Augusto Solórzano López /ASICh
Con tantas equivocaciones que deterioran desprestigian y en no pocos casos enardece al grueso de bastos sectores de la población, se hacen comprensibles otras más (que sin ánimo de molestar y eso lo puedo asegurar), son claras y evidentes y la justicia no llega. Y aunque parezca inaudito, la gente sigue confiando tal vez no como se quisiera pero –aún- confíaen las instituciones y con esperanza avizora una luz en el fondo de la ruta por encontrar una poca de justicia en donde pareciera no haberla.
Como almas en pena un grupo que representa a más de doscientas personas con domicilio y familia en varios municipios, las mayoría señoras y señores de edad, deambulan buscando y esperando una justicia que se niega a pesar de tratarse de un fraude millonario.
Al centro y como autora y actriz de un timo descomunal basado en hechos reales: Ana María Orantes Ocampo.
Sobre esta persona pesan innumerables expedientes penales, pero, ninguno lo alcanza. Quizá porque como ella misma vocifera: “tengo dinero y compro a Ministerios Públicos y Jueces. Me protegen políticos familiares y compadres que también son funcionarios de los más altos”.
Talvez…
Son muchas más las demandas levantadas, pero, tan solo en los últimos siete meses pesan sobre Orantes Ocampo, no menos de veinte averiguaciones previas por el delito de fraude cometido en agravio de personas y familias de Comitán, San Fernando, Tuxtla, Chiapa de Corzo, Arriaga, Tonalá y otros.
Aparentemente, ninguna ha prosperado…
La persona objeto de múltiples demandas ha fincado un capital tasado en millones y millones de pesos “vendiendo concesiones combis y taxis sin ningún valor, duplicando otras que al ser descubiertas son retiradas, otras que son reales, pero, que luego se las arrebata; crea presuntas cooperativas que luego defrauda etc.”
Lo raro es que aún cuando existen cientos de pruebas y decenas de agraviados y agraviadas, la mayoría de la tercera edad. La Secretaría del Transporte no dice nada y la Procuraduría parece lenta y las averiguaciones no avanzan.
Las y los afectados sospechan que el dicho de Ana María Orantes Ocampo, sea cierto y que los MP y jueces se estén prestando al juego de esta persona o en el peor de los casos que estén sucumbiendo – presuntamente – al poder de “Don dinero”.
Hay un caso patético que la verdad da pena. Una líder de locatarios del Mercado 5 de mayo (Orantes Ocampo) la defraudó con casi dos millones de pesos. A raíz de esto – informa – el grupo afectado, la persona cayó en coma diabético y se teme por su vida.
Del grupo denunciante en su mayoría señoras, revela que emitirá una carta a la Opinión Pública, para denunciar los hechos. Pero también para reconocer al gobierno del estado y al Gobernador Juan Sabines Guerrero por su disposición para atenderlos y hacer justicia.
“Tenemos confianza en el señor gobernador y creemos que solo él, nos puede ayudar para recuperar nuestro dinero que en suma son ya calculamos unos treinta a cincuenta millones de pesos, si no más”.
Del mismo modo lo harán a favor de la atención proporcionada por el Procurador Raciel López Salazar, porque reconocen que particularmente los siete meses últimos los han atendido en varios ocasiones y esperan que la justicia llegue lo más pronto posible.
Sus duda y por eso se observan descontrolados es, por el temor de que a nivel de procuración de justicia los Ministerios Públicos puedan ser, presuntamente, comprados y que la instancia de la administración de justicia, los jueces puedan también ser sobornados.
Qué quieren en síntesis…
“Justicia, recuperar nuestro dinero y castigo para la responsable de todo; la que nos ha dejado sin nada y todavía se burla de nosotros”. ASICh
