Por: Mario Enrique Carbonell Chávez.
. Diputados rechazaron las cuentas públicas de Fox del 2002 y 2003
Los legisladores de la Cámara de Diputados reprobaron, rechazaron –aunque después de 6 largos y negociadores años- las cuentas públicas de los años 2002 y 2003, tras considerar que hubo corrupción, mal uso de recursos públicos y manipulación. Esto, entiendo que fue tan solo por encimita de lo investigado; porque si esas auditorias o fiscalizaciones de las llamadas “cuentos públicos”,…perdón “cuentas públicas”, de verdad salieran a tiempo, fueran a fondo y sirvieran para algo más que la simple denuncia y acusación superficial o intrascendente, pues otra cosa sería, y otra cosa seria,… sería. Motivos suficientes para que hasta la cárcel tuvieran que ir a parar los corruptos, los que abusan del poder y se sirven de él, para favorecer a sus familiares, compinches, comadres, amistades, e incondicionales.
Cabe aclarar que únicamente fueron los partidos de oposición en la Cámara de Diputados quienes rechazaron las cuentas públicas ésas. En mis tiempos, no eran más que unos “armatostes”, unos volúmenes tan densos y pesados, como del tamaño de cinco biblias juntas. Unos libros tan descomunales, que ni los del registro civil.
¡Ah…! Pero eso sí, más aburridos, densos e inútiles que un “mamotreto” de esos llamados “Bet seller”, que no son ni por mucho los mejores libros, las mejores obras, sino los que más se venden, aunque sean unos bodrios. Y digo sí, verdaderamente inútiles e inservibles, pues solo contenían números y mas números, cantidades y mas cantidades a nivel de partidas -las que nos daban al pueblo-, capítulos y conceptos contables.
Maldita monserga, confusión y embrollo de cifras que solo reportaba lo que se chi…, digo lo que se gastaba. Retacadas cantidades, hasta el infinitum, que solo sumaban y sumaban conceptos de gasto. Desde un chinche clavo;…hasta todo aquello que se “clavaban”. Desde el diezmo en los cochupos de obras y servicios, …hasta un buque tanque para Pemex, (remember Díaz Serrano, por ejemplo).
Y les estoy hablando de los años setentas por los que anduve en la Secretaría de Hacienda, en la Dir. Gral. De Egresos de la Federación. Secretaria en la que actualmente despacha, y se despacha con la cuchara más grande, el ahora escondidizo y escurridizo Agustín Cartens (al cubo).
Cuentas Públicas que, no obstante que ahora son elaboradas con diferente metodología contable y cibernética; ni ahora, ni antes sirven para maldita la cosa, si ésas no prosperan en una investigación a fondo y para nada escamoteada y solapada por la PGR. Cuentas Públicas que además, como se ha dado a conocer ya, no son las únicas, ya que pudieran ser todas las del sexenio de la mayor corrupción e impunidad que hemos padecido los últimos tiempos. Más que incluso las de sus antecesores priistas, pues en tan corto tiempo -8 años de panismo- superan a sus maestros, sobretodo en cinismo y en impunidad. Que hasta se dan el lujo y la desvergüenza los Fox, de pasear en el aquel jeep que obtuviera Martha Sahagún de Fox, bajo amenazas, influencias, y vil extorsión a un empresario, para obtener favores y beneficios de la “pareja presidencial” que saqueara al país, engañara al pueblo y le dejaran una herencia, que hasta ellos mismos ahora repudian, por decirse traicionados por sus correligionarios, y en ese entonces, súbditos, o vasallos.
Y a propósito de actos de corrupción del deschavetado de Fox y su pareja “Marthaaaaa”, e hijastros en cuanto a los buques de Pemex; Decía a ustedes que, respecto a las 9 o 10 investigaciones, denuncias, acusaciones que la PGR tiene detenidas en contra de los Fox, se encuentra la que presentara hace menos de un año, con relación a los buques también insisto, Andrés Manuel López Obrador. Quien presentó las pruebas de la adquisición dolosa y engañosa mediante la cual, desde el 2004 se adquirió un buque petrolero con 20 años de antigüedad, obsoleto y des equipado, es decir una chatarra y una porquería de barco, comprada inmoralmente durante la administración del otro “barco” –que pronto habrá de hundirse- , Vicente Fox.
Operación dolosa que indebidamente nos costó- porque nosotros la tuvimos que pagar con nuestros impuestos- nada mas ni nada menos que más de 15 mil millones de pesos, no costando siquiera la cuarta parte de dicha compra.
Acusación valiosa y valiente que AMLO les demostró que, en su afán de negarlos ilícitos, que omitieron hablar de los expedientes completos, que incluso involucran a la empresa Blue Marine- como proveedor directo- y que conforman los anexos que precisamente omite el director general del maquiavélico “refinero” Reyes Herrores, titular de Pemex
Pruebas que presentó AMLO de la deshonestidad de la “Familia Guanajuatense”, y que a través de las cuales, también resultan cómplices los hermanos Bribiesca Sahagún y su impúdica empresa Oceanografía, quienes se beneficiaron de las influencias nocivas del poder ejercido por su padrastro VF: ¡Reprobado, hasta en las cuentas públicas!.
