos, por lo que solicitaron auxilio al 066, acudiendo agentes de la policía, pero no pudieron detener al sujeto de marras debido a que cobardemente se refugió en su casa, quien desde dentro les gritaba que no podían hacerle nada ya que era un alto funcionario y amigo personal del gobernador Sabines.
Al día siguiente la víctima acudió ante el Fiscal en turno, para levantar la Averiguación Previa, pero primero le dijeron que sería el Acta Administrativa, quedando con el número 570/1C05/2010, por el delito de intento de homicidio, así como responsabilizándolo de lo que pudiese pasar tanto a Figueroa Meza como a su familia.
Si con estos bueyes tiene que arar esta bendita tierra que es Chiapas el mandatario chiapaneco –como lo es el prepotente delegado de Tránsito de Villacomaltitlán, originario de Cintalapa- mejor que camine solo.
CHINA
Aludes al noroeste de este país, enterraron prácticamente a una comunidad.
Desde hace años había sido advertida de que el derrumbe de árboles les iba a acarrear graves consecuencias, consecuencias que la semana les tocó padecer.
En Chiapas en algunas zonas de la geografía de la entidad, se puede observar los cerros totalmente pelones, llenos de grietas donde pasa el agua de las lluvias.
Sobre todo en la sierra chiapaneca, es por eso que por poco y desaparece el municipio de Motozintla, al paso del huracán Stan. El desastre ambiental fue descomunal, inimaginable.
Sólo basta recordar que el huracán Stan fue la decimoctava tormenta tropical y el décimo huracán de la temporada de huracanes del océano Atlántico en 2005.
Stan fue la segunda tormenta “S” desde que el sistema de denominaciones de huracanes comenzó, el otro fue la tormenta tropical Sebastien de 1995.
Fue una tormenta relativamente fuerte que, mientras se estableció como huracán de Categoría 1 durante un corto período, causó inundaciones y desprendimientos en Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua además del sur de México durante los días 3, 4 y 5 de octubre de 2005.
Ocasionó por lo menos mil 620 muertes, un número similar al producido por el huracán Katrina y muchos más desaparecidos.
En un momento fuentes oficiales, informaron que el número de muertes aumentaría posiblemente hasta pasados los dos mil, aunque el número total de fallecidos es probable que nunca se conozca debido al alto grado de descomposición de los cadáveres en el barro.
Un ejemplo de esta descripción es la aldea de Panabaj en el departamento guatemalteco de Sololá, que fue destruida completamente por las riadas de lodo.
Stan fue comparado con los huracanes Diana de 1990, Cesar-Douglas de 1996, Pauline de 1997 y con el huracán Mitch de 1998, a pesar que fue descrito en los países de América Central como una tormenta tropical, pues esa era su intensidad cuando afectó esa zona.
Los territorios más afectados fueron Guatemala y El Salvador, países en los que se produjeron el mayor número de fallecidos, donde decenas de comunidades y pueblos quedaron completamente aislados.
En Guatemala el 75 por ciento del territorio resultó afectado, una de las principales ciudades dañadas fue Santiago Atitlán, un importante destino turístico donde un grave corrimiento de tierra produjo decenas de víctimas.
También una aldea situada en la falda del volcán Tacaná fue arrasada por un alud de lodo y rocas. En México, el desbordamiento de un río en Tapachula, en el estado de Chiapas, arrasó 2 mil 500 viviendas.
¿Acaso queremos llegar a eso?
AVENTURA
Realmente es una verdadera aventura acudir al Cañón del Sumidero, sobre todo en el tramo que se le conoce como el “tapón”, es un verdadero peligro para los paseantes y todo por la basura –según versiones de los lancheros- que “aportan” los capitalinos a este afluente.
Es un paisaje desolador, de tramo a tramo, en todo lo ancho del Cañón está repleto de basura, a tal grado que ya soporta el peso de las aves carroñeras, quienes se sienten a sus anchas con toneladas y toneladas de “comida”.
El “Tilapia” -el recolector flotante de residuos- se ve minúsculo ante tanta basura. Le toca extraer en un día entre las diez y doce toneladas de desperdicio.
Cuando no es temporada de lluvias, las aguas no son del todo limpias, imagínese lector como están ahora que iniciaron las lluvias, se ha incrementado el problema ecológico por la cantidad de residuos PET, madera y sólidos que aportan los municipios del centro, sobre todo la capital chiapaneca.
El pasado marzo el gobierno del estado echó a andar un proyecto para limpiar las aguas del Cañón del Sumidero, desde entonces “Tilapia” ha sacado entre 10 y 12 toneladas de basura por jornada. Échenle pluma ahora con las lluvias.
Y ahí les va, para a ver si así tomamos realmente conciencia, el “Tilapia” es de fabricación estadounidense, costó más de 6 millones de pesos, mide 16 metros de largo, tiene una capacidad de almacenamiento de 20 metros cúbicos, utiliza diesel y biodiesel y es operada por dos hombres todos los días de la semana, que devengan un sueldo.
O sea, que sale muy caro el chistecito de tirar basura a la calle. Preocupémonos, educándonos y educando a nuestros hijos, no cuesta nada, es gratis.
ELITISMO
Y hablando de paseos al Cañón del Sumidero, al Parque Amikúu específicamente, realmente no es para el turismo local.
Es para otro nivel, si a los mortales se nos ocurre ir, mínimo hay que llevar dos mil pesos para el consumo de tres personas, en lo que incluye, pago del pasaje en lancha por cada una, pago del paquete de cada uno, en donde se especifica la categoría de la visita al inmueble, en donde te cobran hasta por saludar a un monito todo desnutrido y espantado.
Los pasillos son un riesgo, está resbaloso a morir, tienes derecho a usar la alberca, pero no te puedes echar clavados, en el restaurante de los jodidos, nada más te ajusta para comer nachos, club sándwich y tu refresco y a las 4.30 de la tarde para afuera, porque si no te deja la lancha.
Todo eso por la módica cantidad de dos mil pesos, si el número de integrantes de la familia son tres; si son más, que Dios lo bendiga.
Sabe para cuando se le va antojar ir nuevamente lector, ¡nunca!
Contacto: pakoandrade@gmail.com
