La unidad entre los chiapanecos y chiapanecas es hoy en día, el motor del cambio social y del desarrollo en Chiapas, aseguró el Secretario de Gobierno, Jorge Antonio Morales Messner, al encabezar este jueves el 255 Aniversario del Natalicio de Don “Miguel Hidalgo y Costilla”.
Morales Messner, aseveró que la entidad chiapaneca vive un clima de paz social y de unidad, legado de los héroes que nos dieron patria y libertad, como lo fue el cura Miguel Hidalgo y Costilla, quien encabezó, en 1810, el Grito de Dolores, iniciándose de esta manera el acto conocido por los mexicanos como el Grito de Independencia. En el evento realizado en la Escuela Primaria “Miguel Hidalgo y Costilla”, de esta ciudad capital, dijo que en aquellos años, la unidad de los mexicanos de todos los sectores sociales, permitió lograr el sueño anhelado de tener un país libre e independiente.
Acompañado de José Ángel Córdova Toledo, presidente del Honorable Congreso del Estado; Morales Messner montó guardia de honor y ofrenda floral frente a la estatua de Miguel Hidalgo y Costilla.
El encargado de la política interna de Chiapas reconoció que Chiapas, bajo la dirección de un gobernador visionario y democrático, elegido por el pueblo, se consolida en el desarrollo social, político y económico e hizo un llamado a los chiapanecos y chiapanecas a fortalecer la paz social y la convivencia armónica, estableciendo el diálogo como el mecanismo para dirimir las diferencias entre particulares o grupos, anteponiendo el bien común.
Resaltó que como Miguel Hidalgo y Costilla, “ahora nos toca a los mexicanos mantener viva la llama de la unidad, porque sólo mediante ella podremos lograr el Chiapas Solidario que ambicionamos, un Chiapas más justo en donde nadie queda excluido por su condición social, política, económica o cultural”.
Durante el acto, se recordó al Cura Hidalgo, quien en unión de Aldama, Allende, Abasolo y otros, en atención a un aviso enviado por la Corregidora Doña Josefa Ortíz de Domínguez, decidió efectuar el levantamiento, y así, al amanecer del 16 de septiembre de 1810, los vecinos del pueblo de Dolores, alfareros, carpinteros, herreros y campesinos, acudieron al llamado del padre Miguel Hidalgo y Costilla para iniciar la lucha por la independencia.
Luego de varias batallas ganadas, el 21 de mayo de 1811, al llegar a Acatita de Baján, Hidalgo, Allende y 27 compañeros más, fueron víctimas de una traidora emboscada que les tendió Ignacio Elizondo y fueron hechos prisioneros. Conducidos a Chihuahua, Allende, Aldama y Jiménez fueron fusilados el 16 de junio de 1811 y un mes después, el 30 de julio de ese mismo año, Hidalgo fue fusilado también.
Asistieron también al homenaje, representantes de diferentes dependencias, el auditor superior del Organo de fiscalización del Congreso del Estado directivos de la escuela Miguel Hidalgo y alumnos. ASICh
