Luis Ruiz/ASICH
Derivado de los hechos sangrientos provocado por el alcalde Gildardo Zenteno Moreno, ante el delegado de gobierno,fiscal del ministerio público y la Guardia Nacional, las 34 comunidades indígenas de Bochil exigieron al Congreso del Estado y al Gobierno ,la destitución del alcalde y se declare la desaparición de poderes en el municipio.
José Luis Pérez días, vocero de las.comunidades tsolsiles, sostuvo que un asesino, provocador y ladrón ya no puede gobernar a Bochil.
Cabe agregar que el cadáver del indígena aún permanece tirado en el piso, con un proyectil en la espalda,sin que la fiscalía haya dado fe del cadáver.
Hay dos desaparecidos y ocho heridos,así como un centenar de cartuchos quemados durante la agresión. ASICH
